jueves, 25 de febrero de 2010

Otra de esas canciones

Yo soy de los que no nació apto para bailar. Sencillamente no lo puedo hacer.

Una canción famosísima, que anda sonando casi logró despegarme los pies del suelo. La letra es excesiva.

"Yo no sé si tú, no sé si yo, no sé si después vamos a sentir la misma sed. Para qué pensar y suponer, no preguntes cosas que no sé. No sé dónde vamos a parar, eso ya la piel nos lo dirá. Para qué jurar y prometer algo que no es eterno, no me pidas algo que es del tiempo".

Verdad?, te sonó?, sospecho que sí.



Quiero aprovechar este post institucional o cual sea el nombre adecuado.

Estoy feliz. Y me alegra estar feliz.

Esta noche moriré

Justo antes de la medianoche. Antes de empezar mañana, estaré muerto.

La gente estará extrañada de la coincidencia entre esta entrada y la muerte. Algunos sospecharán de suicidio: ES LO MÁS ALEJADO DE LA VERDAD. Otros en cambio asegurarán que yo me encontraba bajo amenaza: TAMBIÉN ES MENTIRA.

En realidad no habrá pistas de asesinato y menos de suicidio. No habrá alevosía, no habrá ventaja ni premeditación. Nada de esas cosas, ninguna de esas ideas de ficción o de realidad brutal.

Las páginas sociales de los pobres (la nota roja del periódico, como diría Eduardo Galeano) amanecerá con la suspicaz noticia, extraña, curiosa, medio rara de una persona que amanece muerta en su cama, sin razón aparente.

Ustedes escribirán multitud de comentarios preguntando sobre por qué no he escrito después de dos meses y fracción. No habrá quién modere, así que nunca aparecerán publicados en este portal.

Finalmente, después de mucho tiempo. Alguien encontrará la manera de entrar a este sitio. Ese alguien escribirá un mini post que dirá más o menos así:

"Escribo esto porque tengo que ser responsable con la vida y particularmente con cada uno de los lectores de él. Yo soy la inspiración de la gran mayoría de las letras de este sitio".


Post scriptum. ¿De quién estoy hablando?

viernes, 19 de febrero de 2010

Ese día amanecí a su lado. La vi durmiendo y necesité besarla. Se despertó justo al sentir mis labios.

No medió palabra, sólo correspondió medio apenada a ese beso.

Yo no supe si debía hablar, así que reí como loco, sin razón precisa. Ella, parecía inagotable, empezó a besarme eróticamente. No dijo nada, sólo aceleró el ritmo de su beso y ambos comprobamos que nuestra juventud nos permite darnos ciertos gustos, ciertos placeres, después de toda una noche en la que casi no dormimos.

Esa noche algo pasó. Indudablemente. Ella en realidad parecía bastante entusiasta, confundida pero segura de sí. Noté, por el color de sus mejillas, que hacía un esfuerzo físico. El hecho de tenerla literalmente sobre mí, le puso un ambiente especial al momento, una vista diferente diría yo.

Pronuncié solo esta frase: ¿podrías ser mía sólo esta noche?

No habló, actuó.


No sé. No sabe.



Tuve muchas dudas a lo largo de la noche. Dormía a intervalos. Despertaba y al verla allí, reposada a mi lado, era casi una obligación despertarla salvajemente (lo reconozco) y ella correspondía salvajemente también (deberá reconocerlo).

Justo antes de amanecer por completo mi celular hizo ruido. Era mi jefe. No me importa qué quería.

Ella no es delgada ni subida de peso, es más bien con una figura agradable. Blanca, cabello increíblemente negro.




Al final, ella se puso la ropa. Me llevó una taza de café y me dijo: ciao, no te diré mi nombre para que no me puedas buscar.


Sin embargo, dejó su olor y a mí, particularmente, me quedó su sabor, lo reconozco muy bien.

Ya veremos cómo la encuentro.

jueves, 18 de febrero de 2010

MOMENTOS

La vida es la sucesión de momentos.

Los momentos entonces forman la vida.

Y hay momentos importantes, que hay que disfrutar.

No digo: disfruta el momento. No creo en perder la razón por una excitación de rato.

Creo que cada momento, lo disfrutes, cosa amplia y brutalmente distinta.


¿Tienes que hacer demasiadas tareas?, disfruta desvelarte, toma café espeso, pon música que colabore con la causa y disfruta: tendrás recompensa y pronto ni te recordaras de los desvelos.

¿Tienes exceso de trabajo?, aprovecha, pronto te jubilaras, cuando menos lo sientas y extrañaras estar siquiera ocupado.

¿No te corresponden en el amor?, canaliza de la mejor forma esa situación, seguro, tarde, o temprano (a veces más tarde que temprano), llegará la persona.

¿Te corresponden?, pues felicidades!, cuida eso, sé detallista, pórtate bien.

Ahora bien. Jamás dejes que tu vida sea determinada por un momento. No abandones sueños o ideales por un momento de placer.

NUNCA traiciones tus creencias por un momento popular, de fama, de bienestar supuesto.



Vamos...!!!!!

martes, 16 de febrero de 2010

Me siento en las nubes, como quien no quiere otra cosa más que estar allí. Al pie de la Torre Eiffel de Francia. Caminando cerca del Arco del Triunfo. O a veces por donde se ubican los Campos Elíseos.

No sé por qué.

Estoy particularmente feliz conmigo y no hay una razón precisa ni aparente si quiera. No hay novedades, simplemente estoy feliz, satisfecho conmigo de pronto. Escucho a Maurice Larcange y eso me entusiasma, me encanta esa música tan sutil.

Estoy interesado en esta noche tener algo.

Talvez es que pienso en platicar conmigo. Sólo saludarme, desearme que todo salga bien y dormir.

lunes, 15 de febrero de 2010

En el futuro, esto pasará

Siguiendo la historia del otro día.

Hoy me besaras en cuanto leas esta línea. Para cumplir el propósito y porque además disfrutas hacerlo.

Hoy (no sé cuándo sea), me abrazaras y me dirás que en verdad no sabes cómo te enamoraste de mí. Esas cosas pasarán.

Tú te enamorarás de mí, pensarás que yo he dejado de amarte y llorarás unos días por la incertidumbre; serán días difíciles, pero lo lograrás superar. Te sorprenderá saber que estoy feliz por sólo respirar el mismo aire que tú.

Te gustará saber que yo disfruto decirte palabras que conquisten tu corazón todos los días. Presumirás que soy el más romántico de los novios del círculo de amigas.

Amarás cada letra que escriba pensando en ti, cada día que esté a tu lado. Tendrás claro que cada abrazo, cada "te amo" y todos los pensamientos románticos para contigo, son un tesoro que tu corazón debe almacenar para cuando ya no esté.


Hoy te diré "te amo", otra vez. Te besaré y tú pensarás que eres la mujer más feliz de Guatemala.

jueves, 11 de febrero de 2010

Lectores

Para todos aquellos que buscan respuestas en este blog. Quiero decirles que el amor es una cosa esplendorosa como dice la canción.

Aurora, no estoy enamorado. Siempre lo he estado.

Diana, no he sido correspondido; simplemente el amor es, aunque no lo comprendamos, aunque no sepamos hacia dónde va, es una fuerza sobre natural que nos abraza y que va más allá de poseer a la otra persona. Amor es una experiencia que supera el hecho de abrazar, besar y tener contigo a ese ser amado; es algo que trasciende los términos espirituales. Amor es comprender que lo mejor para el otro, es tu felicidad. No es masoquismo ni tampoco - como creen los tontos - que es importante ser correspondido. El amor no tiene relación con la correspondencia. El amor se fija en otras esferas. El amor real, claro. El amor real te corresponde cuando la otra persona entiende que tú le amas con toda tu alma y que no habrá nada ni algo que pueda cambiar esa situación.

Alejandro Zalan, gracias por hablarme. Te prometí que cuando quisieras desistir de tu lucha, te recordara que lo intentaras una vez más, porque quién sabe, a lo mejor esta sea la buena.

Gabriela Tellez, eres una chica linda. Si decides estudiar periodismo, comprenderás mejor lo que se siente escribir. Gracias por tu respeto y admiración; yo te respeto y te admiro a ti. Sonríe y ya sabes, cuando alguien no te guste, díselo como hasta ahora lo has hecho. Eres increíble y no sé bien quién seas.

Brenda, tú. Siempre sé quién eres cuando escribes porque lo haces de forma simpática. Eres especial, un poco diferente al resto, pero siempre estás allí. Gracias por acercarte a este blog a leer algo, a distraerte o a recrearte. Que Dios te abrace este día.



A cada uno de los lectores de quienes no sé o no recuerdo sus nombres, les estoy eternamente agradecido por el tiempo que han ocupado en leer estas letras de una persona que existe en algún lado del planeta, en ese lado donde primavera es todo el año y donde las tortillas se comen más que el pan: mi bella Guatemala.

Gracias a todos.

Carta número tres

Hola!

Te amo.

No sé por qué. Tampoco intento razonarlo pues saldría perdiendo, indudablemente.

He escuchado una canción en inglés casi todo el día. Entiendo la mitad, pero igual me gusta.

Hoy saqué unas fotografías de unas herramientas para publicarlas luego en internet por asuntos de negocios; al encender la cámara te vi, todavía existía en esa memoria una fotografía tuya - varias en realidad - y fue algo de súbito. Sonreí al verte allí. Después quise analizar lentamente cada una de tus facciones.

Sos increíblemente bella. Adorablemente imperfecta para mí. Asombrosamente encantadora.

Es un placer compartir el tiempo que tenemos. Es un gusto de altos calibres tener la oportunidad de comunicarme con vos, con relativa libertad y divina creatividad.

Creo que a estas alturas ya le has agradecido a Dios la creatividad que me ha dado para darte cada una de las cosas que he podido compartirte.

Quiero que al leer esto, la sonrisa que tanto me gusta, esté dibujada en tu rostro. Que podás sentir algo adentro de vos, y que eso se llame amor. Que logrés comprender que te amo, que me hace feliz que seas feliz.

No pretendo que me ames igual. Ni siquiera intento gustarte en el sentido explícito e idéntico al del resto de la gente. Sólo quiero que tu corazón sienta, sepa, esté enterado que el mío lo ama, de una forma tan extraordinaria que ni yo he llegado a comprenderla.

¿Podrías cerrar tus ojos un momento?, antes de seguir leyendo. Voltea a verme, si estoy cerca y cierra tus ojos. Sonríe, vamos, hazlo para mí. Quiero que tus sonrisas, que usualmente son para hacer sentir bien a las personas, como un gesto de simpatía o simple costumbre, quiero que esa sonrisa exquisita que tanto te gusta lucir y por la que trabajaste hace un tiempo hoy sea mía. ¿Podrías dedicarme esa sonrisa por la que tanto me entusiasmo?, te amo con todo mi corazón. Sin saber, sin comprender, sin querer nada más.

Y no se trata de lo bello de la sonrisa, sino del alivio que provoca a mi alma saber que tu ser tiene motivos y ganas de sonreír.

TE AMO. Toda. Te amo.

Aunque te asuste saberlo y enterarte: TE AMO.
Los traumas más directos que un corazón puede sufrir han de estar relacionados con lo que siente o deja de sentir.

Las emociones más poderosas quizá son las que emergen de los pensamientos más profundos. Me caben dudas, me caben certezas, al mismo tiempo.

Me fascina comprender, me encanta no saber y tener el pendiente sobre el futuro.

Hoy no sé. Mañana es otro día.

La vida es interesantísima. Siempre me la imagino como una versión acústica. Me gustan los unplugged. Me divierte saber que es algo nuevo hoy. Me asombra manifestar mi interés sobre algo, je.

A veces no entiendo. A veces no sé quién soy o si quiera mi nombre.

Hoy. No sé mañana.

lunes, 8 de febrero de 2010

Carta número dos (inspiración de momento, lo siento)

Talvez te parezca cursi esto que estoy haciendo, pero en realidad me fascina hablarte. Quizá porque combino dos de las cosas que más me gustan hacer: amarte y escribir-te.


Jajaja, no sé dónde estás, quizás durmiendo, talvez con amigos, con compañeros o "siéndome infiel" como te repito tantas veces. No sé qué lugar ocupo en tu "lista" (aunque varias veces me has dicho que no existe tal lista, que no hay "uno solo), pero aunque a veces me importa, a ratos sólo quiero estar allí. Con un asterisco al lado de mi nombre que lleve una anotación algo así: es divertido, tiene la misma idea divina que yo, no es tan feo, romántico (más de lo que quisiera a veces), detallista (estoy en deuda con él) y en realidad, siendo concienzuda, es la mejor opción que tengo =0).

Disfruto preguntarte "¿cuándo me darás el si?". No sé, me da un poco de nervios y risa a la vez.


Post data.
Gracias por sonreírme de la forma exquisita en que lo hiciste ayer, sentí que me derretí y creo que lo notaste

Carta número uno

Hoy he decidido escribirte algunas cartas para que algún día, no sé cuándo, podás leerlas. Quizás sea pronto (soy difícil para guardar secretos) o talvez dentro de muchísimo tiempo.

Hace una semana decidí dejar de insistirte con lo mismo. Darte un poco de aire, que podás respirar un poco más sobre ese tema tan testarudo entre nosotros dos. Testarudo porque soy yo el que insiste y vos la que resistís.

No escribo para decirte que te amo, para declararte poemas o para afirmar que me gustas, que me gustaste precisamente ayer. No, no, no. No escribo para nada de eso, sería algo innecesario.

Sé que sabés cómo tiemblan mis manos cerca de las tuyas, sé que sabés cómo quisiera tu correspondencia, pero el punto hoy es otro.

Hoy sólo quiero decirte que cuando leas esto espero estar a tu lado. Sólo sonriendo, estando allí cerca como quien no quiere la cosa, talvez jugando.

No puedo resistirlo, lo siento, no puedo evitar poder decirlo y no hacerlo: te amo, me gustas.

No sé si escribo esto por romántico o por masoquista, ya perdí noción de cuál es la diferencia entre esos conceptos. Hoy estuve investigando un poco sobre cuál es la cámara que podrías comprar, porque tenía tiempo, porque es un gusto servirte y definitivamente (perdón por insistir) porque te amo.

Sé hacer muchas cosas más que escribirte cartas, darte regalos y decirte cosas bonitas. Pero prefiero amarte de esas formas.


Hoy. No cuando leas esto. Hoy sólo quiero saber: ¿podrías llegar a amarme?

sábado, 6 de febrero de 2010

Estas cosas sucederán

Pensaré un poco (no mucho) en llamarte cuando ya lo tenga todo en mi mente. A lo mejor, porque siempre imaginamos las cosas de una manera perfecta.

Te llamaré y te propondré ir a un sitio por la noche. Será la primera vez que te invite a una velada; habrá comida, teatro, música y tendré un buen olor (cuidaré de forma especial ese detalle). Todavía no lo sabes, porque falta algún tiempo para que eso pase. En principio dudarás un poco en aceptar la invitación porque es la primera vez que saldremos de noche, sin embargo, siempre la pasamos bien juntos y a la verdad quieres saber qué me traigo entre manos, he sido creativo en la forma de conquistarte.

Yo iré por ti. A ti te sorprenderá verme conducir de noche, pero no dirás una sola palabra, hasta que vayamos a la mitad del camino. Yo te preguntaré si has estado bien, tú dirás que sólo un poco cansada.

Después de eso, sucederán exactamente estas cosas: yo te preguntaré si sabes a dónde vamos, obviamente responderás que no; me dirás que te lo diga, aunque lo dirás con poco ánimo, pues esperas que te sorprenda como suelo hacerlo.

Llegaremos al lugar, tus ojos se iluminarán al saber que estamos en ese preciso sitio de la zona trece de la ciudad de Guatemala. No sabrás con precisión qué estamos haciendo allí. Yo te diré: no abras la puerta.

Me bajaré corriendo para abrirla yo y decirte: esta noche, yo seré el mejor de los caballeros y tú la mejor de las damas.

Entraremos al lugar que estará medianamente iluminado, no habrá frío ni calor, un clima exquisito. Yo pediré un suculento asado y tú me secundarás. Te propondré que brindemos, aunque tú no bebes dirás: ok...pero y ¿por qué vamos a brindar?

Estarás un poco ansiosa sobre qué me traigo entre manos. Sabes que si ese día te pido algo, tú me lo darías, pero tienes miedo, no te sientes lista (como siempre).


Esa noche será especial porque será la primera vez que saldremos como dos adultos que quieren enrolarse de forma romántica.

Querrás abrazarme y decir nada, sólo que pase el tiempo. La obra teatral del tipo cómico nos sentará bien, nos relajará los nervios. A ti de escuchar y a mí de hablar.


Saldremos de ese sitio comentando las escenas más divertidas. Te abrazaré, tú sentirás miedo, pero yo actuaré rápido y te pediré que mires la luna, que casualmente está en su fase llena.

Veré tus ojos fijamente y tú te sonrojarás sin saber qué decir al respecto, ambos reiremos como cómplices.


Entraremos al carro y sacaré una hoja. Tú empezarás a leer esto. Te darás cuenta que las cosas no han sucedido tal cual las describo, pero que en términos generales soy increíblemente romántico, por tu mente pasarán las imágenes de cada uno de los detalles míos para contigo; la vez que te regalé un llavero con la fotografía de ambos y tu dibujo animado favorito, la vez que te dije "te amo" y me temblaba todo el cuerpo; el día que te aseguré que no me estaba "muriendo por ti", porque yo definitivamente ya estaba muerto. Recordarás la vez que probé unas galletas que tú hiciste (aunque años después me enteré de que no sabes cocinar y que las compraste); recordarás las veces que dejé de hablarte sin sentido y justo en ese pensamiento interrumpiré tus ideas con un: SABES QUE TE AMO CON TODO MI CORAZÓN, ¿VERDAD?

Tú suspirarás y asentirás con la cabeza. Yo estaré nervioso, pero increíblemente seguro de que ha llegado el momento de dar el siguiente paso. Pensaré en hoy que escribo estas cosas.

Repito, todo esto no lo sabías, porque no había sucedido, hasta hoy.

Pensarás que si me acerco lo suficiente podré robarte un beso, pero sobre todo pensarás que tú no podrás resistirte en caso de que me armase de valor y tomase esa decisión.

Agregaré a mi declaración de que te amo con todo mi corazón exactamente esto: y además de amarte con todo mi corazón, también me gustas, lo cual es curioso en mí.

No dirás algo, sólo analizarás y recordarás cada una de estas palabras. Vendrán a tu mente canciones románticas.

"¿Puedo besarte?", preguntaré porque suelo preguntártelo y tú asentirás con un nervioso "mjm".

Entonces sentiré que mi vida fue hecha para ese momento. Será un beso pausado, tembloroso por los nervios novatos de ambos.

Nos iremos y justo antes de que tú te bajes a gritar de felicidad en tu habitación, te abrazaré y te diré: te amo, todavía.

Esa frase que te he dicho tantas veces tendrá más sentido que nunca.

Guardarás esta hoja y pensarás que Dios no se equivocó y que valió la pena la espera.

Quiero decirte algo

Pensaba que me gustaría que esta tarde hubieras pensado en mí, sólo en mí. Que yo hubiera aparecido en tu mente tercamente, dulcemente, haciendo sonreír sin razón delante de todos tus amigos.

No sé, sólo me gustaría que hoy hubieras dibujado en tu mente, el recuerdo de la otra vez que estuvimos tan cerca. Me gustaría en realidad que no soportaras vivir muchos días sin saber de mí, que tu vida fuera feliz sin mí, pero excesivamente feliz conmigo.

Quisiera que contaras los días que pasarán hasta nuestro próximo encuentro.

Y me gustaría en realidad que sintieras esas cosas, porque eso me pasa a mí.


Sucede que paso algunas tardes pensando en ti. Me pasa que sonrío cuando algo (generalmente cualquier cosa) me recuerda ti. Me divierto imaginando qué harías o qué dirías en caso de estar en ese momento conmigo.

Pero no estoy tan loco. Sólo un poco.


No creo en el catorce de febrero, bien lo sabes.


Quiero decirte nada más que te amo, todavía.

domingo, 31 de enero de 2010

De las decisiones importantes

Siempre me he considerado como un hombre de carácter, decidido, determinado y realista.

Más de una persona me ha preguntado qué hacer cuando pretenden románticamente a alguien y ese alguien no les corresponde y la respuesta es: NO LO SÉ.

Estoy cierto de que cuando se trata de amor de verdad, NUNCA dejarás de amar a esa gente. Seguramente si nunca llegan a tener algo romántico, pues ese amor se convierta en algo más bien filial y no tanto erótico. Así que será una mutación en la especie de amor, por así decirlo.

Sin embargo, para que eso empiece a suceder, hay que hacer algo. Tomar decisiones.


Cómo nos "desenamoramos", si es que eso es posible. Pues a la verdad, en otra entrada intentaré colocar algunos tips al respecto, pero hoy quiero iniciar mencionando las decisiones.

Todo se deriva de una decisión. Decide de una vez ya no intentar conquistar a ese chico o a esa chica. Determina finalmente: YA NO LO VAS A INTENTAR OTRA VEZ, PUNTO.

Claro, esa decisión debe ser valorada y bien fundamentada.

Algunos argumentos que no son válidos de primas a primeras:

Tiene novio.

No sabe ni quién soy.

No le gusto.


Cualquiera de esas cosas NO SON RAZONES PARA DEJAR DE INTENTARLO. Es algo que requiere más bien análisis y estar consciente de que hay otra persona para ti y otra persona para ella o él. Pero, esto no quiere decir que has dejado de amar a esa gente, simplemente quiere decir que aunque le seguirás amando vas a mutar de amor eros a amor filos.

Y no es una excusa, una cosa de rendirse y de ser mediocres en vez de intentarlo hasta que se logre.

En el amor, mis queridas, NO HAY REGLAS. En el amor, mis queridos, NO HAY FORMA DE ANALIZAR NADA.


Pero sí creo que debemos tomar decisiones.


Yo, hoy, he decidido ocuparme en otras cosas y comprender que hace falta únicamente el que vendrá y no el que estuvo y se fue. Hace falta el que ha de venir, y no el que pudiendo estar, ha decidido no estar, ha decidido irse.

Un abrazo chicos. Un beso chicas.

jueves, 28 de enero de 2010

Sobre viajar en el tiempo

Hace unos días terminé de leer La Mujer del Viajero en el Tiempo de Aufrey Niffenegger. Es un libro que se torna interesante porque se sale de lo común. Es innovador, creativo, maravilloso.

Hay, por supuesto, algunas lagunas e imperfecciones literarias en cuanto a precisiones que hacen que el libro sea enteramente un relato de algo que no existe. Algo así como cuando vemos que en las películas suceden cosas increíbles y sólo pensamos “bueno, es una película, allí todo es posible”. Pero no me quejo, ni siquiera critico, no tengo el conocimiento ni la autoridad para hacerlo. Es sólo la percepción de un lector común y corriente, uno más.

Pero pensando en los viajes en el tiempo, quiero invitar a ustedes que leen este espacio a imaginar un poco y lograr trasladarse al pasado. Ese día que pudieron haberle robado un beso a la chica y no lo hicieron por timidez; aquella vez que en lugar de darle el “si” al chico por el que tanto habías esperado y con el que soñaste que te hiciera esa pregunta, le dijiste “no” por miedo a que te pasara lo mismo que a tu madre.

¿Qué tal si todo pudiera cambiar?

Quizá, en vez de decidir caminar por una calle, caminaras por la otra y no conociste al chico que te rompió el corazón siete meses y ocho días después. De pronto, en lugar de abordar ese bus, esperaste el otro. No sé, sólo juego con tus memorias. Veamos, imagina ese momento, siente ese olor y el clima que estaba allí. Ese momento que cambió tu vida de una o de otra forma, pero al que siempre ha querido regresar para alterarlo.

Cuando te dejaste llevar por una pasión desmedida en aquella habitación; en parte por la curiosidad, en parte porque el chico te gustaba y sobre todo porque en ese momento parecía lo más apropiado. Claro, después te diste cuenta de que hubiera sido mejor esperar, de hecho, lo más atinado hubiera sido nunca haber conocido si quiera a esa persona; después de ese día notaste cómo él cambió para no volver a ser el que te conquistaba y se convirtió en un alguien que constantemente se le veía en estado cata tónico sin voltear a verte. Piensa en ese día, vamos. No es masoquismo, sé que no, confía en mí.

Después de esa vez te sentiste utilizada, un poco sucia y te daba pena ver de frente a tus padres. Te daba pena voltear a ver a aquel chico que te conquistaba y que solía ser tierno contigo, pero al que jamás le hiciste caso. Ahora te das cuenta de cuánto te amaba ese chico detallista, al que nunca consideraste por estar con el otro.

Recuerda, viaja en el tiempo. Piensa en la noche de bodas donde te sentiste violada porque el chico no supo esperar y te demostró que en realidad no se unió a ti por amarte, si no para tenerte.

Recuerda el día que compraste flores, te arreglaste y hasta te animaste a escribirle un poema a la chica de tus sueños, pero que al llegar a su casa de sorpresa, la encontraste en los brazos de otro; de ese otro que todos, incluso ella, sabían que era un idiota y que unos meses después le arruinó la vida y truncó su futuro. Piensa esa vez que pasaste ensayando toda la tarde frente al espejo las palabras que le dirías al verla, cuando por fin, después de tanto esperar, le confesarías tu amor, pero que ese momento nunca llegó porque ella, repentinamente, te hizo saber que tenía novio.

Ah, esos momentos que marcan la vida.

¿Recuerdas?, el día que viste partir a esa persona que a la fecha no has vuelto a ver. Porque murió, porque viajó o porque simplemente no sabes dónde está.

Piensa en ese ser al que una vez abrazaste, con el que reíste (ahh!, tantas veces que te hizo reír!) y que hoy a penas logras recordar su rostro; es más, ya ni siquiera recuerdas su rostro, sólo sabes que es él porque tienes conciencia de ello. Esa persona que por azares del destino murió. Talvez un accidente, quizá un mal día simplemente.

Mira en tus memorias mentales a esa gente que cambió el rumbo de tu ser.

Por favor, no llores.


Cada una de esas circunstancias te ha hecho ser quien hoy eres. Ya sé que en caso de tener la oportunidad, revertirías la gran mayoría de esos hechos, pero no es posible. Enfrenta la realidad, confía en un ser superior al que solemos llamar Dios y que, por favor, no es un invento de la religión organizada que nada tiene que hacer, más que pedirnos dinero.


Ahora sé más valiente. Pasa a la máquina del tiempo hacia el futuro.

Diez o quince años más adelante. ¿Qué tal el 2025?


Tienes un par o un trío de hermosos hijos e hijas. Se parecen a ti, tal como siempre quisiste, tienen tus rasgos. De hecho, tienes la maravillosa experiencia de crecer junto a ellos; claro, el sentimiento de verlos llegar del trabajo, en nada se asemeja a lo que sentiste en aquella fría y oscura habitación prestada, donde tenían más miedo de ser encontrados por alguien, que felicidad por estar uniendo sus cuerpos por primera vez (eso provoca el desorden de tener que hacerlo a escondidas como si se tratara de algo vergonzoso, cuando debe ser algo por convicción, de lo que no te arrepientas – sí, sí, ya lo sé: por amor –). Ahora, tus hijos (hombres o mujeres), son personas de bien! Ah!, qué felicidad verlos. No se parecen en nada a ese terrible sentimiento de culpa!, son preciosos además. El mayor, de hecho, ya tiene novia y la traerá a casa el próximo fin de semana.


Viaja en el futuro por Dios, un momento nada más.

La chica que te rompió el corazón, ¿la recuerdas?, hoy es madre de dos pequeños y una aburrida ama de casa, fea además. El tiempo, su descuido y exceso de maquillaje la hizo quedar como está. Y tú, ahora duermes todos los días junto a la verdadera mujer de tu vida. Aquella que apareció cuando dejaste de buscarla, que se enamoró de ti justo el mismo día que tú de ella. Esa chica que ordenó tu desorden emocional; esa chica que sonríe junto a ti mientras prepara la cena y que cuida a la hermosa hija que tienen. Esa chica, que además de todo, es una empresaria exitosa, pero sobre todo: una hermosa mujer y una espectacular madre; esposa, empresaria y madre. Es ella, simplemente increíble.

Sigue viajando, vamos, vamos, aprovecha este momento.


La persona que nunca volviste a ver. Tampoco la verás en el futuro, claro, pero comprenderás que si murió, vivió una vida digna, una vida tan buena, una vida tan importante, que incluso marcó la tuya. Ah, esa vida valió todo, te marcó. No importa que ya no esté, cuando estuvo fue todo para ti.

La persona que hacía años partió, jaja, es ridículo pensar en eso!, ahora vive contigo!, están juntos otra vez!, sólo hacía el sacrificio que uno de los dos tenía que hacer.



¿Te das cuenta?


No podemos ir al pasado ni al futuro. Pero sí estoy seguro de algo. De ti depende el futuro; el futuro depende del presente. HAZ ALGO, no te detengas, lucha todos los días. ¿Será fácil?, JAMÁS!!!, será asombrosamente difícil, pero por Dios que valdrá la pena!

Y si tu vida no es ninguno de esos escenarios: cuida a tu novia, respétala y protégela, eso es hombría, saber soportar y esperar hasta el momento indicado. Y ustedes chicas, por favor, motiven a los chicos a ser caballeros; cuando veas al chico llegar con un regalo, con flores, aunque él no te guste, estimúlalo, hazle saber que lo está haciendo bien; talvez no se convierta en el padre de tus hijos, pero seguramente le harás un favor a la mujer de su vida y tendremos mejores ciudadanos, más hombres y menos machistas.

Un abrazo.

domingo, 24 de enero de 2010

Casi nunca pienso en ti

De día, de noche. Al atardecer. Casi nunca pienso en ti.

Te veo entre mis recuerdos, apareces incipiente en mis memorias, anales y además logro visualizarte, sin querer hacerlo para proteger mi corazón, en el futuro.

Casi nunca pienso en ti, casi siempre estás allí.

Desapareces a ratos, me formulo preguntas extrañas (que si me amas, que si lo estoy logrando, que si tal vez un milagro está sucediendo y quizá, sólo quizá estás empezando a..., no, no es cierto!!!!).

Casi nunca pienso en ti.

Casi ningún día pienso en ti.


Como, trabajo, estudio y no pienso en ti. No lo hago, no sé si sea bueno o malo, pero simplemente no pienso en ti, casi nunca.


Tú estás en mi mente, a toda hora. Pero no pienso en ti.

No concibo mis ideas sin ti, pero no te pienso.



No pienso en ti, cada idea que tengo eres tú. Vives allí, pero créeme, casi nunca pienso en ti. Sólo pienso en ti cuando estás y me sonríes. Sólo pienso en ti a veces, cuando te aproximas.

Jajaja, en definitiva, casi nunca pienso en ti, pero eres cada uno de mis pensamientos, desde que amanece, hasta que anochece.


Te amo. Gracias por saberlo.

viernes, 22 de enero de 2010

Buena noche

Hola, buena noche.

Estoy a punto de terminar un libro de nombre La Mujer del Viajero en el Tiempo.

He visto la película, leído el libro, he buscado respuestas científicas para los viajes en el tiempo y también he visto otra película, viejita, donde un hombre viaja al pasado.

Creo que el anhelo de todos ha sido, en algún momento de nuestras vidas, viajar en el tiempo; hacia el pasado para alterar el presente, y al futuro para conocer las consecuencias de nuestras acciones actuales.


He estado pensando entonces mucho en mi pasado, me pongo erizo, me divierto, recuerdo muchas cosas.

Recordé a una chica de nombre Cindy, que pienso que fue mi gran primer amor. Ella desapareció de un día para otro sin dejar huella. Siempre fuimos amigos, siempre nos sentábamos juntos en clase y ninguno de los dos nos animamos a decir lo que hipotéticamente sentíamos.


No sé si alguna vez se pueda volver al pasado; pero sólo quisiera abrazar más a la gente, contarles más chistes y disfrutar todavía más, relajarme y decirme a mí mismo que tendré una vida muy bonita, placentera.


Lo que no hice en el pasado, no lo podré arreglar. Pero sí puedo alterar drásticamente mi futuro, cada día de mi vida.

viernes, 15 de enero de 2010

Buena noche

Hola, te deseo buena noche.


Hoy hubiera querido recostar mi cabeza en tu hombro, que me besaras al tiempo que acariciabas mi cabello, pero no fue así.


Sólo quería dejar constancia que estoy pensando en ti.



Te amo, ya lo sabes.

martes, 12 de enero de 2010

GUATEMALA

Últimamente he tenido la oportunidad de visitar diversos departamentos, municipios, aldeas y caseríos de la parte norte de mi país. Algunos en pleno desarrollo pujante, otros muy desarrollados y, algunos más, lo suficientemente pobres como para conmiserarse.

Hoy sé que si el sol nace en alguna parte del mundo es en Senahú, Alta Verapaz. Comprendo que si hay personas que se sacrifican para llegar hasta sus casas son los habitantes de Telemán, Panzós, Alta Verapaz, que tienen como vecino al gran Río Polochic.

También sé por qué los turistas de todas partes del mundo acuden por vía terrestre, marítima o aérea a la Isla de Flores en Petén, que está a un paso de ingresar a la Biosfera Maya, particularmente al Parque Nacional Tikal y el Parque Nacional de Yaxhá. Sé que la frontera con México está en la ruta de la Aldea Las Cruces, en La Libertad, Petén y comprendo claramente que del otro lado, en la frontera con Belice, se encuentra Melchor de Mencos.

En fin, es una experiencia maravillosa recorrer Guatemala. Rodeada de árboles, senderos naturales, ríos, lagos, montañas, volcanes. No sé si en otras partes del mundo existen lugares así, quizás algún día lo descubra, pero hoy comprendo y conozco un poquito mejor por qué Guatemala es Alma de la Tierra como dicen, por qué acá está acuñada la cultura maya y por qué todavía se respiran tradiciones indígenas. Me parece que entiendo de mejor forma que en mi país hay islas, caribe garífuna, playas de arena negra (volcánica) y de arena blanca, que hay un pequeño Amazonas en El Estor, Izabal, en las bocas del Polochic, donde puede verse al manatí en su propia bahía. Hablamos 24 idiomas, incluidos el español, el xinca y el garífuna que NO son de origen indígena. He probado el guifite en Linvigston, Izabal; el caldo de frutas en Salcajá, Quetzaltenango y también el pepián en el parque central de Guatemala o el jocón en su natal Huehuetenango. Sé a que saben los tayuyos de Santa Cruz del Quiché, Quiché y también comprendo a qué se debe al arribo de tantos turistas a Chichicastenango, Quiché.

Mi Guatemala, multiétnica, pluricultural y multilingüe.

Pienso en ti

Estoy pensando en ti en este momento, como es mi costumbre.

Pienso en que me gustas, sueño con que quizás algún día leas esto y sonrías sonrojada de saber que es a ti a quien dedico mis mejores palabras, quizá quieras llorar.

No sé bien qué le haces a mi ser, pero es una sensación agradable. Me gusta verte, hablarte, compartir tiempo a tu lado, me fascina abrazarte hasta que me digas que ya no lo haga porque tienes cosas que hacer y en definitiva sigo aguardando por si alguna vez tengo ocasión de besar tu boca.

Quisiera escribir los mejores versos para dedicártelos; quisiera pintar los mejores cuadros para entregarlos y me gustaría mucho cantar las mejores canciones para que cuando las escuches pienses en mí. Yo pienso en ti, otra vez.

Y no trato de ser poético, en realidad considero que carezco del don de las prosas y los versos que riman. Sólo escribo lo que siento cuando tan sólo pienso en ti.