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viernes, 9 de marzo de 2012

Vida, vida, vida

Qué vida tan hermosa nos ha tocado, no me cabe duda.

A veces pienso que quisiera vivir en la época donde el romance estaba a flor de piel, pensar en cosas más elementales y no sentir la angustia cotidiana por descubrir las nuevas actualizaciones del Facebook.

Prefiero las cartas, las letras, las palabras, que cualquier modernidad.  Aunque no me opongo a lo moderno, sé que lo mejor, siempre, siempre, está por venir.

Ayer el mundo celebró, por decisión propia, el Día Internacional de la Mujer.  Y claro que es un gran evento; las mujeres mantienen la especie, en todo sentido.  NO sólo nos traen al mundo, nos crían y nos divierten, nos hacen pasar la mejor de las vidas.

No sé desde cuándo la convivencia hombre-mujer se volvió tan complicada.  Quizás desde que unos malos le pusieron énfasis al placer sexual (entiéndase "sólo jugar con ella por el hecho de ser mujer") y dejaron de lado el romance.  Tal vez desde que las mujeres consideran que amar a un hombre es darse, entregarse sin restricciones.  No sé.

En este tiempo ausente he tratado de comprender un poco más al respecto, y prometo, con lujo de detalles de escribir las conclusiones.

Salud!

viernes, 14 de octubre de 2011

De la vida

Antes de que pasen nueve lunes espero haber avanzado hacia un punto más definitivo.

La vida carece de sentido cuando no hay un trasfondo espiritual.  A veces tiene destellos de valor, cuando la gente se gradúa, se casa, cuando tiene un hijo, un nuevo proyecto. Todo eso maquilla la realidad triste y desoladora del vacío que abriga los corazones de los seres humanos.  Claro que no todos reconocen eso, algunos son bastante distraídos y pasan la vida de fiesta en fiesta, de actividad en actividad, corriendo, sin tomarse un momento para preguntarse sobre esta vida, maravillosa que pasa y no queda.

Pronto moriremos (algunos durarán más tiempo que otros pero al fin y al cabo moriremos: TODOS, no hay remedio para ello) y en realidad la cuestión no es tanto qué tan felices fuimos en este planeta, sino cuánto logramos comprender y hacer para cuando suframos el traslado a la otra vida. A mí ya no me cabe duda que hay algo más allá de este mundo visible y de este cuerpo mortal.

Estoy seguro de que existe otra realidad, de un mundo invisible y de un cuerpo inmortal.  Y creo que hacia eso apuntamos.  De qué sirve la felicidad (vacía, carente de verdadero sustento) de este mundo si se pierde en la otra vida? Claro que algunos pensarán que "prefieren no pensar en eso" porque al fin y al cabo no hay algo que puedan hacer.  Otros dirán que "como es algo incierto" se dedican a vivir lo mejor que puedan, a trabajar, a estudiar, y a tratar de vivir una vida digna.

Creo que lo digno de esta vida (acumulación de bienes y riquezas) no es en realidad el objetivo de vivir.  Eso es sólo un momento.  Pero lo digno es amar lo que se hace y hacer lo que se ama.  Es caminar en pos de una realidad distinta, de un mundo alterno, invisible, de un mundo espiritual que sustenta el mundo material.

Yo sí creo en eso.  NO tengo dudas. 

Amar a una persona es maravilloso, ser amado es también bueno y bonito.  Pero trascender y comprender que no estamos en esta tierra sólo para ese "momento", es haber avanzado.  Hay cosas más importante, como dejar un legado en la sociedad, en nuestro círculo de influencia, con nuestros amigos, parejas, hijos, compañeros, etcétera.

Un fuerte abrazo.