En los últimos días he estado tratando de encontrar una fórmula para no enamorarnos. Descubrí que tratar de “no pensar en esa persona” es lo que nos hace precisamente pensar en esa persona. Así que esa no es la solución.
Huir, no hablar o esconderse, creo que, aunque tiene resultados positivos, no es lo más conveniente; digo esto porque a veces he creído que es lo mejor que puedo hacer, pero en realidad al cabo del tiempo esto sólo incrementa la ansiedad y nos convierte en necios, hasta el punto de ser fastidiosos, ponernos en el papel de víctima y caer mal.
Una amiga me dijo ayer que el amor, como dice en la Biblia, NUNCA DEJA DE SER. Así que su consejo fue que de una vez por todas deje de intentar no enamorarme, que deje de experimentar tratando de “desenamorarme”, porque si se trata de amor real, pues simplemente nunca dejará de ser. Que disfrute el dolor, que aprenda de él, así que eso es lo que intento.
Sufrir por supuesto, como masoquista, tampoco es lo más adecuado. Al decir “disfrutar el dolor”, lo hago, como lo hizo ella, pensando en visionar un futuro sin dolor, perfecto, al lado de las personas que nos aman.
La esencia del amor es dar. El amor todo lo soporta, todo lo sufre, todo lo espera, el amor NUNCA DEJA DE SER.
Claro, si dejas de amar después de algún tiempo te darás cuenta, tristemente, que eso que sentías no era amor. Era cualquier otra cosa (emoción, afecto a la compañía, amistad o cariño), pero no amor. El amor, mis queridos, sencillamente NUNCA DEJA DE SER.
Así que es por eso que entendemos de qué se trata Dios, porque Él es amor. Él nunca deja de ser. Él no existe, si no que simplemente es. Todo lo que existe ha sido creado y Él no ha sido creado, así que él NO EXISTE, si no que simplemente es y punto.
Así es esa fuerza del amor. No sabemos de dónde viene o cuándo acabará, solamente notamos que allí está y no se va. Llega cuando quiere, hace lo que quiere y si decide irse, quiere decir que nunca quiso estar.
No trates de no enamorarte. Libérate. Ama.
Reconocer que amas, entregarte, dar, te libera. Si das, sabrás que ya has hecho todo lo que está en tus manos.
¿Por qué las personas que queremos que se enamoren de nosotros, no se enamoran de nosotros?, no sé, pero hace sentir que esta vida sea cruel.
En realidad no ha de serlo, todo ha sido creado de una manera estratégica de forma que nada ha quedado al aire, de forma casual.
Ama. No pidas.
Sufre. No llores.
Enamórate. NUNCA, JAMÁS, LO EVITES.
Abrazo.
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martes, 31 de marzo de 2009
sábado, 21 de marzo de 2009
¿¿AMOR...??
Pensé hablar de amor y terminé hablando de mi país en la entrada anterior; será porque lo amo. Siento debilidad, ganas de llorar cuando pienso en mi Guatemala.
Amor.
Qué es.
El otro día la vi, tomé su mano y mi corazón pareció dispararse; puse su mano en mi pecho y se asustó por la velocidad de mis latidos, pensé "eso pasa por vos, por estar tomado de tu mano", pero no dije nada.
El amor. Hoy fue una tarde romantica (estuve solo, en mi habitación, viendo el techo, pensando), ahora escucho jazz, me duelen las manos de tanto escribir (lo hago toda la semana bajo presión en el trabajo, haciendo reportes de investigación o entrevistando gente) y parece que todo va bien.
Si fuera al futuro quisiera saber si me casé con ella. Pero mejor espero, no quiero botar la pasión.
Hoy quisiera decirle a Dios que le agradezco el favor de su amistad, que me ayude a decir cosas inteligentes por acá, que puedan ser útiles a quienes buscan respuestas.
Yo también tengo preguntas (más que respuestas).
No sé cómo es eso de amar todavía. No lo sé con precisión.
Amar es sólo eso.
Gracias a Dios por los sentimientos, Él los inventó.
Que el amor nos noquee.
Quiero decir esto, aunque suene trillado: ama y ama. No esperes que te amen. Libérate de esa costumbre. Ama porque así te sientes completo. El amor verdadero ha de manifestarse cuando a pesar de tu amor, recibes algo contrario a ello. De pronto!, llegará la recompensa. Amarás y te amarán, pero tu alma permanecerá limpia, pura, porque siempre dio. El Mar Muerto, tiene esa condición porque solo recibe agua y no saca, se estanca. No da nunca. Tú tienes que dar, ama. El placer se encuentra en amar. Sufre, llora, enamora, pero ama.
Yo amo a alguien y alguien no me ama románticamente. O talvez sí, es miedosa. Mientras se hace el futuro, me ocupo del presente: la amo y así será mientras me dure.
Amor.
Qué es.
El otro día la vi, tomé su mano y mi corazón pareció dispararse; puse su mano en mi pecho y se asustó por la velocidad de mis latidos, pensé "eso pasa por vos, por estar tomado de tu mano", pero no dije nada.
El amor. Hoy fue una tarde romantica (estuve solo, en mi habitación, viendo el techo, pensando), ahora escucho jazz, me duelen las manos de tanto escribir (lo hago toda la semana bajo presión en el trabajo, haciendo reportes de investigación o entrevistando gente) y parece que todo va bien.
Si fuera al futuro quisiera saber si me casé con ella. Pero mejor espero, no quiero botar la pasión.
Hoy quisiera decirle a Dios que le agradezco el favor de su amistad, que me ayude a decir cosas inteligentes por acá, que puedan ser útiles a quienes buscan respuestas.
Yo también tengo preguntas (más que respuestas).
No sé cómo es eso de amar todavía. No lo sé con precisión.
Amar es sólo eso.
Gracias a Dios por los sentimientos, Él los inventó.
Que el amor nos noquee.
Quiero decir esto, aunque suene trillado: ama y ama. No esperes que te amen. Libérate de esa costumbre. Ama porque así te sientes completo. El amor verdadero ha de manifestarse cuando a pesar de tu amor, recibes algo contrario a ello. De pronto!, llegará la recompensa. Amarás y te amarán, pero tu alma permanecerá limpia, pura, porque siempre dio. El Mar Muerto, tiene esa condición porque solo recibe agua y no saca, se estanca. No da nunca. Tú tienes que dar, ama. El placer se encuentra en amar. Sufre, llora, enamora, pero ama.
Yo amo a alguien y alguien no me ama románticamente. O talvez sí, es miedosa. Mientras se hace el futuro, me ocupo del presente: la amo y así será mientras me dure.
domingo, 22 de febrero de 2009
Soñando despierto
Imaginemos esta escena, nada cuesta:
Yo llego, me acerco justo a la puerta del carro de donde ella baja. Le digo un seco, amable y muy dulce "hola"; hago mi mejor sonrisa. Ella responde de la misma forma inmediatamente, con un tono de sorpresa agradable y mostrando su mejor sonrisa (lo cual me derritirá); sonreiré otra vez, como tonto. Ella hará lo mismo, notaré que esta un tanto nerviosa (como cuando nos movemos de un lado a otro viendo para abajo, estamos sonrojados). Antes que ese silencio se vuelva incómodo le diré con un gran esfuerzo, rompiendo paradigmas: "puedo abrazarte?"; ella, como he soñado antes, no dirá nada, simplemente me abrazará; yo tendré ganas de llorar, ella también. No hablaremos por otros tres segundos.
Diré algo que sonará raro, épico, romántico, muy "a mí estilo", como dice ella. Diré: "siempre te voy a querer". Sonará como a despedida, como a romance. Querré decir: "nunca me cansé de esperar", pero no lo haré porque creo que será avanzar demasiado rápido y justamente eso ha sido, según creo, la causa de los fracasos pasados.
Cuando yo pronuncie la frase anterior, ella sentirá una debilidad inexplicable y muchas ganas de llorar, de hecho, llorará. Y dirá entre dientes por las lágrimas y para no ser escandalosa: "yo también". Yo no sabré qué hacer, porque los hombres somos torpes cuando vemos a una dama llorar. La abrazaré porque esa será mi reacción más lógica.
Notaré que alguien nos observa con agrado que "nos reconciliamos", cuando en realidad se trata de algo más que eso, se trata de definir nuestro futuro (soy exagerado verdad?).
Ambos nos veremos fijamente sin decir nada, sólo con ganas de llorar. Así pasarán diez segundos inexplicables, raros, románticos, divertidos y que no olvidaremos por el resto de nuestras vidas. Ella sentirá certeza en su alma, al mismo tiempo que pensará: "lo sabía, es él".
Armándome de un gran valor y dejándome llevar por la atmósfera, pronunciaré las palabras más sinceras de toda mi vida: "ya lo sabes verdad?, te amo". Ella secará sus lágrimas y sobre mi hombro musitará un monosílabo positivo: "mjm". Llorará. Y nadie dirá nada.
Nos abrazaremos largamente hasta que recuperemos la compostura del éxtasis recién pasado. Pensaré "eso es hacer el amor".
Justo antes de caminar juntos, pasará lo que no había imaginado, ella me llamará por mi nombre, como si estuviera lejos, yo voltearé y me besará.
Deseo que eso pase. O que pase algo mejor aún, según la creatividad divina.
Ese es un relato. Escribirlo es sólo una excusa.
¿Cuál es tu excusa?, ¿cuál es tu historia?, ¿cuál es tu Zahir?, ¿qué te atrapa?
Lo que he escrito, es provocado por la sola sensación de algo. Quizás en unos días escriba relatando mi fracaso, pero esta noche he podido soñar y regalarme un post romántico.
Yo llego, me acerco justo a la puerta del carro de donde ella baja. Le digo un seco, amable y muy dulce "hola"; hago mi mejor sonrisa. Ella responde de la misma forma inmediatamente, con un tono de sorpresa agradable y mostrando su mejor sonrisa (lo cual me derritirá); sonreiré otra vez, como tonto. Ella hará lo mismo, notaré que esta un tanto nerviosa (como cuando nos movemos de un lado a otro viendo para abajo, estamos sonrojados). Antes que ese silencio se vuelva incómodo le diré con un gran esfuerzo, rompiendo paradigmas: "puedo abrazarte?"; ella, como he soñado antes, no dirá nada, simplemente me abrazará; yo tendré ganas de llorar, ella también. No hablaremos por otros tres segundos.
Diré algo que sonará raro, épico, romántico, muy "a mí estilo", como dice ella. Diré: "siempre te voy a querer". Sonará como a despedida, como a romance. Querré decir: "nunca me cansé de esperar", pero no lo haré porque creo que será avanzar demasiado rápido y justamente eso ha sido, según creo, la causa de los fracasos pasados.
Cuando yo pronuncie la frase anterior, ella sentirá una debilidad inexplicable y muchas ganas de llorar, de hecho, llorará. Y dirá entre dientes por las lágrimas y para no ser escandalosa: "yo también". Yo no sabré qué hacer, porque los hombres somos torpes cuando vemos a una dama llorar. La abrazaré porque esa será mi reacción más lógica.
Notaré que alguien nos observa con agrado que "nos reconciliamos", cuando en realidad se trata de algo más que eso, se trata de definir nuestro futuro (soy exagerado verdad?).
Ambos nos veremos fijamente sin decir nada, sólo con ganas de llorar. Así pasarán diez segundos inexplicables, raros, románticos, divertidos y que no olvidaremos por el resto de nuestras vidas. Ella sentirá certeza en su alma, al mismo tiempo que pensará: "lo sabía, es él".
Armándome de un gran valor y dejándome llevar por la atmósfera, pronunciaré las palabras más sinceras de toda mi vida: "ya lo sabes verdad?, te amo". Ella secará sus lágrimas y sobre mi hombro musitará un monosílabo positivo: "mjm". Llorará. Y nadie dirá nada.
Nos abrazaremos largamente hasta que recuperemos la compostura del éxtasis recién pasado. Pensaré "eso es hacer el amor".
Justo antes de caminar juntos, pasará lo que no había imaginado, ella me llamará por mi nombre, como si estuviera lejos, yo voltearé y me besará.
Deseo que eso pase. O que pase algo mejor aún, según la creatividad divina.
Ese es un relato. Escribirlo es sólo una excusa.
¿Cuál es tu excusa?, ¿cuál es tu historia?, ¿cuál es tu Zahir?, ¿qué te atrapa?
Lo que he escrito, es provocado por la sola sensación de algo. Quizás en unos días escriba relatando mi fracaso, pero esta noche he podido soñar y regalarme un post romántico.
¿Hablé con ella o no?
Hola. Hoy es domingo por la noche. El viernes cuando llegué a la Iglesia, no la ví, según yo, no había llegado. Después, casi a la mitad del asunto noté que estaba atrás, vestida con su uniforme médico a la par de un amigo. Sentí celos, por un momento pensé que eran novios (wow, cómo trabaja la mente). Después recordé que este amigo está comprometido con otra chica que estaba un poco más atrás de ellos. Me reí de las tonterías de mi mente.
Así que ese día no pude hablarle, porque no la ví sino hasta el final y pues me fui. El sábado (como cosa inusual había una actividad con algunas personas jóvenes, así que supuse que la vería después de mi clase de idioma k'iché)no llegó. De manera que el sábado, que me parecía el mejor día, el más adecuado, no la ví, como creí.
Hoy domingo pues la ví y no sentí ese impulso. Empecé a descubrir que talvez fue sólo una sensación porque llegó muy bonita el domingo anterior. Así que no le hablé.
Tenemos algunas personas en común: su hermana es mi mejor amiga y mi zahir momentáneo tiene como mejor amiga a mi prima. En mis días de "crisis", yo le conté a su hermana que estaba desesperado por ella, que si creía que tenía alguna posibilidad y no dijo casi nada; en realidad, en el fondo planeaba que ella, como era lógico, se lo contase a su hermana, pero noté que le prestó menor importancia. Hoy confirmé, por medio de mi prima, que sí le llegó el mensaje. Obviamente quise saber cómo había reaccionado, pero no era prudente mostrarme obsesionado por ella, con mi prima, pues como ya dije: son mejores amigas. De manera que ella sólo me contó "es que ella - la chica de mi crisis - ha dicho que te ha querido hablar en estos meses, pero no lo ha hecho; ahora con lo que le contó su hermana, ha dicho que está decidida a hablarte".
Punto y a parte.
¿Por qué me quiere hablar?, en dos ocasiones anteriores me ha rechazado, así que pensar que es por algún asunto romántico, sería inusitado, aunque respondería mis peticiones ante Dios, en serio.
¿Desea hablar sólo porque es mi amiga y me quiere a la buena?, pienso que una persona valora la amistad, y no querrá perderla. Talvez quiere preguntar: ¿por qué dejaste de hablarme sin decir nada?, por qué desapareciste de mi vida sin mencionar algo al respecto?, claro!!, en todo este tiempo ella tampoco ha tenido el valor de preguntar: pasó algo?, simplemente me ve y al notar que no le hablo, tampoco lo hace. Y repito: en nuestros buenos tiempos, fuimos grandes amigos, así que no es por timidez o falta de confianza, nada de eso.
Por qué me quiere hablar?, pero más aún: por qué no lo ha hecho?, será que sólo busca mi amistad?, digo cuando uno se desespera por otra persona, pues hace hasta lo imposible por hablarle y permanecer el mayor tiempo posible (todos, menos yo claro, que me alejo en vez de acercarme), y ella pues parece que no le importa. La otra vez que dejé de hablarle, un día ella se acercó y me pidió disculpas porque notó - lo que exactamente yo pretendía - que cuando yo no inicio conversación, ella tampoco lo hace.
Ya estaba casi dejándola ir, con un toque de certeza de parte de Dios que no es el momento (independientemente que algún día sí lo sea o que precisamente: nunca tenga que estar con ella), justo cuando estaba por desligarme del Zahir, su mejor amiga me dice que ella - sí, ella!!!, la chica de mi crisis, mi Zahir contemporáneo - está pensando en retomar la conversación conmigo; ah!!, pero agregó un detalle: AHORA SÍ ESTÁ DISPUESTA PORQUE DESDE HACE ALGÚN TIEMPO HA QUERIDO HACERLO. Dios Santo!!, no podía parar de reír, no sé qué hacer. Y saben algo?, jajaja, ella siempre es así, impredescible, a veces parece que sí y otras que no. Por cierto, descartemos que sea una táctica eso de enviarme "mensajes" con mi prima. Mi prima es demasiado inocente, la conozco, sé que me contó el asunto para ayudarme a mí, más que para ayudar a la otra chica. Sé de lo que hablo.
Qué es lo que quiere.
Claro, ahora más que nunca estoy animado a hablarle. Dénme ánimo.
Eso será el viernes o el domingo.
Uno de esos días, no puede ser antes.
Bueno.
La utz awach e'are'?
Así que ese día no pude hablarle, porque no la ví sino hasta el final y pues me fui. El sábado (como cosa inusual había una actividad con algunas personas jóvenes, así que supuse que la vería después de mi clase de idioma k'iché)no llegó. De manera que el sábado, que me parecía el mejor día, el más adecuado, no la ví, como creí.
Hoy domingo pues la ví y no sentí ese impulso. Empecé a descubrir que talvez fue sólo una sensación porque llegó muy bonita el domingo anterior. Así que no le hablé.
Tenemos algunas personas en común: su hermana es mi mejor amiga y mi zahir momentáneo tiene como mejor amiga a mi prima. En mis días de "crisis", yo le conté a su hermana que estaba desesperado por ella, que si creía que tenía alguna posibilidad y no dijo casi nada; en realidad, en el fondo planeaba que ella, como era lógico, se lo contase a su hermana, pero noté que le prestó menor importancia. Hoy confirmé, por medio de mi prima, que sí le llegó el mensaje. Obviamente quise saber cómo había reaccionado, pero no era prudente mostrarme obsesionado por ella, con mi prima, pues como ya dije: son mejores amigas. De manera que ella sólo me contó "es que ella - la chica de mi crisis - ha dicho que te ha querido hablar en estos meses, pero no lo ha hecho; ahora con lo que le contó su hermana, ha dicho que está decidida a hablarte".
Punto y a parte.
¿Por qué me quiere hablar?, en dos ocasiones anteriores me ha rechazado, así que pensar que es por algún asunto romántico, sería inusitado, aunque respondería mis peticiones ante Dios, en serio.
¿Desea hablar sólo porque es mi amiga y me quiere a la buena?, pienso que una persona valora la amistad, y no querrá perderla. Talvez quiere preguntar: ¿por qué dejaste de hablarme sin decir nada?, por qué desapareciste de mi vida sin mencionar algo al respecto?, claro!!, en todo este tiempo ella tampoco ha tenido el valor de preguntar: pasó algo?, simplemente me ve y al notar que no le hablo, tampoco lo hace. Y repito: en nuestros buenos tiempos, fuimos grandes amigos, así que no es por timidez o falta de confianza, nada de eso.
Por qué me quiere hablar?, pero más aún: por qué no lo ha hecho?, será que sólo busca mi amistad?, digo cuando uno se desespera por otra persona, pues hace hasta lo imposible por hablarle y permanecer el mayor tiempo posible (todos, menos yo claro, que me alejo en vez de acercarme), y ella pues parece que no le importa. La otra vez que dejé de hablarle, un día ella se acercó y me pidió disculpas porque notó - lo que exactamente yo pretendía - que cuando yo no inicio conversación, ella tampoco lo hace.
Ya estaba casi dejándola ir, con un toque de certeza de parte de Dios que no es el momento (independientemente que algún día sí lo sea o que precisamente: nunca tenga que estar con ella), justo cuando estaba por desligarme del Zahir, su mejor amiga me dice que ella - sí, ella!!!, la chica de mi crisis, mi Zahir contemporáneo - está pensando en retomar la conversación conmigo; ah!!, pero agregó un detalle: AHORA SÍ ESTÁ DISPUESTA PORQUE DESDE HACE ALGÚN TIEMPO HA QUERIDO HACERLO. Dios Santo!!, no podía parar de reír, no sé qué hacer. Y saben algo?, jajaja, ella siempre es así, impredescible, a veces parece que sí y otras que no. Por cierto, descartemos que sea una táctica eso de enviarme "mensajes" con mi prima. Mi prima es demasiado inocente, la conozco, sé que me contó el asunto para ayudarme a mí, más que para ayudar a la otra chica. Sé de lo que hablo.
Qué es lo que quiere.
Claro, ahora más que nunca estoy animado a hablarle. Dénme ánimo.
Eso será el viernes o el domingo.
Uno de esos días, no puede ser antes.
Bueno.
La utz awach e'are'?
miércoles, 18 de febrero de 2009
YO
Pido disculpas porque no terminé la entrada anterior pero simplemente se me hizo imposible. Siento un poco de debilidad y de enojo conmigo mismo: ella ni siquiera sospecha que alguna vez pienso en ella, porque cuando estoy con ella me muestro indiferente (qué tonto!!!).
He decidido, OTRA VEZ, intentar acercarme de algún modo. Tratando, cuidadosamente de no cometer los errores del pasado, haciendo el intento de sacar lo mejor de mí, de mostrarme, de hacerle saber OTRA VEZ que la amo a la buena. Si eso no es suficiente, pues no ha de importar. La energía del amor se activará.
Quisiera solamente no confundirme ni confundirla. Es que soy muy cambiante. Al borde la esquizofrenia (no exagero, créanlo).
Me da un poco de vergüenza escribir sobre esto, jaja, pero tengo que ser honesto conmigo, con mis letras y con quienes leen. No podría escribir en este momento de otra cosa porque ella ocupa todo mi pensamiento, día y noche. Te ha pasado?, DÍA Y NOCHE TIENES UN ÚNICO PENSAMIENTO: ESA PERSONA.
AHHH, ESPERO APROVECHAR ESTAS NOCHES BOHEMIAS.
Les contaré. El viernes la veré en la Iglesia, así que he planeado dejarle un papel en su silla que diga esta frase que tengo cierta certeza que la reconocerá como mía: DIOS TE DISEÑÓ CON SENTIDO Y CON INGENIO, PARA COMPENSAR ESTE CORAZÓN BOHEMIO QUE NO SABE AMAR SIN TÍ. (Wow, qué cursi y qué ridículo).
Si alguien tiene una mejor idea, que la escriba o que calle para siempre. No sé si el domingo le hable, no sé si mañana le hable. Pero tengo planeado hacer eso.
Ahora pienso que es muy "tímido" no hablarle de frente sino tener que enviarle un "papelito", al estilo adolescente. En realidad soy muy tímido.
El tiempo nos desconoció, nos apagó el corazón, dónde escondió todo ese amor?
La anterior, jaja, es otra opción para dedícarsela.
He planeado también mostrarme desesperado. Hablarle de frente, decir, después de casi cinco meses: hola. Sé que sonreirá, hará que no pasó nada. Y le diré: no puedo vivir sin vos. Esperaré su reacción, como no habrá o habrá una tímida sonrisita, entonces yo reiré. Diré "puedo abrazarte?", ella no contestará, simplemente accederá.
Esas son las dos opciones. Pero no sé qué hacer.
Una opción, hablar con un papel.
Segunda opción, hablar directamente con ella, pero soy muy tímido, así que para encontrar ese momento tendría que verla totalmente sola, buscarla en soledad. Eso sí, puede ser que tenga novio. Puede ser que yo siga sin interesarle. O puede ser que esta, LA TERCERA VEZ QUE LO INTENTO, sea la buena.
Jajaja. Dos veces pasadas he sufrido por ella. Dos veces anteriores nos hemos reconciliado, ido al teatro, al cine, darnos un abrazo.
Espero que esta vez se le olvide que no le gusto. Espero que olvide que dejé de hablarle por tanto tiempo aún consciente que herí sus sentimientos (es mi amiga y sé que me quiere).
Espero, deseo, (me estoy desnudando), que el tiempo nos desconozca, de verdad, que nos haya apagado el corazón, que simplemente haya escondido el amor!!!, que ahora aparezca!
He soñado varias veces que un día me hablará y dirá: "no puedo vivir sin tí" y llore. Pero sé que no pasará. Ay Dios!, a dónde fue?
Si alguien lee esto y la conoce (asunto poco probable), por favor, no le diga que lea esto, jaja, es demasiado vergonzoso. Quizás lo guarde para nuestros nietos.
Cómo olvidamos a alguien? Aurora dice que haciendo una lista de las cosas negativas de esa persona, una lista de las razones por las que no es conveniente que estemos con ella.
Alguien más me dijo: cuál es tu método?, y respondí: NO HAY MÉTODOS.
Siento mucho estar insoportable esta semana. Pero prometo que ya se me pasará; todos tenemos nuestros días, y como las chicas presumen de especiales, yo también sé decir que ciertos días al mes estoy más sensible, estoy de verdad sentimental.
Algunos días del mes siento más que el resto de los días; algunos días, como la luna, estoy pleno. Pero definitivamente es complicado.
Necesito un abrazo, una excusa, una primera excusa.
Feliz noche, feliz día, feliz tarde, un besito para ellas.
Post data. Dios, si lees esto, por favor, haz el milagro; bendíceme con ella. Gracias.
He decidido, OTRA VEZ, intentar acercarme de algún modo. Tratando, cuidadosamente de no cometer los errores del pasado, haciendo el intento de sacar lo mejor de mí, de mostrarme, de hacerle saber OTRA VEZ que la amo a la buena. Si eso no es suficiente, pues no ha de importar. La energía del amor se activará.
Quisiera solamente no confundirme ni confundirla. Es que soy muy cambiante. Al borde la esquizofrenia (no exagero, créanlo).
Me da un poco de vergüenza escribir sobre esto, jaja, pero tengo que ser honesto conmigo, con mis letras y con quienes leen. No podría escribir en este momento de otra cosa porque ella ocupa todo mi pensamiento, día y noche. Te ha pasado?, DÍA Y NOCHE TIENES UN ÚNICO PENSAMIENTO: ESA PERSONA.
AHHH, ESPERO APROVECHAR ESTAS NOCHES BOHEMIAS.
Les contaré. El viernes la veré en la Iglesia, así que he planeado dejarle un papel en su silla que diga esta frase que tengo cierta certeza que la reconocerá como mía: DIOS TE DISEÑÓ CON SENTIDO Y CON INGENIO, PARA COMPENSAR ESTE CORAZÓN BOHEMIO QUE NO SABE AMAR SIN TÍ. (Wow, qué cursi y qué ridículo).
Si alguien tiene una mejor idea, que la escriba o que calle para siempre. No sé si el domingo le hable, no sé si mañana le hable. Pero tengo planeado hacer eso.
Ahora pienso que es muy "tímido" no hablarle de frente sino tener que enviarle un "papelito", al estilo adolescente. En realidad soy muy tímido.
El tiempo nos desconoció, nos apagó el corazón, dónde escondió todo ese amor?
La anterior, jaja, es otra opción para dedícarsela.
He planeado también mostrarme desesperado. Hablarle de frente, decir, después de casi cinco meses: hola. Sé que sonreirá, hará que no pasó nada. Y le diré: no puedo vivir sin vos. Esperaré su reacción, como no habrá o habrá una tímida sonrisita, entonces yo reiré. Diré "puedo abrazarte?", ella no contestará, simplemente accederá.
Esas son las dos opciones. Pero no sé qué hacer.
Una opción, hablar con un papel.
Segunda opción, hablar directamente con ella, pero soy muy tímido, así que para encontrar ese momento tendría que verla totalmente sola, buscarla en soledad. Eso sí, puede ser que tenga novio. Puede ser que yo siga sin interesarle. O puede ser que esta, LA TERCERA VEZ QUE LO INTENTO, sea la buena.
Jajaja. Dos veces pasadas he sufrido por ella. Dos veces anteriores nos hemos reconciliado, ido al teatro, al cine, darnos un abrazo.
Espero que esta vez se le olvide que no le gusto. Espero que olvide que dejé de hablarle por tanto tiempo aún consciente que herí sus sentimientos (es mi amiga y sé que me quiere).
Espero, deseo, (me estoy desnudando), que el tiempo nos desconozca, de verdad, que nos haya apagado el corazón, que simplemente haya escondido el amor!!!, que ahora aparezca!
He soñado varias veces que un día me hablará y dirá: "no puedo vivir sin tí" y llore. Pero sé que no pasará. Ay Dios!, a dónde fue?
Si alguien lee esto y la conoce (asunto poco probable), por favor, no le diga que lea esto, jaja, es demasiado vergonzoso. Quizás lo guarde para nuestros nietos.
Cómo olvidamos a alguien? Aurora dice que haciendo una lista de las cosas negativas de esa persona, una lista de las razones por las que no es conveniente que estemos con ella.
Alguien más me dijo: cuál es tu método?, y respondí: NO HAY MÉTODOS.
Siento mucho estar insoportable esta semana. Pero prometo que ya se me pasará; todos tenemos nuestros días, y como las chicas presumen de especiales, yo también sé decir que ciertos días al mes estoy más sensible, estoy de verdad sentimental.
Algunos días del mes siento más que el resto de los días; algunos días, como la luna, estoy pleno. Pero definitivamente es complicado.
Necesito un abrazo, una excusa, una primera excusa.
Feliz noche, feliz día, feliz tarde, un besito para ellas.
Post data. Dios, si lees esto, por favor, haz el milagro; bendíceme con ella. Gracias.
TÚ, OTRA VEZ
Al final no sé si amar es "caer bajo", aunque me pacece que en realidad no; es ser honestos con nosotros mismos, es necesitar a alguien, sufrir en silencio, sentirte vivo, que tu corazón lata más fuerte.
Así que no me queda más que decir: tú, otra vez.
"Tú, mientras más lo pienso...TÚ. Llenaste mi tiempo: tú!, la razón que me hace ser feliz, qué más puedo pedir?, TÚ!!, mis poemas tiernos: tú!!. Todo mi recuerdo: tú. Te sumerges con tu cuerpo en mí...qué más puedo yo sentir: tú!!, lo que más extraño: tú!!, mi mejor regalo: tú!!!
En las horas de amor eterno..., tú cuando amo, tú cuando sueño, tú en las noches que trae el viento, todos mis versos, mientras más lo pienso: tú. En la lluvia, gotas de cielo, tú en la orilla de mi silenciio. Tú mi ternura, mi compañera, lo que más quiero, mientras más lo pienso tú.
Mi canción desnuda: tú!!, mi anhelo, mi furia: tú!! la razón que me hace ser feliz: tú!!, qué más puedo pedir?, tú!, todo lo que callo: tú!!, mi abecedario: tú!!, te sumerges con tu cuerpo en mí. Qué más puedo yo sentir?, tú!, lo que más extraño: tú!, mi mejor regalo: tú!, tú cuando hablo, tú cuando sueño.
MIENTRAS MÁS LO PIENSO: TÚ!!! TÚ LO QUE BUSCO, LO MÁS QUIERO: TÚ!!"
Después de una declaración como aquella, jajaj, uno se siente ridículo, indefenso, como niño, y eso pasa porque quedamos sensibles, al desnudo, a la deriva, conscientes que la otra persona nos puede deshacer o nos puede cumplir nuestro sueño.
Jajaja. Después de una confesión de amor, pues uno queda a le expectativa de ser la persona más feliz del mundo por unos instantes infinitos o de ser, como todos en algún momento, la persona más inútil de este planeta. Te sientes incapaz, frustrado, feo o fea, sientes que no vivirás más.
Y como dicen: no hace falta el que se fue, si no el que vendrá.
En ella pienso cuando escucho una canción que una vez le escuché cantar en la sala de su casa. Jaja, la escuchaba de un celular de un pretendiente, a ella no le gustaba, pero la canción le hacía pensar indudablemente en alguien.
Amo lo que veo y lo que ocultas, amo lo que muestras o insinúas; amo lo que eres o imagino; te amo en lo ajeno y lo que es mío; amo lo que entrego y lo que escondes, amo tus preguntas, tus respuestas, yo amo tus dudas y respuestas; te amo en lo simple y lo compleja. Okay. No puedo seguir.
Así que no me queda más que decir: tú, otra vez.
"Tú, mientras más lo pienso...TÚ. Llenaste mi tiempo: tú!, la razón que me hace ser feliz, qué más puedo pedir?, TÚ!!, mis poemas tiernos: tú!!. Todo mi recuerdo: tú. Te sumerges con tu cuerpo en mí...qué más puedo yo sentir: tú!!, lo que más extraño: tú!!, mi mejor regalo: tú!!!
En las horas de amor eterno..., tú cuando amo, tú cuando sueño, tú en las noches que trae el viento, todos mis versos, mientras más lo pienso: tú. En la lluvia, gotas de cielo, tú en la orilla de mi silenciio. Tú mi ternura, mi compañera, lo que más quiero, mientras más lo pienso tú.
Mi canción desnuda: tú!!, mi anhelo, mi furia: tú!! la razón que me hace ser feliz: tú!!, qué más puedo pedir?, tú!, todo lo que callo: tú!!, mi abecedario: tú!!, te sumerges con tu cuerpo en mí. Qué más puedo yo sentir?, tú!, lo que más extraño: tú!, mi mejor regalo: tú!, tú cuando hablo, tú cuando sueño.
MIENTRAS MÁS LO PIENSO: TÚ!!! TÚ LO QUE BUSCO, LO MÁS QUIERO: TÚ!!"
Después de una declaración como aquella, jajaj, uno se siente ridículo, indefenso, como niño, y eso pasa porque quedamos sensibles, al desnudo, a la deriva, conscientes que la otra persona nos puede deshacer o nos puede cumplir nuestro sueño.
Jajaja. Después de una confesión de amor, pues uno queda a le expectativa de ser la persona más feliz del mundo por unos instantes infinitos o de ser, como todos en algún momento, la persona más inútil de este planeta. Te sientes incapaz, frustrado, feo o fea, sientes que no vivirás más.
Y como dicen: no hace falta el que se fue, si no el que vendrá.
En ella pienso cuando escucho una canción que una vez le escuché cantar en la sala de su casa. Jaja, la escuchaba de un celular de un pretendiente, a ella no le gustaba, pero la canción le hacía pensar indudablemente en alguien.
Amo lo que veo y lo que ocultas, amo lo que muestras o insinúas; amo lo que eres o imagino; te amo en lo ajeno y lo que es mío; amo lo que entrego y lo que escondes, amo tus preguntas, tus respuestas, yo amo tus dudas y respuestas; te amo en lo simple y lo compleja. Okay. No puedo seguir.
martes, 17 de febrero de 2009
MI ZAHIR
No sé qué me ha estado pasando. Estoy sufriendo de amor, quisiera verla.
El problema es que cuando la vea, no le hablaré, me falta ese valor. Aunque más que valor para hacerlo, hace algún tiempo decidí no hablarle y no puedo imaginar mi cara de tonto al platicarle nuevamente, después de una guerra inventada por mí. ¿Pensará que estoy loco?, ¿ni siquiera me hablará, lo tomará como venganza?
En realidad, debo confesar, no es la primera vez que le quito el habla, pero sí es la primera oportunidad que pasan más de dos meses sin dirigirme de ninguna manera hacia su persona; en ocasiones anteriores, pasado un mes, la llamo, la visito en su casa, le pido perdón, finjo que sólo me interesa su amistad (aunque en varias ocasiones le he dicho que a parte de amarla, me gusta románticamente) y ella acepta sonriente. Nos damos un abrazo y todo solucionado; eso de “finjo que sólo me interesa su amistad”, recién lo descubro ahora, ya que pasado algún tiempecito, empiezo a sentir otra vez cosquillas en el estómago cuando la veo; por supuesto, es mi amiga y respeto eso, pero también hay sentimientos románticos innegables, necios, al estilo “Terminator”: mitad amigables y mitad románticos.
El asunto es este: eso me hace daño. Porque después estoy con penas sobre el tema romántico. Así que decidí irme, alejarme de ella (como si pudiera dejar mi corazón y mi mente encerrados o hacerlos olvidar, o sea, como clásicamente me dicen “pero… ¿qué hago con mi corazón?” o “dile eso a mi corazón…”), y regresar hasta que no me causara problemas ni angustia su sola presencia, pero pasado algún tiempo, he descubierto que eso me causa quizás más inconvenientes.
Partamos de algo: antes del domingo anterior, nunca había tenido esta crisis de amor (o como le llamo yo “Síndrome Del Amor”, SIDA), pero es que al verla como la ví, plenamente bonita, pues algo sucedió.
Esta palabra la define a ella: BONITA. No es una chica espectacularmente atractiva (para mí sí claro, y que conste que soy muy exigente, quienes conocen mis gustos saben que no miento); su carácter es bonito, su sonrisa es bonita (de esas que hacen que te derritas), su inteligencia es suprema, su cuerpo es envidiable por las demás chicas, su estatura incluso es precisa; en realidad, ella es un buen prototipo de chica bonita, atractiva, encantadora; por si fuera poco, guarda esa pizca de inocencia y torpeza que necesitan las mujeres para que los hombres, doblemente torpes, sintamos que tenemos algo para ellas, que podemos ofrecer algo a cambio.
En realidad, me gustó. Debo decirlo abiertamente.
Mi problema es que aunque le volviera insistir mis sentimientos hacia ella, aunque me armara de valor y pasara un mal momento mientras le confieso que quiero que volvamos a hablar y que las cosas “sean como antes”, mientras le pido perdón, nos abrazamos y logramos reparar el tiempo perdido, mientras todo eso pasa, ella pues no sentirá atracción repentina hacia mí. Me quiere a la buena, quizás me admira un poco, me respeta indudablemente, pero sencillamente sabe que de la manera romántica no congeniamos, además no le gusto, así que es verdaderamente complicado vivir así.
Este es el problema más común de los amores: tú estás enamorado o enamorada de alguien (por cierto, nunca me he declarado “enamorado de alguien”, jaja, no sé por qué; bueno sí sé: porque me da miedo esa palabra, es demasiado comprometedora) y alguien no está enamorado o enamorada de ti. Ese es todo nuestro dolor, que la otra persona no nos ame tanto como nosotros a ella.
Ahora bien, a las chicas les resulta más complicado. Es decir, ellas creen que en su caso es peor, analizan que “qué vergüenza decirle que me gusta, ¿y si yo no le gusto?, ay no!, mejor no le digo”. Eso es mentira. Si una chica le dice a CUALQUIER hombre que le gusta, entonces él accederá; SIEMPRE las mujeres son las que llevan la relación, son las que permiten o no las cosas. Claro, habrá excepciones donde a él no le guste ella sencillamente, así que tendrá dos opciones: aprovecharse de la chica o negarse sutilmente, aunque con la segunda opción corre el riesgo que pasado algún tiempo descubra “lo bella que es ella” y termine enamorándose, cuando la chica ya lo olvidó “por lento”, como dicen.
Este es el mayor de los miedos en el amor: enamorarme y que no se enamoren de mí. Y justamente de eso, trataré de escribir en mi próximo post. Dicho sea de paso, tengo el reto de llegar hasta el final del asunto con esta chica, para descubrirme, para reinventarme y para poder trasladarte cada vivencia; he decido llegar hasta el límite, a costa de cualquier consecuencia. Estoy leyendo otra vez El Zahir de Paulo Coelho, quizás ese libro también me ha afectado.
Ja, un abrazo.
El problema es que cuando la vea, no le hablaré, me falta ese valor. Aunque más que valor para hacerlo, hace algún tiempo decidí no hablarle y no puedo imaginar mi cara de tonto al platicarle nuevamente, después de una guerra inventada por mí. ¿Pensará que estoy loco?, ¿ni siquiera me hablará, lo tomará como venganza?
En realidad, debo confesar, no es la primera vez que le quito el habla, pero sí es la primera oportunidad que pasan más de dos meses sin dirigirme de ninguna manera hacia su persona; en ocasiones anteriores, pasado un mes, la llamo, la visito en su casa, le pido perdón, finjo que sólo me interesa su amistad (aunque en varias ocasiones le he dicho que a parte de amarla, me gusta románticamente) y ella acepta sonriente. Nos damos un abrazo y todo solucionado; eso de “finjo que sólo me interesa su amistad”, recién lo descubro ahora, ya que pasado algún tiempecito, empiezo a sentir otra vez cosquillas en el estómago cuando la veo; por supuesto, es mi amiga y respeto eso, pero también hay sentimientos románticos innegables, necios, al estilo “Terminator”: mitad amigables y mitad románticos.
El asunto es este: eso me hace daño. Porque después estoy con penas sobre el tema romántico. Así que decidí irme, alejarme de ella (como si pudiera dejar mi corazón y mi mente encerrados o hacerlos olvidar, o sea, como clásicamente me dicen “pero… ¿qué hago con mi corazón?” o “dile eso a mi corazón…”), y regresar hasta que no me causara problemas ni angustia su sola presencia, pero pasado algún tiempo, he descubierto que eso me causa quizás más inconvenientes.
Partamos de algo: antes del domingo anterior, nunca había tenido esta crisis de amor (o como le llamo yo “Síndrome Del Amor”, SIDA), pero es que al verla como la ví, plenamente bonita, pues algo sucedió.
Esta palabra la define a ella: BONITA. No es una chica espectacularmente atractiva (para mí sí claro, y que conste que soy muy exigente, quienes conocen mis gustos saben que no miento); su carácter es bonito, su sonrisa es bonita (de esas que hacen que te derritas), su inteligencia es suprema, su cuerpo es envidiable por las demás chicas, su estatura incluso es precisa; en realidad, ella es un buen prototipo de chica bonita, atractiva, encantadora; por si fuera poco, guarda esa pizca de inocencia y torpeza que necesitan las mujeres para que los hombres, doblemente torpes, sintamos que tenemos algo para ellas, que podemos ofrecer algo a cambio.
En realidad, me gustó. Debo decirlo abiertamente.
Mi problema es que aunque le volviera insistir mis sentimientos hacia ella, aunque me armara de valor y pasara un mal momento mientras le confieso que quiero que volvamos a hablar y que las cosas “sean como antes”, mientras le pido perdón, nos abrazamos y logramos reparar el tiempo perdido, mientras todo eso pasa, ella pues no sentirá atracción repentina hacia mí. Me quiere a la buena, quizás me admira un poco, me respeta indudablemente, pero sencillamente sabe que de la manera romántica no congeniamos, además no le gusto, así que es verdaderamente complicado vivir así.
Este es el problema más común de los amores: tú estás enamorado o enamorada de alguien (por cierto, nunca me he declarado “enamorado de alguien”, jaja, no sé por qué; bueno sí sé: porque me da miedo esa palabra, es demasiado comprometedora) y alguien no está enamorado o enamorada de ti. Ese es todo nuestro dolor, que la otra persona no nos ame tanto como nosotros a ella.
Ahora bien, a las chicas les resulta más complicado. Es decir, ellas creen que en su caso es peor, analizan que “qué vergüenza decirle que me gusta, ¿y si yo no le gusto?, ay no!, mejor no le digo”. Eso es mentira. Si una chica le dice a CUALQUIER hombre que le gusta, entonces él accederá; SIEMPRE las mujeres son las que llevan la relación, son las que permiten o no las cosas. Claro, habrá excepciones donde a él no le guste ella sencillamente, así que tendrá dos opciones: aprovecharse de la chica o negarse sutilmente, aunque con la segunda opción corre el riesgo que pasado algún tiempo descubra “lo bella que es ella” y termine enamorándose, cuando la chica ya lo olvidó “por lento”, como dicen.
Este es el mayor de los miedos en el amor: enamorarme y que no se enamoren de mí. Y justamente de eso, trataré de escribir en mi próximo post. Dicho sea de paso, tengo el reto de llegar hasta el final del asunto con esta chica, para descubrirme, para reinventarme y para poder trasladarte cada vivencia; he decido llegar hasta el límite, a costa de cualquier consecuencia. Estoy leyendo otra vez El Zahir de Paulo Coelho, quizás ese libro también me ha afectado.
Ja, un abrazo.
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lunes, 16 de febrero de 2009
Extracto de El Zahir de Paulo Coelho
Estamos juntos desde hace ocho años, creo que ella es la mujer de mi vida, y aunque de vez en cuando (mejor dicho, con bastante frecuencia) acabe enamorándome de otras mujeres que se cruzan en mi camino, en ningún momento considero la posibilidad del divorcio. Nunca me pregunto si ella sabe de mis aventuras extraconyugales. Nunca dice ni hace ningún comentario al respecto.
Por eso me quedo absolutamente sorprendido cuando, al salir de un cine, me dice que ha pedido permiso a la revista donde trabaja para hacer un reportaje sobre una guerra civil en África.
–¿Qué me estás diciendo?
–Que quiero ser corresponsal de guerra.
–Estás loca, no lo necesitas. Trabajas en lo que deseas. Ganas dinero, aunque no necesitas ese dinero para vivir. Tienes todos los contactos necesarios en el Banco de Favores. Tienes talento y el respeto de tus colegas.
–Entonces, digamos que necesito estar sola.
–¿Es por mi culpa?
–Hemos construido nuestras vidas juntos. Amo a mi esposo y él me ama, aunque no sea el más fiel de los maridos.
–Es la primera vez que hablas de eso.
–Porque para mí no tiene importancia. ¿Qué es la fidelidad? ¿El sentimiento de que poseo un cuerpo y una alma que no son míos? Y tú, ¿crees que jamás me he ido a la cama con otro hombre en todos los años que llevamos juntos?
–No me interesa. No quiero saberlo.
–Pues yo tampoco.
–Entonces, ¿qué historia es esa de la guerra en un lugar perdido del mundo?
–Lo necesito. Ya te he dicho que lo necesito.
–¿No lo tienes todo?
–Tengo todo lo que una mujer puede desear.
–¿Qué hay de malo en tu vida?
–Justamente eso. Lo tengo todo, pero soy infeliz. No soy la única: a lo largo de todos estos años, he convivido o entrevistado a todo tipo de 23
personas: ricas, pobres, poderosas, resignadas. En todos los ojos que se han cruzado con los míos, vi una amargura infinita. Una tristeza que no siempre era aceptada, pero que estaba allí, independientemente de lo que me decían. ¿Me estás escuchando?
–Estoy escuchando. Estoy pensando. Según tu opinión, ¿nadie es feliz?
–Algunas personas parecen felices: simplemente no piensan en el tema. Otras hacen planes: voy a tener un marido, una casa, dos hijos, una casa en el campo. Mientras están ocupadas con eso son como toros en busca de torero: reaccionan instintivamente, siguen adelante sin saber dónde está el objetivo. Consiguen su coche, a veces hasta un Ferrari, creen que el sentido de la vida está en eso y no se hacen jamás la pregunta. Pero a pesar de todo, sus ojos muestran una tristeza que ni ellas mismas saben que llevan en el alma. ¿Tú eres feliz?
–No lo sé.
–No sé si todo el mundo es infeliz. Sé que están siempre ocupados: haciendo horas extras, cuidando a los hijos, al marido, la carrera profe-sional, el título, qué hacer mañana, qué hay que comprar, qué hay que tener para no sentirse inferior, etc. En fin, pocas personas me dijeron: «Soy infeliz.» La mayoría dice: «Estoy de maravilla, he conseguido todo lo que deseaba.» Entonces les pregunto: «¿Qué lo hace feliz?» Respuesta: «Tengo todo lo que una persona podría soñar: familia, casa, trabajo, salud.» Pregunto de nuevo: «¿Ya se ha parado a pensar si eso lo es todo en la vida?» Respuesta: «Sí, eso lo es todo.» Insisto: «En-tonces, el sentido de la vida es el trabajo, la familia, los hijos que van a crecer y a dejarlo, la mujer o el marido que se convertirán más en ami-gos que en verdaderos amantes apasionados. Y el trabajo, que se acabará algún día. ¿Qué va a hacer cuando eso suceda?»
«Respuesta: no hay respuesta. Cambian de tema.
»En verdad, responden: «Cuando mis hijos crezcan, cuando mi marido, o mi mujer, sea más amigo que amante apasionado, cuando me jubile, tendré tiempo para hacer lo que siempre he soñado: viajar.
«Pregunta: «¿Pero no ha dicho que ya era feliz ahora? ¿No está hacien-do lo que siempre ha soñado?» Ahí sí, dicen que están muy ocupados y cambian de tema.
»Si yo insisto, siempre acaban descubriendo que les faltaba algo. El dueño de empresa todavía no ha cerrado el negocio con el que soñaba, al ama de casa le gustaría tener más independencia o más dinero, el chico enamorado tiene miedo de perder a su novia, el recién licenciado se pregunta si escogió él la carrera o si la eligieron por él, el dentista quería ser cantante, el cantante quería ser político, el político quería ser escritor, el escritor quería ser campesino. E incluso cuando encuentro a alguien que hace lo que ha escogido, esa persona tiene el alma ator-mentada. No ha encontrado la paz. Por cierto, me gustaría insistir: ¿eres feliz?
–No. Tengo a la mujer que amo. La profesión que siempre he soñado. La libertad que todos mis amigos envidian. Los viajes, los homenajes, los elogios. Pero hay algo...
–¿El qué?
–Creo que, si paro, la vida pierde el sentido.
–Podrías relajarte, ver París, cogerme de la mano y decir: he conseguido lo que quería, ahora vamos a aprovechar la vida que nos queda.
–Puedo ver París, puedo cogerte de la mano, pero no puedo decir esas palabras.
–En esta calle por la que estamos caminando ahora, puedo apostar que todo el mundo está sintiendo lo mismo. La mujer elegante que acaba de pasar se pasa los días intentando parar el tiempo, controlando la balan-za, porque cree que de eso depende el amor. Mira hacia el otro lado de la calle: una pareja con dos niños. Viven momentos de intensa felicidad cuando salen a pasear con sus hijos, pero al mismo tiempo el subconsciente no deja de aterrorizarlos: piensan que pueden quedarse sin em-pleo, que puede surgir una enfermedad, que el seguro médico no cumpla las promesas, que uno de los niños sea atropellado. Mientras intentan distraerse, buscan también una manera de librarse de las tragedias, de protegerse del mundo.
–¿Y el mendigo de la esquina?
–Ése, no sé; nunca he hablado con ninguno. Él es el retrato de la infeli-cidad, pero sus ojos, como los ojos de cualquier mendigo, parecen estar disimulando algo. En ellos la tristeza es tan visible que no acabo de creérmela.
–¿Qué es lo que falta?
–No tengo la menor idea. Veo las revistas de famosos: todo el mundo ríe, todo el mundo está contento. Pero como estoy casada con un famoso, sé que no es así: todo el mundo se ríe o se divierte en ese momento, en esa foto, pero de noche o por la mañana, la historia siempre es otra. «¿Qué voy a hacer para seguir saliendo en la revista?» «¿Cómo disimular que ya no tengo el dinero suficiente para mantener el lujo?» «¿Cómo administrarme para tener más lujo, para que destaque más que el de los demás?» «¡La actriz con la que estoy en esta foto riendo, de fiesta, mañana podría robarme el papel!» «¿Estaré mejor vestida que ella?» «¿Por qué sonreímos si nos detestamos?» «¿Por qué vendemos felicidad a los lectores de la revista si somos profundamente infeli-ces, esclavos de la fama?»
–No somos esclavos de la fama.
–Deja de ser paranoico, no estoy hablando de nosotros.
Por eso me quedo absolutamente sorprendido cuando, al salir de un cine, me dice que ha pedido permiso a la revista donde trabaja para hacer un reportaje sobre una guerra civil en África.
–¿Qué me estás diciendo?
–Que quiero ser corresponsal de guerra.
–Estás loca, no lo necesitas. Trabajas en lo que deseas. Ganas dinero, aunque no necesitas ese dinero para vivir. Tienes todos los contactos necesarios en el Banco de Favores. Tienes talento y el respeto de tus colegas.
–Entonces, digamos que necesito estar sola.
–¿Es por mi culpa?
–Hemos construido nuestras vidas juntos. Amo a mi esposo y él me ama, aunque no sea el más fiel de los maridos.
–Es la primera vez que hablas de eso.
–Porque para mí no tiene importancia. ¿Qué es la fidelidad? ¿El sentimiento de que poseo un cuerpo y una alma que no son míos? Y tú, ¿crees que jamás me he ido a la cama con otro hombre en todos los años que llevamos juntos?
–No me interesa. No quiero saberlo.
–Pues yo tampoco.
–Entonces, ¿qué historia es esa de la guerra en un lugar perdido del mundo?
–Lo necesito. Ya te he dicho que lo necesito.
–¿No lo tienes todo?
–Tengo todo lo que una mujer puede desear.
–¿Qué hay de malo en tu vida?
–Justamente eso. Lo tengo todo, pero soy infeliz. No soy la única: a lo largo de todos estos años, he convivido o entrevistado a todo tipo de 23
personas: ricas, pobres, poderosas, resignadas. En todos los ojos que se han cruzado con los míos, vi una amargura infinita. Una tristeza que no siempre era aceptada, pero que estaba allí, independientemente de lo que me decían. ¿Me estás escuchando?
–Estoy escuchando. Estoy pensando. Según tu opinión, ¿nadie es feliz?
–Algunas personas parecen felices: simplemente no piensan en el tema. Otras hacen planes: voy a tener un marido, una casa, dos hijos, una casa en el campo. Mientras están ocupadas con eso son como toros en busca de torero: reaccionan instintivamente, siguen adelante sin saber dónde está el objetivo. Consiguen su coche, a veces hasta un Ferrari, creen que el sentido de la vida está en eso y no se hacen jamás la pregunta. Pero a pesar de todo, sus ojos muestran una tristeza que ni ellas mismas saben que llevan en el alma. ¿Tú eres feliz?
–No lo sé.
–No sé si todo el mundo es infeliz. Sé que están siempre ocupados: haciendo horas extras, cuidando a los hijos, al marido, la carrera profe-sional, el título, qué hacer mañana, qué hay que comprar, qué hay que tener para no sentirse inferior, etc. En fin, pocas personas me dijeron: «Soy infeliz.» La mayoría dice: «Estoy de maravilla, he conseguido todo lo que deseaba.» Entonces les pregunto: «¿Qué lo hace feliz?» Respuesta: «Tengo todo lo que una persona podría soñar: familia, casa, trabajo, salud.» Pregunto de nuevo: «¿Ya se ha parado a pensar si eso lo es todo en la vida?» Respuesta: «Sí, eso lo es todo.» Insisto: «En-tonces, el sentido de la vida es el trabajo, la familia, los hijos que van a crecer y a dejarlo, la mujer o el marido que se convertirán más en ami-gos que en verdaderos amantes apasionados. Y el trabajo, que se acabará algún día. ¿Qué va a hacer cuando eso suceda?»
«Respuesta: no hay respuesta. Cambian de tema.
»En verdad, responden: «Cuando mis hijos crezcan, cuando mi marido, o mi mujer, sea más amigo que amante apasionado, cuando me jubile, tendré tiempo para hacer lo que siempre he soñado: viajar.
«Pregunta: «¿Pero no ha dicho que ya era feliz ahora? ¿No está hacien-do lo que siempre ha soñado?» Ahí sí, dicen que están muy ocupados y cambian de tema.
»Si yo insisto, siempre acaban descubriendo que les faltaba algo. El dueño de empresa todavía no ha cerrado el negocio con el que soñaba, al ama de casa le gustaría tener más independencia o más dinero, el chico enamorado tiene miedo de perder a su novia, el recién licenciado se pregunta si escogió él la carrera o si la eligieron por él, el dentista quería ser cantante, el cantante quería ser político, el político quería ser escritor, el escritor quería ser campesino. E incluso cuando encuentro a alguien que hace lo que ha escogido, esa persona tiene el alma ator-mentada. No ha encontrado la paz. Por cierto, me gustaría insistir: ¿eres feliz?
–No. Tengo a la mujer que amo. La profesión que siempre he soñado. La libertad que todos mis amigos envidian. Los viajes, los homenajes, los elogios. Pero hay algo...
–¿El qué?
–Creo que, si paro, la vida pierde el sentido.
–Podrías relajarte, ver París, cogerme de la mano y decir: he conseguido lo que quería, ahora vamos a aprovechar la vida que nos queda.
–Puedo ver París, puedo cogerte de la mano, pero no puedo decir esas palabras.
–En esta calle por la que estamos caminando ahora, puedo apostar que todo el mundo está sintiendo lo mismo. La mujer elegante que acaba de pasar se pasa los días intentando parar el tiempo, controlando la balan-za, porque cree que de eso depende el amor. Mira hacia el otro lado de la calle: una pareja con dos niños. Viven momentos de intensa felicidad cuando salen a pasear con sus hijos, pero al mismo tiempo el subconsciente no deja de aterrorizarlos: piensan que pueden quedarse sin em-pleo, que puede surgir una enfermedad, que el seguro médico no cumpla las promesas, que uno de los niños sea atropellado. Mientras intentan distraerse, buscan también una manera de librarse de las tragedias, de protegerse del mundo.
–¿Y el mendigo de la esquina?
–Ése, no sé; nunca he hablado con ninguno. Él es el retrato de la infeli-cidad, pero sus ojos, como los ojos de cualquier mendigo, parecen estar disimulando algo. En ellos la tristeza es tan visible que no acabo de creérmela.
–¿Qué es lo que falta?
–No tengo la menor idea. Veo las revistas de famosos: todo el mundo ríe, todo el mundo está contento. Pero como estoy casada con un famoso, sé que no es así: todo el mundo se ríe o se divierte en ese momento, en esa foto, pero de noche o por la mañana, la historia siempre es otra. «¿Qué voy a hacer para seguir saliendo en la revista?» «¿Cómo disimular que ya no tengo el dinero suficiente para mantener el lujo?» «¿Cómo administrarme para tener más lujo, para que destaque más que el de los demás?» «¡La actriz con la que estoy en esta foto riendo, de fiesta, mañana podría robarme el papel!» «¿Estaré mejor vestida que ella?» «¿Por qué sonreímos si nos detestamos?» «¿Por qué vendemos felicidad a los lectores de la revista si somos profundamente infeli-ces, esclavos de la fama?»
–No somos esclavos de la fama.
–Deja de ser paranoico, no estoy hablando de nosotros.
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domingo, 15 de febrero de 2009
SIN TÍTULO
El amor es algo meramente complicado.
Si amara a alguien que fuera imposible (como una actriz o algo así), pues estaría tranquilamente sabido que nunca la conoceré si quiera, o talvez la vea a una distancia prudente, quizás me saque una fotografía con ella, pero simplemente no pasará lo que sucede en las películas, no por mí, sino porque cuando alguien vive en un mundo diferente, pues difícilmente se trasladará al tuyo.
(Perdón, no estoy muy cuerdo esta noche).
Ja. Qué hago. Si somos amigos, me duele ser sólo su amigo. Si no somos amigos (debo confesar que decidí no hablarle más para que no me duela, busqué una excusa tonta y he dejado de dirigirme a ella casi hace cuatro meses; éramos amigos, buenos, pero ya no lo soportaba: por supuesto, le confesé mi amor varias veces, pero sin éxito, aunque entiendo que el éxito está en decírselo y no en recibir algo a cambio) pues es también terrible.
Casi no la veo; sólo una o dos veces por semana, y cuando eso sucede siento volverme loco, no me concentro y lo peor es que no puedo hablarle. O no quiero hablarle.
Si le hablo, será doloroso que seamos sólo amigos. Si no le hablo, es doloroso no acercarme, pero es menos pertubador.
Así que decidí no hablarle y no sufrir. Cuando deje de sufrir, le hablaré otra vez. Seguirá siendo doloroso, pero ya no atormentador.
Qué hago. Cuando alguien dice "imagínese a su mujer perfecta", hablan del físico, de los sentimientos, del carácter. Y, wow, ella es para mí. Pero yo no soy para ella. No es mala, ella me ama, como amigo. Pero eso es insoportable. Bonita, inteligente (muy inteligente), amable, amiga, amante, ágil. Reúne todo. Lo malo es que no soy su tipo, no hay forma de cambiar eso. Yo no puedo cambiar mi forma de ser, fingir mi actuar, para conquistar a alguien; sería bonito, pero ni lo haría bien ni tendría provecho.
Ahora tengo ganas de llorar. No sé qué hacer, no entiendo cuál es el próximo paso; reconozco que he estado a punto de hablar con ella, de pedir perdón por quitarle el habla durante tanto tiempo sin dar una explicación lógica (además, es la tercera vez que lo hago: soy insoportablemente raro, terco y medio tonto), abrazarla y fingir "sólo quiero ser tu amigo". Ella, sé que aceptará, hará bromas sobre mi raro comportamiento y todo será como antes: amigos, amigos, amigos.
A la verdad, debo reconocer que traté de convencerme que me aburro con ella. Pero en realidad creo que soy yo quien la aburre. Después de estar a su lado mucho tiempo, por asuntos espirituales me ha tocado estar hasta tres o cuatro días casi diez horas diarias con ella, pues casi no hablamos; talvez porque yo no le intereso, porque la aburro. Y eso es doloroso: darte cuenta que la persona a la que amas, no la bendices, al menos no románticamente, sino que al contrario, le eres casi irrelevante. Claro, claro, claro!, le pareces un buen chico, un buen amigo, simpático, especial, cariñoso, romántico y merecedor de una mujer especial, menos de ella.
Chicas?, por qué?, han conocido a un amigo, lindo, tierno, simpático, pero que simplemente no les hace click?, aunque ustedes quisieran, porque saben que ese chico las ama puramente, sencillamente no se puede!, no hace click!, aunque sea la mejor opción, no hay ese "no sé qué"!, pues yo soy el chico romántico, buen amigo, buen mozo, ideal para cualquier chica, MENOS POR SUPUESTO!, para la que yo quisiera.
Debo decir que esta historia continuará, no sé por cuánto tiempo.
Feliz noche, feliz tarde, feliz día. Un abazo.
Si amara a alguien que fuera imposible (como una actriz o algo así), pues estaría tranquilamente sabido que nunca la conoceré si quiera, o talvez la vea a una distancia prudente, quizás me saque una fotografía con ella, pero simplemente no pasará lo que sucede en las películas, no por mí, sino porque cuando alguien vive en un mundo diferente, pues difícilmente se trasladará al tuyo.
(Perdón, no estoy muy cuerdo esta noche).
Ja. Qué hago. Si somos amigos, me duele ser sólo su amigo. Si no somos amigos (debo confesar que decidí no hablarle más para que no me duela, busqué una excusa tonta y he dejado de dirigirme a ella casi hace cuatro meses; éramos amigos, buenos, pero ya no lo soportaba: por supuesto, le confesé mi amor varias veces, pero sin éxito, aunque entiendo que el éxito está en decírselo y no en recibir algo a cambio) pues es también terrible.
Casi no la veo; sólo una o dos veces por semana, y cuando eso sucede siento volverme loco, no me concentro y lo peor es que no puedo hablarle. O no quiero hablarle.
Si le hablo, será doloroso que seamos sólo amigos. Si no le hablo, es doloroso no acercarme, pero es menos pertubador.
Así que decidí no hablarle y no sufrir. Cuando deje de sufrir, le hablaré otra vez. Seguirá siendo doloroso, pero ya no atormentador.
Qué hago. Cuando alguien dice "imagínese a su mujer perfecta", hablan del físico, de los sentimientos, del carácter. Y, wow, ella es para mí. Pero yo no soy para ella. No es mala, ella me ama, como amigo. Pero eso es insoportable. Bonita, inteligente (muy inteligente), amable, amiga, amante, ágil. Reúne todo. Lo malo es que no soy su tipo, no hay forma de cambiar eso. Yo no puedo cambiar mi forma de ser, fingir mi actuar, para conquistar a alguien; sería bonito, pero ni lo haría bien ni tendría provecho.
Ahora tengo ganas de llorar. No sé qué hacer, no entiendo cuál es el próximo paso; reconozco que he estado a punto de hablar con ella, de pedir perdón por quitarle el habla durante tanto tiempo sin dar una explicación lógica (además, es la tercera vez que lo hago: soy insoportablemente raro, terco y medio tonto), abrazarla y fingir "sólo quiero ser tu amigo". Ella, sé que aceptará, hará bromas sobre mi raro comportamiento y todo será como antes: amigos, amigos, amigos.
A la verdad, debo reconocer que traté de convencerme que me aburro con ella. Pero en realidad creo que soy yo quien la aburre. Después de estar a su lado mucho tiempo, por asuntos espirituales me ha tocado estar hasta tres o cuatro días casi diez horas diarias con ella, pues casi no hablamos; talvez porque yo no le intereso, porque la aburro. Y eso es doloroso: darte cuenta que la persona a la que amas, no la bendices, al menos no románticamente, sino que al contrario, le eres casi irrelevante. Claro, claro, claro!, le pareces un buen chico, un buen amigo, simpático, especial, cariñoso, romántico y merecedor de una mujer especial, menos de ella.
Chicas?, por qué?, han conocido a un amigo, lindo, tierno, simpático, pero que simplemente no les hace click?, aunque ustedes quisieran, porque saben que ese chico las ama puramente, sencillamente no se puede!, no hace click!, aunque sea la mejor opción, no hay ese "no sé qué"!, pues yo soy el chico romántico, buen amigo, buen mozo, ideal para cualquier chica, MENOS POR SUPUESTO!, para la que yo quisiera.
Debo decir que esta historia continuará, no sé por cuánto tiempo.
Feliz noche, feliz tarde, feliz día. Un abazo.
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viernes, 12 de septiembre de 2008
UNA LINDA HISTORIA
Ella vio sus ojos y tomando su mano le dijo a él "hoy me estoy asombrada por dos cosas, tengo dos recuerdos particulares: uno es lo que acabamos de descubrir con esta investigación y lo otro son tus besos".
Ambos sonrieron. Eran un par de periodistas; amigos, novios.
Vieron volar un par de avionetas, otras aterrizaban, hacían preguntas, se peleaban con instituciones estatales, vieron caballos en el hipódromo. Se besaron, se besaron.
Él tiene un defecto. Cuando no le escribe, no le habla por teléfono o no la ve, se desespera, se siente enamorado; algo pasa en él. Se descompone. Y al parecer a ella también porque dice disfrutar extrañarlo.
A la verdad, él disfrutó sus labios esa tarde. Y ella, se fascinó.
Entonces vi sus ojos mientras me besaba; los vi profundamente por primera vez y no es que sea poco observador. El alma de una mujer se ve en los ojos, pero el alma de una buena mujer no se revela tan fácil y ayer logre ver la suya. Recuerdo sus lunares, sentí que la amaba y se lo dije...varias veces.
Supongo que quienes nos vieron tenían curiosidad por entender qué sucedía. Y nuestra respuesta es siempre la misma: se trata de algo divino. Wow. Estoy asombrado.
Ayer la tomé de la cintura, la acerqué delicadamente y, sí, acaricié sus labios con los míos, al tiempo que veía sus ojos fijamente y la abrazaba. Quería transmitir un TE-A-MO y lo logré. Dijo que me admira. Dije que la amo. Dijo que le gustaban mis besos. Le dije que la amo. Dijo que tuviera cuidado. Le dije que la amo. Dijo muchas cosas. Le dije muchas veces que la amo.
Y hoy, no he dejado de pensar en ella todo el día. Por qué será.
Que Dios nos bendiga.
Ella. Siempre ella.
¿Estás enamorad@?, esa es la encuesta.
Ambos sonrieron. Eran un par de periodistas; amigos, novios.
Vieron volar un par de avionetas, otras aterrizaban, hacían preguntas, se peleaban con instituciones estatales, vieron caballos en el hipódromo. Se besaron, se besaron.
Él tiene un defecto. Cuando no le escribe, no le habla por teléfono o no la ve, se desespera, se siente enamorado; algo pasa en él. Se descompone. Y al parecer a ella también porque dice disfrutar extrañarlo.
A la verdad, él disfrutó sus labios esa tarde. Y ella, se fascinó.
Entonces vi sus ojos mientras me besaba; los vi profundamente por primera vez y no es que sea poco observador. El alma de una mujer se ve en los ojos, pero el alma de una buena mujer no se revela tan fácil y ayer logre ver la suya. Recuerdo sus lunares, sentí que la amaba y se lo dije...varias veces.
Supongo que quienes nos vieron tenían curiosidad por entender qué sucedía. Y nuestra respuesta es siempre la misma: se trata de algo divino. Wow. Estoy asombrado.
Ayer la tomé de la cintura, la acerqué delicadamente y, sí, acaricié sus labios con los míos, al tiempo que veía sus ojos fijamente y la abrazaba. Quería transmitir un TE-A-MO y lo logré. Dijo que me admira. Dije que la amo. Dijo que le gustaban mis besos. Le dije que la amo. Dijo que tuviera cuidado. Le dije que la amo. Dijo muchas cosas. Le dije muchas veces que la amo.
Y hoy, no he dejado de pensar en ella todo el día. Por qué será.
Que Dios nos bendiga.
Ella. Siempre ella.
¿Estás enamorad@?, esa es la encuesta.
viernes, 29 de agosto de 2008
ADIÓS
¿Te ha tocado despedirte alguna vez?, quieres volver a ser niño o dejar de sentir simplemente. Qué excusa utilizarás.
Cuando alguien se va (o le dejas ir), siempre tiene consecuencias. Quedan cicatrices. Empiezas a dudar si has tomado una correcta decisión.
Voy a detener esta carrera absurda.
Pero qué bonito es soñar.
Cuando te toca despedirte, salen a la luz los abrazos espontáneos, las lágrimas se asoman y algo pasa dentro de tí.
Todo cambió.
Qué pasará a partir de este día. Las conversaciones al teléfono, los detalles, las palabras "mágicas".
Deja de decir que ya no sientes nada.
Cuando llega el momento de decir adiós, eso es lo mejor: DESPEDIRSE. Que se lleve un buen recuerdo y siempre recuerda a esa persona estando a tu lado. Felices. O si te hace mal, piensa en todos sus defectos.
Al tiempo.
sábado, 16 de agosto de 2008
DE TODO
Las hurracas casi a diario vienen al lugar, pero no es suficiente y me CANSA VIGILAR.
De amores, pasiones, besos.
Mmmmm..., un beso es todo o nada. Es amor, es pasión, es amistad.
Cuando tú ves los ojos de alguien y alguien ve los tuyos, sonríen, se besan, se abrazan, suelen amarse. A la verdad la luna ha sido mi cómplice.
¿Sabes, no pido más?
Necesito otra excusa. Besas sus labios, tomas sus manos, sientes la forma y singularidad de su boca, acercas su cara a la tuya.
Bueno. El sueño ha hecho mella de mi inspiración, sólo quería dejar constancia que me gusta besarla.
viernes, 8 de agosto de 2008
Mirá muy dentro de mí, dime lo que ves
Con la frase que está titulado este post inicia una buena canción. Continúa la primer esfrofa: eres mi debilidad.
Amar es una responsabilidad, debes proteger, cuidar, estimular los sentimientos de otra persona. Hoy decididamente estoy hablando del amor romántico. La gente le presta últimamente poca atención al amor, les gusta la unión libre, sin compromisos, bienes separados. Cuando amas, te haces una sola carne con la otra persona, no cabe la menor duda, hablo del amor entre esposos.
Pero amar supone más que caminar de la mano, besarse, reír juntos. Supone un estado espiritual. Una decisión del alma, una convicción mental.
"Nos queremos y decimos sin temor lo que sentimos", dice otra canción.
¿Qué pueden ver las personas dentro de tí?, ¿qué dicen tus ojos?, ¿se trata de amor o sólo estás con alguien para espantar la soledad?
Mirá muy dentro de los demás, y dile lo que ves.
Post data. Cuando se ama no tenemos ninguna necesidad de entender lo que sucede, porque todo pasa a suceder dentro de nosotros.
El Alquimista, Paulo Coelho
Amar es una responsabilidad, debes proteger, cuidar, estimular los sentimientos de otra persona. Hoy decididamente estoy hablando del amor romántico. La gente le presta últimamente poca atención al amor, les gusta la unión libre, sin compromisos, bienes separados. Cuando amas, te haces una sola carne con la otra persona, no cabe la menor duda, hablo del amor entre esposos.
Pero amar supone más que caminar de la mano, besarse, reír juntos. Supone un estado espiritual. Una decisión del alma, una convicción mental.
"Nos queremos y decimos sin temor lo que sentimos", dice otra canción.
¿Qué pueden ver las personas dentro de tí?, ¿qué dicen tus ojos?, ¿se trata de amor o sólo estás con alguien para espantar la soledad?
Mirá muy dentro de los demás, y dile lo que ves.
Post data. Cuando se ama no tenemos ninguna necesidad de entender lo que sucede, porque todo pasa a suceder dentro de nosotros.
El Alquimista, Paulo Coelho
viernes, 11 de julio de 2008
Comenzaba a sospechar...
El tono de tu voz al conversar.
Por tu sencillo comportar.
Por las palabras que dices.
Por tus miradas.
Por tu amor, incondicional.
Comenzaba a sospechar que me volvería a enamorar.
¿Por qué nos volvemos a enamorar?
¿Prueba - error?
¿Es por eso que estar juntos es tan fácil?
Hoy me dijeron que cuando hablo de tí, mi corazón se emociona. Mi mirada se intensifica, las emociones se disparan. Qué sé yo.
Creí sentir el tibio roce de tu boca cerca de mí.
Los ríos corren hacia el mar.
Hiciste que mi vida fuera intensa.
Te amo con toda mi alma. Verdaderamente, mi corazón siente algo por el tuyo. Te amo.
Por tu sencillo comportar.
Por las palabras que dices.
Por tus miradas.
Por tu amor, incondicional.
Comenzaba a sospechar que me volvería a enamorar.
¿Por qué nos volvemos a enamorar?
¿Prueba - error?
¿Es por eso que estar juntos es tan fácil?
Hoy me dijeron que cuando hablo de tí, mi corazón se emociona. Mi mirada se intensifica, las emociones se disparan. Qué sé yo.
Creí sentir el tibio roce de tu boca cerca de mí.
Los ríos corren hacia el mar.
Hiciste que mi vida fuera intensa.
Te amo con toda mi alma. Verdaderamente, mi corazón siente algo por el tuyo. Te amo.
lunes, 7 de julio de 2008
Pequeña crónica
Él tenía varios días de desear un beso de su boca. Ella tenía el mismo tiempo de estar indecisa entre lo que quería hacer y lo que debía hacer.
Él sólo quería saber a qué sabían sus besos, expresarle su amor con los labios. Ella tenía una lucha moral entre lo que es bueno y lo que es malo. Pero quería besarlo, para que quedara claro que sólo existía él y nada más en su vida.
Él tenía conciencia que al besarla, terminaría una etapa y empezaría otra. Ella, le daba miedo lo mismo.
Sólo con un beso.
Verdaderamente el amor es un estado espiritual. Ella entregaba todo y sólo pedía que él la amara. Ella amaba su locura, lograba dominarlo con una sonrisa.
Cuando llegó el momento indicado, ella se acercó a él de más. El chico se sintió nervioso, ella también. pero tomó las riendas. Él sentía su aliento a unos escasos centímetros de su boca. Vio sus ojos, gritaban algo. Estaba muy emocionado, esperando que ella decidiera acercarse lentamente hasta juntar sus labios. Como de esas cosas inusuales, ella tomó las riendas, aunque era el papel que él debía jugar por ser hombre. Estaba hipnotizado. Sus ojos, Santo Dios, sus ojos. Irradiaban algo. Era pasión, era locura, era ternura, era AMOR.
Él quería decirle "déjate amar". Ella quería escucharlo, pero bastó verse en silencio y acercarse. Él sintió algo en el estómago, recordó de momento todas las veces que se enamoró, pero no se enamoraron de él. Sintió que algo distinto estaba pasando. Ella no sabía qué hacía, pero tenía el control del momento. Ella daba órdenes y él cumplía.
Se abrazaron y rozaron sus almas. Se acariciaron y sin hablar mucho abrieron sus corazones.
Ahora sólo era tiempo de esperar, para saber si era suficiente. En algunos días volverían a encontrarse.
Él había decidido hacerle poesías. Ella tenía un poco de temor, pero estaba dispuesta a todo: lo amaba demasiado.
Ella estaba debatiéndose entre darle rienda suelta a sus sentimientos o guardarlos, como otras veces. Por alguna rara razón, sabía, sentía, creía que esta vez era diferente, la definitva.
Vivían distantes, a varias decenas de kilómetros. Parecía ilógico. Ella era reservada, pero cuando estaba con él, hacía cosas distintas. Ella jamás abrazaría a un chico, pero a él lo tomaba de su mano, lo abrazaba y le decía que lo amaba.
Hacía cosas diferentes. El corazón de la chica estaba pensando, entrando en una etapa decisiva, no sabría qué hacer ahora. Estaban demasiado involucrados.
Él, respiraba el amor de ella...aunque muriera tendría certeza en su alma.
Ella, casi lloraba por lo que estaba viviendo, nunca pensó que alguien le tendría preparado algo así, que la espera habría sido para eso. Amaba desgarradoramente al chico.
SE TRATA DE AMOR DE VERDAD. AMOR REAL, DEL BUENO.
OTRA VEZ: SE ABRAZARON, ROZARON SUS ALMAS, CONECTARON SUS CORAZONES, SE AMARON DISTINTO Y BONITO.
TE AMO.
Él sólo quería saber a qué sabían sus besos, expresarle su amor con los labios. Ella tenía una lucha moral entre lo que es bueno y lo que es malo. Pero quería besarlo, para que quedara claro que sólo existía él y nada más en su vida.
Él tenía conciencia que al besarla, terminaría una etapa y empezaría otra. Ella, le daba miedo lo mismo.
Sólo con un beso.
Verdaderamente el amor es un estado espiritual. Ella entregaba todo y sólo pedía que él la amara. Ella amaba su locura, lograba dominarlo con una sonrisa.
Cuando llegó el momento indicado, ella se acercó a él de más. El chico se sintió nervioso, ella también. pero tomó las riendas. Él sentía su aliento a unos escasos centímetros de su boca. Vio sus ojos, gritaban algo. Estaba muy emocionado, esperando que ella decidiera acercarse lentamente hasta juntar sus labios. Como de esas cosas inusuales, ella tomó las riendas, aunque era el papel que él debía jugar por ser hombre. Estaba hipnotizado. Sus ojos, Santo Dios, sus ojos. Irradiaban algo. Era pasión, era locura, era ternura, era AMOR.
Él quería decirle "déjate amar". Ella quería escucharlo, pero bastó verse en silencio y acercarse. Él sintió algo en el estómago, recordó de momento todas las veces que se enamoró, pero no se enamoraron de él. Sintió que algo distinto estaba pasando. Ella no sabía qué hacía, pero tenía el control del momento. Ella daba órdenes y él cumplía.
Se abrazaron y rozaron sus almas. Se acariciaron y sin hablar mucho abrieron sus corazones.
Ahora sólo era tiempo de esperar, para saber si era suficiente. En algunos días volverían a encontrarse.
Él había decidido hacerle poesías. Ella tenía un poco de temor, pero estaba dispuesta a todo: lo amaba demasiado.
Ella estaba debatiéndose entre darle rienda suelta a sus sentimientos o guardarlos, como otras veces. Por alguna rara razón, sabía, sentía, creía que esta vez era diferente, la definitva.
Vivían distantes, a varias decenas de kilómetros. Parecía ilógico. Ella era reservada, pero cuando estaba con él, hacía cosas distintas. Ella jamás abrazaría a un chico, pero a él lo tomaba de su mano, lo abrazaba y le decía que lo amaba.
Hacía cosas diferentes. El corazón de la chica estaba pensando, entrando en una etapa decisiva, no sabría qué hacer ahora. Estaban demasiado involucrados.
Él, respiraba el amor de ella...aunque muriera tendría certeza en su alma.
Ella, casi lloraba por lo que estaba viviendo, nunca pensó que alguien le tendría preparado algo así, que la espera habría sido para eso. Amaba desgarradoramente al chico.
SE TRATA DE AMOR DE VERDAD. AMOR REAL, DEL BUENO.
OTRA VEZ: SE ABRAZARON, ROZARON SUS ALMAS, CONECTARON SUS CORAZONES, SE AMARON DISTINTO Y BONITO.
TE AMO.
lunes, 30 de junio de 2008
Diseño especial
Podría consultar con expertos del diseño, gente que sabe de exactitud y precisión al inventar, al crear bellas obras de arte.
En realidad podría simplemente buscar al Maestro de Maestros.
Verdaderamente, no estaba interesado en el romance y ahora me juzgo pidiéndote un beso.
Creo poco o nada en las superticiones y azares del destino. Me aferro más a una voluntad divina. A un plan superior.
¿Y si estás hecha para mí?, ¿si eres diseñada a mis peticiones más exigentes y anhelos más profundos? Es una pregunta un tanto retórica.
Sentimos. Decimos. Hablamos.
Tus detalles, físicos y espirituales, me gustan. Me parecen los trazos perfectos. Tu sonrisa, me gusta.
Tiempo y espacio precisos. Te amo. Y qué puedo hacer. Jajajajaja. Te amo, eso es todo, no tengo nada más. No encuentro algo para ofrecerte, dejando de pensar en cosas puramente materiales.
No se muere de amor. Se ama hasta la muerte.
Yo te amo.
En realidad podría simplemente buscar al Maestro de Maestros.
Verdaderamente, no estaba interesado en el romance y ahora me juzgo pidiéndote un beso.
Creo poco o nada en las superticiones y azares del destino. Me aferro más a una voluntad divina. A un plan superior.
¿Y si estás hecha para mí?, ¿si eres diseñada a mis peticiones más exigentes y anhelos más profundos? Es una pregunta un tanto retórica.
Sentimos. Decimos. Hablamos.
Tus detalles, físicos y espirituales, me gustan. Me parecen los trazos perfectos. Tu sonrisa, me gusta.
Tiempo y espacio precisos. Te amo. Y qué puedo hacer. Jajajajaja. Te amo, eso es todo, no tengo nada más. No encuentro algo para ofrecerte, dejando de pensar en cosas puramente materiales.
No se muere de amor. Se ama hasta la muerte.
Yo te amo.
El uno para el otro
Para ser una frase trillada eso de "el uno para el otro", o decir que "coincidimos siempre en todo". A la verdad, coincidir no ha de ser precisamente bueno, sino aburrido de vez en cuando.
No se trata de qué tan diferentes son, sino qué tan diferentes y complementarios. Querernos y decirnos sin temor lo que sentimos.
Te amo verdaderamente. Has logrado establecer mis sentimientos. Y talvez por eso es tan fácil amarnos. Eres para mí. Simple y sencillamente estás hecha a mis necesidades.
Uno para otro. Otro para uno.
Complemente.
Exactitud.
Precisión.
No se trata de qué tan diferentes son, sino qué tan diferentes y complementarios. Querernos y decirnos sin temor lo que sentimos.
Te amo verdaderamente. Has logrado establecer mis sentimientos. Y talvez por eso es tan fácil amarnos. Eres para mí. Simple y sencillamente estás hecha a mis necesidades.
Uno para otro. Otro para uno.
Complemente.
Exactitud.
Precisión.
lunes, 23 de junio de 2008
Íntimo
Conocer a alguien no es simplemente saber quién es. Es saber cómo duerme, qué sueña la mayoría de veces (o que no sueña). Su edad, cómo ríe, qué significa cada gesto, el secreto que nadie sabe.
Las cosas que disfruta, las que le irritan.
Es inevitable reírme cuando una pareja de novios no se conocen. No puedo entender por qué dicen ser "más que amigos", si ni siquiera son amigos.
Yo te amo. Y no presumo que me amas, pero sé lo que piensas antes que empieces a hablar. Entiendo qué comunicas con tu mirada. Hasta sé lo que platicas con tus amigas en mi honor.
El amor es educativo. Nos enseña muchas cosas. Tú me enseñaste a que uno más uno, siempre es uno. A que olvidarnos es difícil. Bien dice "más difícil que encontrar el sol de noche, más difícil que una flor plástica marchita".
A veces no entiendo por qué hablamos. Tú me dices, yo te digo. Y ese es nuestra vida diaria. Con un desfile de frases, palabras, cualquier cosa. Verdaderamente ocasioalmente pienso que es por demás, que simplemente nos entretenemos y justo cuando estoy por convencerme de eso, apareces tú y tocas mi corazón con un exquisito detalle. En el aire quedan muertos los minutos que perdemos.
¿Infidelidad?, interesante tentación, pero es sólo que si te tengo a tí, no pienso en nadie más. ¿Qué hay de malo en amarnos como lo hacemos nosotros?
Las cosas que disfruta, las que le irritan.
Es inevitable reírme cuando una pareja de novios no se conocen. No puedo entender por qué dicen ser "más que amigos", si ni siquiera son amigos.
Yo te amo. Y no presumo que me amas, pero sé lo que piensas antes que empieces a hablar. Entiendo qué comunicas con tu mirada. Hasta sé lo que platicas con tus amigas en mi honor.
El amor es educativo. Nos enseña muchas cosas. Tú me enseñaste a que uno más uno, siempre es uno. A que olvidarnos es difícil. Bien dice "más difícil que encontrar el sol de noche, más difícil que una flor plástica marchita".
A veces no entiendo por qué hablamos. Tú me dices, yo te digo. Y ese es nuestra vida diaria. Con un desfile de frases, palabras, cualquier cosa. Verdaderamente ocasioalmente pienso que es por demás, que simplemente nos entretenemos y justo cuando estoy por convencerme de eso, apareces tú y tocas mi corazón con un exquisito detalle. En el aire quedan muertos los minutos que perdemos.
¿Infidelidad?, interesante tentación, pero es sólo que si te tengo a tí, no pienso en nadie más. ¿Qué hay de malo en amarnos como lo hacemos nosotros?
sábado, 21 de junio de 2008
Comenzaba a sospechar que me volvería a enamorar, ahora, de manera definitiva.
Amarnos es tan fácil, porque pues nos hicieron el uno para el otro, y... ¿qué le vamos a hacer?
Jajajaja, nos queremos y decimos todo lo que sentimos.
Tengo varias sospechas, unas cuantas dudas y cuarenta y cinco certezas. Las he contado mientras intento dormir pensando y recordando tu sonrisa. ¿Exageración?, no, no, no, no. Eso me dijiste cuando decidí amarte para siempre.
Por tu manera de pensar, por el tono de tu voz.
Sospecho que me amas eternamente.
Sopecho que estás echa para mí.
Sospecho que he nacido para tí.
Sospecho que esa es la razón por la que disfrutamos estar juntos.
Mis dudas.
¿Dónde estabas?
¿Te gusta cómo te amo o incremento mi amor? (porque me gustaría hacerlo).
¿Dos o tres besos al despedirnos?
¿Por qué es tan fácil amarnos?
¿Por qué me gustas?
¿Para qué me amas?
¿Todos sentirán el amor como nosotros?
¿Te querías enamorar de mí?
¿No te sientes culpable por tanto amor, mientras otros sufren? (jajaajaja, sin sarcasmos).
¿Ahora crees en el amor?
Ok, ok, ok, ok ¿me das otro beso?
Ahora dos certezas.
Te amo.
Me amas.
Bueno, yo nada más decía. En realidad, no era mi intención llegarte a amar.
¿Por qué lees este blog?, ¿para "sentirte identificada"?, ¿para "encontrar respuestas?, ¿para "disfrutar una historia de amor"?
Amarnos es tan fácil, porque pues nos hicieron el uno para el otro, y... ¿qué le vamos a hacer?
Jajajaja, nos queremos y decimos todo lo que sentimos.
Tengo varias sospechas, unas cuantas dudas y cuarenta y cinco certezas. Las he contado mientras intento dormir pensando y recordando tu sonrisa. ¿Exageración?, no, no, no, no. Eso me dijiste cuando decidí amarte para siempre.
Por tu manera de pensar, por el tono de tu voz.
Sospecho que me amas eternamente.
Sopecho que estás echa para mí.
Sospecho que he nacido para tí.
Sospecho que esa es la razón por la que disfrutamos estar juntos.
Mis dudas.
¿Dónde estabas?
¿Te gusta cómo te amo o incremento mi amor? (porque me gustaría hacerlo).
¿Dos o tres besos al despedirnos?
¿Por qué es tan fácil amarnos?
¿Por qué me gustas?
¿Para qué me amas?
¿Todos sentirán el amor como nosotros?
¿Te querías enamorar de mí?
¿No te sientes culpable por tanto amor, mientras otros sufren? (jajaajaja, sin sarcasmos).
¿Ahora crees en el amor?
Ok, ok, ok, ok ¿me das otro beso?
Ahora dos certezas.
Te amo.
Me amas.
Bueno, yo nada más decía. En realidad, no era mi intención llegarte a amar.
¿Por qué lees este blog?, ¿para "sentirte identificada"?, ¿para "encontrar respuestas?, ¿para "disfrutar una historia de amor"?
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Bítacora de un amor,
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Relatos
Me estoy enamorando de tí
Y...sí. Me parece que sí. Un poquito cada día. La distancia no ha sido excusa. En realidad, sólo provoca un poco de más ansias.
¿El amor en la distancia se hace fuerte o se termina?, yo soy de los que pienso que para dos personas que se aman, cualquier cosa es posible, sin caer en los excesos de la locura tampoco, claro.
Ya lo tengo, me gusta todo lo que haces, cada detalle, las cosas que dices, la madurez que has tomado, lo que has aprendido. Amo tus ideas, me enamora las cosas que dices cuando estás seria, disfruto cuando ríes sin sentido.
Y las canciones de amor son una revolución. Por supuesto. Las llamadas que suenan a "excusa para escuchar tu voz", los ocasionales encuentros. En realidad se trata de amor.
Siempre tengo que definir que no hay palabras que expresen con precisión lo que siento, lo que pienso, lo que vivo.
Quisiera transmitir cómo es lo que está pasando. Qué color tiene, el sabor, lo que se siente. Pero no importa, en realidad el placer en mi caso está en escribir, en decir algo.
Ahhhh, jajajajaja, cómo recuerdo aquel día feliz que llegaste. Bueno, que llegué. Al final, no sé qué pase o si pase algo. Pero no importa, ya gané y lo que tengo es suficiente.
El verdadero placer está en amar, siempre. Tontos, jaja, los que siempre han creído que "tienen buena autoestima" por pedir amor sólo porque "dan".
El mundo conspira para un momento. Los nervios. El amor hace la perfección. Los errores, sin consentimientos, se superan. El amor te hace soportarme y a mí tener confianza en que me amas.
De a poco solemos enamorarnos.
La gente lo nota.
Y ahora no quiero decir lo que dicen todos.
¿El amor en la distancia se hace fuerte o se termina?, yo soy de los que pienso que para dos personas que se aman, cualquier cosa es posible, sin caer en los excesos de la locura tampoco, claro.
Ya lo tengo, me gusta todo lo que haces, cada detalle, las cosas que dices, la madurez que has tomado, lo que has aprendido. Amo tus ideas, me enamora las cosas que dices cuando estás seria, disfruto cuando ríes sin sentido.
Y las canciones de amor son una revolución. Por supuesto. Las llamadas que suenan a "excusa para escuchar tu voz", los ocasionales encuentros. En realidad se trata de amor.
Siempre tengo que definir que no hay palabras que expresen con precisión lo que siento, lo que pienso, lo que vivo.
Quisiera transmitir cómo es lo que está pasando. Qué color tiene, el sabor, lo que se siente. Pero no importa, en realidad el placer en mi caso está en escribir, en decir algo.
Ahhhh, jajajajaja, cómo recuerdo aquel día feliz que llegaste. Bueno, que llegué. Al final, no sé qué pase o si pase algo. Pero no importa, ya gané y lo que tengo es suficiente.
El verdadero placer está en amar, siempre. Tontos, jaja, los que siempre han creído que "tienen buena autoestima" por pedir amor sólo porque "dan".
El mundo conspira para un momento. Los nervios. El amor hace la perfección. Los errores, sin consentimientos, se superan. El amor te hace soportarme y a mí tener confianza en que me amas.
De a poco solemos enamorarnos.
La gente lo nota.
Y ahora no quiero decir lo que dicen todos.
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