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viernes, 14 de octubre de 2011

De la vida

Antes de que pasen nueve lunes espero haber avanzado hacia un punto más definitivo.

La vida carece de sentido cuando no hay un trasfondo espiritual.  A veces tiene destellos de valor, cuando la gente se gradúa, se casa, cuando tiene un hijo, un nuevo proyecto. Todo eso maquilla la realidad triste y desoladora del vacío que abriga los corazones de los seres humanos.  Claro que no todos reconocen eso, algunos son bastante distraídos y pasan la vida de fiesta en fiesta, de actividad en actividad, corriendo, sin tomarse un momento para preguntarse sobre esta vida, maravillosa que pasa y no queda.

Pronto moriremos (algunos durarán más tiempo que otros pero al fin y al cabo moriremos: TODOS, no hay remedio para ello) y en realidad la cuestión no es tanto qué tan felices fuimos en este planeta, sino cuánto logramos comprender y hacer para cuando suframos el traslado a la otra vida. A mí ya no me cabe duda que hay algo más allá de este mundo visible y de este cuerpo mortal.

Estoy seguro de que existe otra realidad, de un mundo invisible y de un cuerpo inmortal.  Y creo que hacia eso apuntamos.  De qué sirve la felicidad (vacía, carente de verdadero sustento) de este mundo si se pierde en la otra vida? Claro que algunos pensarán que "prefieren no pensar en eso" porque al fin y al cabo no hay algo que puedan hacer.  Otros dirán que "como es algo incierto" se dedican a vivir lo mejor que puedan, a trabajar, a estudiar, y a tratar de vivir una vida digna.

Creo que lo digno de esta vida (acumulación de bienes y riquezas) no es en realidad el objetivo de vivir.  Eso es sólo un momento.  Pero lo digno es amar lo que se hace y hacer lo que se ama.  Es caminar en pos de una realidad distinta, de un mundo alterno, invisible, de un mundo espiritual que sustenta el mundo material.

Yo sí creo en eso.  NO tengo dudas. 

Amar a una persona es maravilloso, ser amado es también bueno y bonito.  Pero trascender y comprender que no estamos en esta tierra sólo para ese "momento", es haber avanzado.  Hay cosas más importante, como dejar un legado en la sociedad, en nuestro círculo de influencia, con nuestros amigos, parejas, hijos, compañeros, etcétera.

Un fuerte abrazo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Quiero decirte algo.

Te quiero decir que en serio te ves hermosa en la fotografía que observo cada pocos minutos. Potencialmente tienes el audífono porque hablabas conmigo, eso me alegra.

Sólo eso era.  Me gustas.


P. D.  Este día con compañeros de clase hicimos un "rally semiótico"; estuvo interesante, bonito, ameno, recreativo y reparador. Intentaré ausentarme del blog unas semanas, debo concluir muchos proyectos y tareas pendientes. Chequen entradas antiguas mientras. Que vuestra vida sea mejor cada día.

viernes, 7 de octubre de 2011

De mí :)

Como prometí dedicar las últimas líneas de mi día a narrar lo acontecido, lo haré.

Estoy cansado, en realidad ya no quiero saber nada sobre el asunto de la tesis.  Estoy hastiado y tengo por ahí bastantes dudas sobre unos temas que me estancaron esta noche.  El lunes tendré que pasarme por la biblioteca las horas que sean necesarias.  Es parte de los gajes de este oficio de investigación, me supongo.

Y pues básicamente de eso se trató este día.  Debía estudiar, pero no lo hice.  Debía leer y simplemente la mente ya no me da.  Lo peor es que así se me han pasado las últimas dos semanas.

Que Dios me despierte.

Un abrazo especial a quienes leen a altas horas de la noche estas mis letras.

De ti

Estaba viendo el brillo especial que luces en esa única fotografía que veo a diario.  Estás sonriente (como en pocas fotografías; francamente creo que nunca había visto una así) y tu piel se ve fresca como siempre, pero tus labios brillan de forma especial y el color de tus ojos se ve dulce, no sé por qué.

Hoy lamenté haber hecho las cosas en forma desordenada contigo, quizás sabiendo esperar todo seguiría en pie, pero francamente creo que dejamos llegar todo a su punto de ebullición muy rápido.  O sea, lo único de lo que me arrepiento es de haber acelerado todo.  Ya sabes, lo que llamaré "nuestra teoría", hay que "aguantar" (recuerdas?) y volver a atrás para empezar de cero.

Estaba esperando leer un mensaje en mi celular tuyo, pero sé que debo dejar de esperarlo, como tú debes dejar de esperar que este blog se llene de ti.

Un abrazo, fuerte.


P. D.  Algunas personas en diferentes momentos me han dicho que se sienten aludidas con lo que escribo en este blog.  La verdad no siempre es así.  A veces tomo fragmentos de la realidad con exacerbada estética; en todo caso, cada quién deberá sentirse identificad@ con las letras que le competen.

Mi.yo

Éste día he pasado enfermo, con una mediana gripe bastante incómoda.

Debo reconocer que veo la fotografía de una mujer a diario desde hace unos días, una semana a lo mucho.  La veo porque, tal como se lo dije, es hermosa.

Básicamente eso ha pasado este día.

jueves, 6 de octubre de 2011

Hola.yo

Decidí utilizar los próximos días para escribir un poco sobre mis días, una especie de diario personal, como algún día fue este espacio.

Éste día me siento feliz, aunque han habido acontecimientos que han alterado mi sistema nervioso y emocional, pero en términos generales he superado el asunto con creces.  La bondad de Dios, en el cual creo ciegamente, se ha puesto de manifiesto.

Es bien difícil, mis queridos y queridas, elegir entre dos caminos potencialmente buenos.  La cuestión es sencilla: hay una mujer que me ama con toda su alma y que carcomió, llegó a lo más profundo de mi ser con su sola existencia.  Hizo muchas cosas, se esforzó pero eso jamás me impresionó.  Me fascinaban aquellas cosas que hacía sin querer, aquellas cosas que la hacían ser sencillamente ella.  Cosas que las hacía de forma natural.  Sus reacciones, sus sonrisas escandalosas cuando yo decía algo que, para ser honesto, no me parecía gracioso.  Y cuando yo decía algo de verdad gracioso, sólo medio sonreía.  No sé.  Además, siempre fue divertida, seria como yo.  Siempre sabía aquello que yo no y decía lo que yo no podía decir.

Y cuál es el problema entonces? no hay problema en realidad.  La cosa debió terminar para continuar su perfección.  Ella es de esos amores prohibidos, o quizás no.  No sé.

Pero yo me conozco y no quiero fallar.  Es bella hasta la pura madre, por adentro y también lo que queda a la vista, atrae inevitablemente a donde quiera que va, desde su color de piel hasta la forma de su cabello (ondulado a más no poder).

Gané el examen técnico privado de periodista profesional, lo que me convierte oficialmente en acreedor de ese título.  Estoy finalizando el pensum de estudios de la licenciatura en ciencias de la comunicación en un mes aproximadamente (espero aprobar todas las materias sin problemas) y la tesis va bastante encaminada.  Ah! además estoy en el curso once de doce de un idioma extranjero, por acomodamiento elegí el inglés.  Aunque también estudié un poco de k'iché (es un idioma conocido como maya, aunque su origen es discutible).

Eso ha pasado en mi vida, por eso me he ausentado de mi blog, mi querido blog.  Pero he regresado porque siento la necesidad de hacerlo.

Continuando con el tema primero: básicamente decidí retomar sendas antiguas.  Ahondarme en un camino que seguía antes de conocerla a ella, básicamente ver el pasado, tomar lo bueno, ver el presente, tomar lo bueno e ir hacia el futuro.  Ella me hizo diferente, como todas las personas que conocemos en este mundo.

Estoy estudiando adicional a todo lo que les mencioné un diplomado en tecnologías web 2.0, admito que me gusta todo este asunto de las web dinámicas y eso.

Un abrazo bloggeros.

miércoles, 27 de abril de 2011

De mi lejanía

Quisiera estar lejos.

Donde la gente no me conoce, pero es encomiablemente amable.

Me gustaría no dejar de aparecerme por un momento.  Quisiera no ser quien soy en este instante.  Mañana volver, traer las maletas de vuelta, sonreír porque estoy en casa de nuevo.

Quiero volver del lugar del que salí y que cada vez lo veo más distante.  Quisiera llegar a ese sitio donde las cosas son calmas, quietas, con paz, sin agitaciones peligrosas, pero sobre todo: con una armonía y sensibilidad que sólo la parte espiritual la dá.  Comprender ciertos asunticos íntimos del amor.  El verdadero amor que es una persona.

Deseo deshacerme de mí y encontrarme luego conmigo.  Saludarme, tomarme un café, no escuchar a nadie, sólo sentarme, dejar de hablar, callarme un poco, quitarme lo cansado, sacudirme la rutina de los días, que el constante estado cata-tónico que suele estar y no deja de ser, simplemente desaparezca.

Quiero estar cerca, ahí es.

La vida nos agita, nos sorprende.  La vida es como un Alka-Seltzer, como una cerveza, que se sube toda la espuma en un instante pero que puede ser sólo un espejismo pues la cosa en realidad ni es tanta como parecía, ni es tan exquisita como se mostró en el comercial para televisión retocado.

La vida nos augura.  La vida nos equivoca, nos lleva a emociones fuertes que alteran la posibilidad de nuestros días.

Es mejor la mesura, es mejor la quietud.  Es mejor sentarse en una ventana a ver la lluvia caer tomando leche con café, en vez de café con leche.

Eso no es "no correr riesgos" como los tontos podrían pensar, eso simple y sencillamente es aventurarse a quedarse estático.  Suena contradictorio, pero es real.  No por mucho correr se es mejor y sobre todo más feliz.

Lo más importante de esperar, es saber cuándo actuar.

Yo sigo esperando.  Aguardo el momento indicado para actuar.  De momento, mis actuaciones, aquellas apariciones en el telón han sido medianamente aplaudidas por el público que llega a ver el ensayo, la verdadera obra aún no se estrena y no sé cuándo será la vez primera que, ante todos, ante el gran público, se presente.


Shhhhh...hoy no estoy, está sólo mi ausencia.

martes, 12 de abril de 2011

De éste ser

Creo, sin el temor infundado a equivocarme, de que soy mejor amigo que cualquier otra cosa.

Pasa que la sociedad nos inculca "valores" (a mi parecer nos impone cosas que alguien aceptó como buenas, sin cuestionar para quién o para quiénes son buenas) y esos "valores" nos obligan a ciertos compromisos, saber con quién, del tipo moral.

Y no sé, soy un desacomodado del sistema, de la vida, del mundo. Claro que no es mi carácter juvenil y la fuerza de mis pocos años, como alguno que otro podría imaginar.  Así nací, desde chico fui así.

Antes que jugar con carritos, prefería leer la prensa, estudiar, aprender a escribir o a leer.  Suena nerd, con la única diferencia en que desarrollé ciertas destrezas diferentes y que soy más guapo que el promedio de nerds, no tan inteligente ni con tan perfectas calificaciones, o sea, según yo, soy un insulto para los nerds.

Qué me importa lo que la gente diga de lo que yo soy.

Simplemente soy yo.  Aburrido, jodidamente hablador, tiernamente romántico, divinamente enojado y otro montón de epítetos, calificativos pues que la gente osa decir de mí.
Soy mejor amigo que pareja romántica.  Quizás por esas imposiciones sociales sobre lo que es ser o no ser "novio".

Yo sólo vivo de acuerdo a preceptos que considero son válidos, a fundamentos que a mí parecer tienen valor en lo divino y en lo correcto para socialmente vivir feliz y en armonía.

Digo todo eso no sé por qué.  Siento calor porque éste verano está siendo jodidamente caliente, recién hoy le cambié el título a mi tesis, en realidad sólo reformulé una palabra que abundaba en digamos ambigüedad y además, escribí eso porque se me dio la gana y punto.
Es broma.  Es broma lo de que se me dio la gana, lo demás es todo cierto.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Mi yo

Recuerdo que siempre quise estar con alguien que me gustara desde la primera vez que la vi.

Hasta hace un mes aproximadamente eso no había sucedido, no se había presentado la oportunidad.

No porque no hubiera quién me gustara al verle, sino porque usualmente a esas personas no las vuelvo a ver jamás.

Este día lo he pasado con gripe, y cuando paso todo el día prácticamente sin hacer algo, productivo, me siento mal, jaja.  Me siento como que mi vida se está quedando estancada.

Hoy recordé que quiero cambiar mi futuro.  Recordé que la vida siempre puede ser mejor y que no importa cuánto tenemos entre las manos, sino cuánto queremos alcanzar.  No es un discurso soñador infructuoso.  Es lo que yo he vivido.

He aprendido a dejar de quejarme por lo que no tengo, y a usar lo que sí tengo para llegar a donde quiero.

El próximo año espero viajar, pero el destino a veces nos tiene preparados caminos diferentes.  Y de igual forma, quizás viaje; por primera vez diré esto en el blog.  Tengo la oportunidad de salir a España por una beca a estudiar una maestría.  Quizás lo haga, quizás pase algo que me haga cambiar los planes, en cuyo caso, estaré igualmente de agradecido con Dios.

Estoy frabullosamente feliz.  Como dijo el famoso escritor de Alicia en el País de las Maravillas.  Por cierto, frabulloso es una mezcla entre fabuloso y hermoso, sino mal recuerdo las traducciones, es una palabra inventada por esa persona.

Por ese país donde las maravillas, las cosas irreales y lo que uno sueña se puede hacer realidad.  Los príncipes y las princesas están presentes, aunque no existen, pero son parte de la subrealidad.

Gracias a Dios por poner siempre a las personas indicadas en el camino, literalmente, de las personas.

martes, 8 de marzo de 2011

Mi día

Amanecí con la garganta con sabor amargo, pensé que quizás la cosa se complicaría, pero no me dejaría vencer tan pronto.

Llegué a la universidad, escuché lo que la profesora tenía qué decir; me sentí cada vez más mal.  Así que decidí ir a comprar a la farmacia universitaria algo, compré unas pastillas que duermen la garganta, para no sentir el malestar.  Después, fui a comprar un derretido de queso y jamón (que me pareció caro, era un simple pan que bien pude haber hecho en casa y calentado en el horno microondas), no había desayunado y me sentía débil.  Tomé un café negro, amargo.

La hora se acercaba, me fui.  Llegué al lugar donde dizque me ejercito (no, en realidad sí me esfuerzo, jaja) y estaba cansado, veía el reloj de reojo.  La hora se acercaba.  No pensé mucho para evitar nervios y esas cosas.
Llegó la hora.  Me bañé.  Salí, vi el reloj, iba en buen tiempo.

Me senté en el lugar, la mesera se acercó, le expliqué que esperaba a alguien que estaba por llegar (cinco minutos tal como prometió, eso tardó la espera).  Recordé que llevaba el libro Once Minutos de Coelho, y busqué aquel fragmento que me gusta donde María, la protagonista, habla sobre que el remedio es peor que la propia enfermedad.  No enamorarse nunca soluciona las cosas.  Por cierto, llevaba el libro conmigo porque había hecho una exposición en la clase de inglés sobre el autor.

Envié un mensaje a la mujer que me tenía ahí, medio ansioso, medio nervioso, esperanzado.  Ella respondió "ok".  Presentí que quizás estaba nerviosa también, ideas mías.

Mi papá llamó, no contesté.  Todo parecía ir en cámara lenta para ese entonces.  Luego me volvió a llamar, le expliqué sobre unas llamadas a unas periodistas que debía hacer por un asunto de trabajo y a tiempo vi que apareció ella.

Un momento.  Apareció, seria.  Más seria de lo habitual.  Me levanté, le saludé de beso (eso de por sí era un reto, es que si no salía bien podría ser un momento chusco) y le puse la carta de forma que pudiera leerla.  Terminé la conversación diez segundos después y colgué.  Me dedicaría por completo a ella.

Me pareció más callada de lo normal inmediatamente.  Me vio a los ojos.

Y no me dejaba de ver.  Pronto acabé por concluir que era una excelente conversadora, le gusta ver los ojos de la persona con quien habla.  

He obviado un detalle.  El libro, lo abrí en la página treinta, le puse una cosita que explicaba qué significaba su nombre con un horror ortográfico.  Ella pareció feliz de ver aquello que para mí era parte de mi naturaleza.

Para entonces ya había notado que: me gustó el timbre de su voz, me fascinó cómo prestaba atención fijamente a cada cosa que decía (no lo digo por egocentrismo, sino que siempre es placentero encontrar una conversadora agradable y bonita a la vez) y disfruté su sonrisa, media tímida, media contagiosa.  Frabullosa.

Su look, también frabulloso, me pareció exquisito.

Pero todo el relato se centra en lo más importante que no es todo el montón de detalles que ya mencioné, sino en lo siguiente: ella tiene una cualidad que es fácilmente perceptible, es una cualidad principal.  Pero no la diré, no aún.

Al final me fui feliz, había calor, pero me fui sonriendo (la gente me miraba raro, como siempre).  Y sonreí porque tuve el lujo de conocer a un alma especial.  Alguien que justo cuando iba caminando de regreso, sentí, vi la imagen en mi mente de lo orgullosa que está su familia de ella, pero particularmente, la persona que le dio la vida.  La vi en largas tertulias con ella.

En fin.

Ella en cambio dice que soy un paquete "de monerías".

domingo, 6 de marzo de 2011

Alguien me preguntó por ella en la universidad.  Supongo que algo le comenté; aunque sólo me preguntó como cuando la gente pregunta "cómo estás" para no ser tan escueto con un "hola"; no le importaba en realidad saber mi respuesta.

Así que sonreí y continué prestando atención a la clase de política, específicamente sobre el poder.

Luego al salir de la universidad, caminaba y vi un pedacito de madera que tenía nombres y supuestos significados de ellos.  Pregunté por el de ella en cuanto mis amigos se distrajeron, para que no me criticaran o dijeran cosas que me hicieran sentir cohibido o ruborizado.  Ahora que razono no habría razón para ello; en realidad sólo era preguntar por su nombre.

Lo compré.  La "cosa" tiene una falta de ortografía espantosa, pero seguramente si pedía otra, el error se repetiría, así que con el dolor de mi espíritu periodístico lo dejé pasar, pagué y me fui.

Al llegar a casa vi la "cosita" y sonreí.  Pensé que sin querer soy lo que las mujeres llaman "tan lindo".



Y bueno.  Ella ni sabe qué es.  Aunque se siente aludida.  Eso dice.



Y no sé qué piensa de mí, pero tengo tanta curiosidad.  Además, sería justo, yo ya he escrito mucho al respecto.


Tertuliana.

miércoles, 12 de enero de 2011

Mi hoy

Hoy la vi por detrás.  Noté que el color de su cabello había cambiado, no sé por qué.  No hice comentario alguno, lo obvié, me aturdió verla, hablarle (de cualquier cosa), contarle chistes (que no eran chistosos, ahora que lo pienso).

Pero hoy comprendí, otra vez, dolorosamente, que ella no está interesada en mí.

Y eso es bueno.  O al menos no es tan malo.

El silencio llega y asusta a la gente.  La soledad se hace presente cuando la gente le da lugar para que eso pase.

La vida es.  La cosa complicada es ser lo que uno quiso ser.

La vi, admito que tenía muchas ansias de que eso pasara.  La vi, la quise.  Sus sonrisas, sus risas, sus cosas especiales.

Y bueno.  Mientras eso pasaba, pensaba en cómo escribirlo.  En las imaginaciones de algunos, en los deseos de que todo fuera cierto.  Pero no, es un cuento que me inventé en el camino.  

Este año quiero enamorar a una mujer (la que sea), y quiero amar a alguien (no importa quién).

miércoles, 20 de octubre de 2010

Querido diario

Querido diario, estoy viviendo días buenos, aunque a veces me recuerdo que la mujer que amo, no me corresponde.  De todas formas, sigo siendo feliz, feliz porque respiro, feliz porque pienso, feliz porque escribo, feliz porque existo.  Pero luego recuerdo que respiro, pienso, escribo y existo, y ella no está conmigo.

He hecho un balance y no me puedo quejar.  En mi país sólo el 8% del población total tiene acceso a estudios superiores y yo los tengo.  En mi país más del 60% de guatemaltecos viven en condiciones precarias de pobreza y yo puedo comer, transportarme, vestirme y dormir todos los días, a como dé lugar.  Tengo una computadora y un teclado para escribir, tengo dos celulares, aire en los pulmones y me considero medianamente inteligente.  Claro, de pronto me viene el pensamiento de que ella no está a mi lado.  No la tengo para contarle mis nuevas experiencias académicas en la universidad, no la tengo para luchar y trabajar por una mejor vida; y aunque tengo dos celulares, no la llamo porque no responde, no le envío mensajes porque quizás no los ve, jamás me entero, ella nunca dice nada.

Pienso que analizar el cine y el teatro últimamente, me han hecho comprender un poco sobre la vida real, algo más.  Pero mi vida real es que ella no me ama.  

Por supuesto que no quiero sonar deprimente ni mucho menos.  Mi vida no es depresiva.  Amar (particularmente a ella) es una de las cosas más emocionantes que me han sucedido.

Yo la amo, a pesar de ella misma.  Ella es exquisita en todo el sentido de la palabra, lamentablemente sus errores egocéntricos me hieren.  Me lastima su indiferencia, me lastima su frialdad, me duele el vaivén de sus emociones, me carcome el alma saber que quizás me ama, pero quizás no.  O tal vez me miente.  O tal vez no me sabe mentir.

Ella es el cielo y es el infierno.  Es dos cosas a la vez.  Es lo que no quiero y es lo que más amo.

Es mi antítesis preferida.


Te amo, a pesar de ti.  Perdón si amarte ya no te bendice.  Una vez me dijiste que yo no me imaginaba lo importante que era para ti, espero que eso no se haya desvanecido aún.  Espero seguir siendo importante y bendecirte.

Mis palabras no saben mentirte, soy inescrupulosamente honesto.  Descaradamente te digo la verdad siempre.  Bien sabes que no te sé mentir.

Pero te amo! qué puedo hacer?! te amo demasiado! qué quieres que haga si te amo?! lo siento! pero te amo!!!!

Querido diario.  Estoy feliz, muy feliz.  A pesar de ella.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Te amo demasiado

Dijo Neruda que hay un cierto placer en la locura que sólo el loco conoce.

Hoy te amo demasiado. Quizás mañana te odie o quizás como ha sido en los últimos tiempos, te ame menos que hoy.

Te amo. Eso sí, todo controlado todavía, así que tranquilos todos.

Soy un gran amigo, jaja. Otra cosa que no sabía.

En un día como hoy puedo ser perseguidor.




Post data. Aunque suene gay, te amo demasiado.

martes, 28 de abril de 2009

Hoy quiero decir algo

Hoy quiero decir algo. Creo que no continuaré con el “diario” (ya me cayó mal esa palabra).

Pasé el fin de semana con ella y me di cuenta que tiene miedo (cosa que ya sabía, pero ahora lo dijo directamente). Por supuesto, no tiene miedo de mí (sería fácil engañarme pensando que “las mujeres huyen del amor de su vida” y que ése es el caso de ella conmigo), si no que tiene miedo de cualquier cosa relacionada con el romance.

Ok. Todo comenzó porque le hablé sutilmente (como me gusta hacerlo, talvez más por timidez que por mero gusto) “del asunto”. Me dijo que era “injusto” (contextualizándolo, quiso decir que le parecía injusto el hecho que siendo su amigo la viera con ojos románticos porque ella no podía, no quería, no debía, porque simplemente cree que no es el momento o le da miedo). Eso fue el sábado por la noche. Lo dijo así.

Debo recapitular unos años. Hace algún tiempo yo pasaba muchas horas y días con su hermana mayor, mi amiga, y en ese entonces pues yo la veía a ella como la menor, muy simpática, demasiado agradable, pero nada más. En algún momento me di cuenta (o supuse) que yo le gustaba a ella. Teniendo en mente eso, el sábado que le comencé a hablar del asunto, sutilmente le dije: “sé que tuve mis quince minutos de fama con vos”, sonrió como pensando “wow, cómo lo sabías?”, aunque confundí también un poco esa expresión con el “jaja, es inteligente y aunque no es cierto lo que dice, me gusta que sea atrevido”. Continué diciendo: “…y sé que los perdí; cómo pude darme cuenta hasta después?, se me pasaron mis quince minutos de fama!!”, sonrió nuevamente y dijo “todavía tenés alguna fama”, lo dijo exageradamente tímida, sin convicción, pero consciente de que era verdad. Siento que su corazón me tiene como una opción, lejana, probable, pero que aunque fuese la mejor, no la tomará; por miedo, porque no es el momento (creo que no es el momento en realidad) o por cualquier razón. Después nos sacamos unas auto fotografías (ambos acostados en el suelo, ella tomó mi cámara y la disparó sobre nuestros rostros) y olvidamos el asunto. Debo decir que aunque a mí me parece que la acoso, cada vez que me disculpo por ser un perseguidor (perseguidor, dícese del hombre que persigue a una mujer: llama, llama, llama, manda mensajes, e – mails, llama, busca), me dice que no, que no la aburro ni se siente acosada.

Por qué te sacarías una fotografía con alguien que te acosa?, pienso por eso mismo que efectivamente en vez de sentirse perseguida, se siente un tanto persuadida; trata de no cerrar la puerta por eso, pero tampoco de abrirla para que yo no pase.



El domingo por la mañana en cuanto la ví, lo único que quería era pedirle perdón por ser injusto. En realidad tiene razón, se está cometiendo una injusticia. Alguien ama románticamente a alguien que no le ama de esa misma forma, hay un desequilibrio, algo injusto. Así que cuando la ví nos abrazamos (porque eso hacemos siempre, somos amigos) y antes que yo pudiera hablar ella me dijo “perdón por lo de anoche pero es que me da miedo, me da demasiado miedo”, sin contestar nada le dije “perdón por ser injusto, me había prometido a mí mismo no insistir con el tema”. Sonrió como diciendo “cómo me pides perdón?, soy yo la que debería excusarse”.

En fin, la abracé otra vez y le dije que la quiero. Dijo que también me quiere.



Insisto, ese “tengo miedo”, no es “tengo miedo de ti”, es más bien “me da miedo darme la oportunidad de enamorarme, de vos o de cualquiera”. Y me lo dice porque me tiene confianza, lo cual es valiosísimo.


Ah. Otro detalle.

El sábado por la noche. Cuando se despidió de mí, yo le dije “dame tu mano” y me dio la mano como la damos los hombres, un saludo de esos juveniles, informales. O sea, parece simple, pero cuando le das tu mano a alguien (vamos chicas, ustedes saben de qué hablo), dice mucho la forma en que lo haces. No es lo mismo entrelazar sus dedos, que simplemente dar la mano como saludo. Ella sólo lo hizo como saludo y, por supuesto, como toda mujer (inteligente), sabía qué estaba haciendo. Insistí y le dije una segunda vez “dame tu mano”, me la dio más suavemente, la apreté, como lo hace todo hombre (inteligente) queriendo transmitir algo y rápidamente la retiró, hizo un gesto diciendo “no, no te equivoques; te dí mi mano porque la pediste y como somos amigos, no te la puedo negar, pero tampoco te estoy diciendo que ya estoy lista para tomar tu mano”.

Por cierto. Mi problema no es el debate de “me enamoré de mi mejor amiga”, no, no, no, no. NADA DE ESO.


Bueno, no quiero más escribir todos los días de ella porque en realidad quiero darme un respiro sano, seguir conquistándola, lentamente y que, en un tiempo, talvez mucho o talvez muchísimo (o talvez poco), se logre mi cometido. O quizás nunca pase nada, lo cual ha de ser bueno, porque para ella será bueno y en consecuencia para mí.

Escribir de ella hará que tenga la intención acelerar un proceso que pinta como largo y tendido, y no me quiero equivocar porque fue precisamente eso lo que hice hace casi un año y no resultó como yo pensé.


Así que decidí otra vez disfrutar al máximo los minutos que pase a su lado, sin presiones ni nada, sin volar alto soñando cosas que tampoco son como se pintan, siendo amable, caballero, amigo, respetándola, amándola, cuidándola y talvez, de pronto, algún día, pierda ese miedo. O talvez no, ese no es mi asunto.


Para cerrar ese ciclo le dije por la tarde “yo te quiero mucho y de verdad no quería que sintieras que soy injusto, pero si alguna vez se te quita el miedo, me avisas”. Sonrió y me dijo amigablemente “calláte!!!”.

viernes, 17 de abril de 2009

DIA CINCO

Hoy te regale un boton, como muestra de mi amor.

Te pregunte por tus pretendientes, dijiste que no tenias ninguno. Te dije que por que no me tomabas en cuenta a mi, por lo menos era uno y dijiste que no, simplemente.

Te veias cansada, agobiada, preocupada, desesperada, de una forma en que no sos. Solo queria decirte que te quiero y que aqui estoy, que nunca me he ido.

Te mande unos mensajes diciendo eso, me contaste que en la universidad te dormiste sobre la silla de odontologia (o como se llame) y que tus colegas vieron que habia un mensaje mio que decia que amaneci pensando en vos, ellas reclamaron por que no les habias contado sobre mi y no se que les dijiste.

Te quiero. No me gusta verte cansada, quiero verte agil, viva, feliz, como sos.

Que no exista sonrisa falsa ni por compromiso si no que irradies felicidad y sea contagiosa.

Te amo, de verdad, en todo tiempo.



Post data. Estoy empezando a querer que algun dia leas esto. Perdon porque esta entrada no tiene ni una tilde, pero la laptop que estoy utilizando solo tiene lenguaje en ingles y no tiene tildes ni la letra que es como la "n", solo que lleva una rayita arriba (por obvias razones, tampoco la puedo escribir, jaja, es chistoso).

DÍA CUATRO

Hoy estuve leyendo cómo Esteban Trueba se sorprendió con el sí repentino de Clara, la clarividente.

Sí, leo uno de tus libros favoritos. La casa de los espíritus de Isabel Allende.

Pensé en vos, aunque me falló el internet, ja.

Y sí, todavia te quiero.

miércoles, 15 de abril de 2009

DÍA TRES

Hoy no te quiero hablar.


Post data. No lo tomes como algo personal, simplemente no tengo ganas de hablar con nadie. Te amo (por cierto, me he dado cuenta que decirte "te amo" causa cosquillas en mi estómago, no soy fácil para pronunciar esa corta frase).

martes, 14 de abril de 2009

DÍA DOS

Dicen que entre el segundo y tercer día es cuando se vive lo más complicado. Hablando de cualquier proceso.

De enamorarse, de desenamorarse, de bajar de peso, de subir de peso, de un nuevo régimen de ejercicios, etcétera.

Día dos.

Hoy estuve en el Cementerio Las Flores, un hermoso camposanto de la ciudad de Guatemala, ubicado en el municipio de Mixco. Estuve allí por asuntos de trabajo. Noté la paz que hay en ese lugar donde habitan muertos, pensé en vos.

Cuando iba saliendo, caminaba por las amplias calles de ese lugar, pensé en qué estarías haciendo, imaginé sobre todo si iremos de viaje como sueño desde hace algún tiempo.

En fin.

Sólo quería hacer constar que hoy, sí, hoy, como ayer, pensé en vos. Estoy seguro que te quiero menos que mañana.

lunes, 13 de abril de 2009

DIARIO (DÍA 1)

Hola. No estoy muy seguro ni cierto de lo que estoy haciendo. Tengo un poco de miedo de vos.

Hoy estaba en un centro comercial y pensé en vos. Recordé que la vez más reciente que había estado allí fue hace casi cinco años, por tu cumpleaños. Pasamos a comprar unos regalos para llevarlos a tu fiesta. En ese entonces yo era libre de vos, no tenía problemas en verte, hablarte o que, como ahora, no estuvieras.

Hoy, no sé por qué, supe, así, de pronto, que tenía que llevar hasta las últimas consecuencias esto que hay dentro de mí por vos, esta ingrata situación en la que me encuentro.

"Aunque me trague el dolor y trate de esconder mi amor...".

Hoy tuve un sentimiento que me impulsa a ir tras vos. A ahorillarte, a dejar en tus manos un destino perfecto (por el amor). No ofrezco más de lo que ya sabes, talvez llenarte de palabras románticas, flores para tu cumpleaños, flores para el aniversario, flores sólo porque sí, flores para decirte que te amo.

Sueno dramático, verdad?


Post scriptum. Hago público que no contestas mis llamadas ni mis largos mensajes y aún así, TODAVÍA TE QUIERO. Hoy pensé en vos.