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viernes, 14 de octubre de 2011

De la vida

Antes de que pasen nueve lunes espero haber avanzado hacia un punto más definitivo.

La vida carece de sentido cuando no hay un trasfondo espiritual.  A veces tiene destellos de valor, cuando la gente se gradúa, se casa, cuando tiene un hijo, un nuevo proyecto. Todo eso maquilla la realidad triste y desoladora del vacío que abriga los corazones de los seres humanos.  Claro que no todos reconocen eso, algunos son bastante distraídos y pasan la vida de fiesta en fiesta, de actividad en actividad, corriendo, sin tomarse un momento para preguntarse sobre esta vida, maravillosa que pasa y no queda.

Pronto moriremos (algunos durarán más tiempo que otros pero al fin y al cabo moriremos: TODOS, no hay remedio para ello) y en realidad la cuestión no es tanto qué tan felices fuimos en este planeta, sino cuánto logramos comprender y hacer para cuando suframos el traslado a la otra vida. A mí ya no me cabe duda que hay algo más allá de este mundo visible y de este cuerpo mortal.

Estoy seguro de que existe otra realidad, de un mundo invisible y de un cuerpo inmortal.  Y creo que hacia eso apuntamos.  De qué sirve la felicidad (vacía, carente de verdadero sustento) de este mundo si se pierde en la otra vida? Claro que algunos pensarán que "prefieren no pensar en eso" porque al fin y al cabo no hay algo que puedan hacer.  Otros dirán que "como es algo incierto" se dedican a vivir lo mejor que puedan, a trabajar, a estudiar, y a tratar de vivir una vida digna.

Creo que lo digno de esta vida (acumulación de bienes y riquezas) no es en realidad el objetivo de vivir.  Eso es sólo un momento.  Pero lo digno es amar lo que se hace y hacer lo que se ama.  Es caminar en pos de una realidad distinta, de un mundo alterno, invisible, de un mundo espiritual que sustenta el mundo material.

Yo sí creo en eso.  NO tengo dudas. 

Amar a una persona es maravilloso, ser amado es también bueno y bonito.  Pero trascender y comprender que no estamos en esta tierra sólo para ese "momento", es haber avanzado.  Hay cosas más importante, como dejar un legado en la sociedad, en nuestro círculo de influencia, con nuestros amigos, parejas, hijos, compañeros, etcétera.

Un fuerte abrazo.

domingo, 10 de julio de 2011

La vida tiene misterios, misterios que no siempre comprendemos.

Personalmente hoy no sé qué pensar o qué decidir pensar.  No sé si cupido se equivoca, si flecha a diestra y siniestra, sin importarle si nos afecta.  Pensándolo bien qué estupidez eso de cupido.

Pero quizás algo de eso se trata el amor y la libertad.  No hablo de falta de compromiso; hablo de amar y ser libre para hacerlo.  De estar con alguien porque queremos o de no estar.  Pienso que la vida es y pronto ya no será.

Comprendo mejor cada vez que esto se trata de hacer aquello que deseamos, con los cánones que cada uno decide definir.  Unos se rigen de acuerdo a lo que "sienten", otros a un asunto más bíblico, algunos más a algo meramente moral.  Y el tema es que no te digan cómo vivir la vida pero que tampoco te equivoques en la elección y acabes destruyéndote por "probar" de todo.

La experiencia de la vida no tiene relación con los malos hábitos (aunque está claro que es discutible qué es bueno y qué es malo) ni tampoco con la autodestrucción de la vida.  No jodas y que no te jodan.

El amor en esencia es esa libertad de amar.  Es sentir la necesidad de alguien, querer besarle y no estar obligado u obligada a hacerlo.  Amar es desear verle y no tener la obligación de hacerlo.  Amar es esa cosa que pasa cuando extrañas a alguien y sólo quieres que esté ahí, su sola presencia te calma, te hace sentir mejor, te hace sonreír, te hace que cada actividad que realices te salga de la mejor forma sólo porque esa persona está ahí.

La libertad no duele, la libertad simplemente libera y nos hace auténticos.  Sé libre.  Vístete como te gusta aunque a los demás no les guste, habla como quieras, besa a quien te gusta (pero asegúrate de que la otra persona comparta la idea), baila bajo la lluvia sólo porque te gusta hacerlo, repite el beso si te gustó y escribe un poema para dedicárselo al ser que amas, al ser extraordinario.

Enamórate de una vez por todas.