Quiero hablar de la soledad. Muchas personas que frecuetan este sitio conviven con la soledad.
Ella es silenciosa, respetuosa, aunque a veces asusta.
No tengo mucho para decir, quizás nada más que la disfrutes, mientras está, porque el día que desaparezca por completo, la extrañarás, buscarás la forma de encontrarte contigo mismo o misma y no habrá tiempo. Ella te habrá abandonado.
Hoy estás solo o sola con tu soledad.
Estoy escuchando Sleepwalk de Ritchie Valens. El 2 de febrero es el día que el rock and roll murió. Estoy seguro que ese chico habría dado muchísimo, pero lo que dejó basta para recordarlo varios años después.
El frío de Iowa, acabó con muchos músicos.
Y menciono esta canción porque es perfecta para momentos de soledad, ja.
Regresando a la soledad, te sugiero que respires, busques amigos, llama a aquellos de quienes te habías olvidado. Visualiza a tu mejor amigo o amiga de la primaria y secundaria que dejaste de ver y trata de localizarles.
Ten paz.
sábado, 31 de enero de 2009
Quiero dejar de hacerlo
Me gustaría en exceso dejar de pensar en tí. Agradecería al cielo dejar de soñar y sonreír como loco pensando que ese día amaneciste pensando en mí.
Es doloroso fantasear con la idea que tú te estás muriendo con hablarme: sé que no es verdad.
Es triste dedicarme a hilvanar emociones mentales, creyendo que tú deseas con toda tu alma que yo te llame, te invite a salir y te de un beso sorpresa: eso jamás pasará, tú estás feliz, satisfecha sin mí, no te hago falta, notablemente.
Quisiera dejar de imaginar que duermes pensando en mí y haces una oración creyendo que Dios escuchará y compensará el amor puro que sientes por mí. Me gustaría empezar a ver la realidad y no fantasear con que un día nos encontraremos en la calle, sonreiremos, nos abrazaremos como si nunca hubiera pasado nada malo entre nosotros. Finalmente tomaré tu mano, sonreirás y te besaré. Eso sé que no sucederá, a lo mejor porque tú me dijiste que "ni lo soñara", seguramente porque tú me dijiste "JAMÁS", cuando te pregunté si alguna vez me darías el "SÏ".
Extraño los buenos momentos que vivimos. Añoro cuando la pasamos bien, pero es que ser "sólo amigos" me mataba. Al final, ¿qué es mejor o qué es peor?, ¿estar feliz por ser sólo tu amigo o estar triste por no ser más que tu amigo?
No sé, como tu amigo podía estar cerca de tí, haciéndome daño. Como tu enemigo, estoy lejos, sin sentirte, pero en paz.
Me doy cuenta que notas cuando llego, pero no hablas. Y es entonces cuando sueño que te estás muriendo por mí, por hablarme, por abrazarme. Sé que no es cierto.
Quiero dejar de inventar historias donde yo soy el héroe y tú la rescatada. Quiero dejar de hacerlo.
Quisiera que vivieras enamorada de mí.
Me gustaría mucho gustarte. Lo intenté muchas veces, de muchas formas y entendí que amarte es todo lo que puedo hacer. Y eso basta.
Tú no me amas, quizás nunca lo hagas y ha dejado de importarme.
Me gustas, sobre todo.
Es doloroso fantasear con la idea que tú te estás muriendo con hablarme: sé que no es verdad.
Es triste dedicarme a hilvanar emociones mentales, creyendo que tú deseas con toda tu alma que yo te llame, te invite a salir y te de un beso sorpresa: eso jamás pasará, tú estás feliz, satisfecha sin mí, no te hago falta, notablemente.
Quisiera dejar de imaginar que duermes pensando en mí y haces una oración creyendo que Dios escuchará y compensará el amor puro que sientes por mí. Me gustaría empezar a ver la realidad y no fantasear con que un día nos encontraremos en la calle, sonreiremos, nos abrazaremos como si nunca hubiera pasado nada malo entre nosotros. Finalmente tomaré tu mano, sonreirás y te besaré. Eso sé que no sucederá, a lo mejor porque tú me dijiste que "ni lo soñara", seguramente porque tú me dijiste "JAMÁS", cuando te pregunté si alguna vez me darías el "SÏ".
Extraño los buenos momentos que vivimos. Añoro cuando la pasamos bien, pero es que ser "sólo amigos" me mataba. Al final, ¿qué es mejor o qué es peor?, ¿estar feliz por ser sólo tu amigo o estar triste por no ser más que tu amigo?
No sé, como tu amigo podía estar cerca de tí, haciéndome daño. Como tu enemigo, estoy lejos, sin sentirte, pero en paz.
Me doy cuenta que notas cuando llego, pero no hablas. Y es entonces cuando sueño que te estás muriendo por mí, por hablarme, por abrazarme. Sé que no es cierto.
Quiero dejar de inventar historias donde yo soy el héroe y tú la rescatada. Quiero dejar de hacerlo.
Quisiera que vivieras enamorada de mí.
Me gustaría mucho gustarte. Lo intenté muchas veces, de muchas formas y entendí que amarte es todo lo que puedo hacer. Y eso basta.
Tú no me amas, quizás nunca lo hagas y ha dejado de importarme.
Me gustas, sobre todo.
viernes, 30 de enero de 2009
La fuerza del amor
La fuerza del amor es mágica. Estaba pensando en que el amor es plenitud, es una cosa complicada, divertida, rara, curiosa, que todos y todas buscan sin saber por qué. Es decir, alguien que nunca ha amado y lo han amado, obviamente no sabe qué se siente, sin embargo, siempre va detrás de él.
Las mujeres sueñan con su príncipe azul.
Los hombres con una buena esposa.
¿Por qué queremos eso si no sabemos si nos gustará?
A mí me gustan mucho los pancakes, pero sé que me gustan porque ya los probé. Antes de saborearlos, no sabía cómo eran, no podía opinar.
¿Por qué vamos en busca del amor real si nunca antes lo hemos sentido?
Quizás por los destellos que hemos vivido, quizás por lo que dicen.
Es algo así como el sexo. No saben qué se siente, pero tienen curiosidad por descubrirlo.
Esa es la fuerza sobrenatural del amor. Cuando le encuentras, descubres la plenitud.
Ahhh...la fuerza de amar. Ama intensamente y llora cuando pierdas.
Las mujeres sueñan con su príncipe azul.
Los hombres con una buena esposa.
¿Por qué queremos eso si no sabemos si nos gustará?
A mí me gustan mucho los pancakes, pero sé que me gustan porque ya los probé. Antes de saborearlos, no sabía cómo eran, no podía opinar.
¿Por qué vamos en busca del amor real si nunca antes lo hemos sentido?
Quizás por los destellos que hemos vivido, quizás por lo que dicen.
Es algo así como el sexo. No saben qué se siente, pero tienen curiosidad por descubrirlo.
Esa es la fuerza sobrenatural del amor. Cuando le encuentras, descubres la plenitud.
Ahhh...la fuerza de amar. Ama intensamente y llora cuando pierdas.
EXTRACTO FINAL
Hoy leí la parte final de Brida de Paulo Coelho. Y me gustó mucho el último párrafo, algunos estarán felices de leer esto, otros no lo entenderán y algunos más dirán que no están de acuerdo. Gracias por leer a todos.
Ahí les va:
-Las personas dan flores de regalo porque en las flores está el verdadero sentido del Amor. Quien intente poseer una flor, verá marchitarse su belleza. Pero quien se limite a mirar una flor en un campo, permanecerá para siempre con ella. Porque ella combina con la tarde, con la puesta de sol, con el olor de tierra mojada y con las nubes en el horizonte.
Brida miraba la flor. El Mago volvió a tomarla y la devolvió al bosque.
Los ojos de Brida se llenaron de lágrimas. Estaba orgullosa de su Otra Parte.
-El bosque me enseñó esto: que tú nunca serás mía y por eso te tendré para siempre. Tú fuiste la esperanza de mis días de soledad, la angustia de mis momentos de duda, la certeza de mis instantes de fe.
"Porque sabía que mi Otra Parte iba a llegar un día, me dediqué a aprender la Tradición del Sol. Sólo por tener la certeza de tu existencia, es por lo que continué existiendo."
Brida no conseguía reprimir las lágrimas. -Entonces tú llegaste y entendí todo esto. Llegaste para liberarme de la esclavitud que yo mismo me había creado, para decirme que estaba libre, que podía volver al mundo y a las cosas del mundo. Yo entendí todo lo que necesitaba saber y te amo más que a todas las mujeres que conocí en mi vida, más de lo que amé a la mujer que me desvió, sin querer, hacia el bosque. Me acordaré siempre de que el amor es la libertad. Ésta fue la lección que tardé tantos años en aprender.
Esta fue la lección que me exilió, y que ahora me libera.
“LAS COSAS QUE CON CERTEZA NUNCA OLVIDAREMOS, SON AQUELLAS QUE NUNCA PODREMOS POSEER, PERO QUE SERÁN NUESTRAS PARA SIEMPRE”
Ahí les va:
-Las personas dan flores de regalo porque en las flores está el verdadero sentido del Amor. Quien intente poseer una flor, verá marchitarse su belleza. Pero quien se limite a mirar una flor en un campo, permanecerá para siempre con ella. Porque ella combina con la tarde, con la puesta de sol, con el olor de tierra mojada y con las nubes en el horizonte.
Brida miraba la flor. El Mago volvió a tomarla y la devolvió al bosque.
Los ojos de Brida se llenaron de lágrimas. Estaba orgullosa de su Otra Parte.
-El bosque me enseñó esto: que tú nunca serás mía y por eso te tendré para siempre. Tú fuiste la esperanza de mis días de soledad, la angustia de mis momentos de duda, la certeza de mis instantes de fe.
"Porque sabía que mi Otra Parte iba a llegar un día, me dediqué a aprender la Tradición del Sol. Sólo por tener la certeza de tu existencia, es por lo que continué existiendo."
Brida no conseguía reprimir las lágrimas. -Entonces tú llegaste y entendí todo esto. Llegaste para liberarme de la esclavitud que yo mismo me había creado, para decirme que estaba libre, que podía volver al mundo y a las cosas del mundo. Yo entendí todo lo que necesitaba saber y te amo más que a todas las mujeres que conocí en mi vida, más de lo que amé a la mujer que me desvió, sin querer, hacia el bosque. Me acordaré siempre de que el amor es la libertad. Ésta fue la lección que tardé tantos años en aprender.
Esta fue la lección que me exilió, y que ahora me libera.
“LAS COSAS QUE CON CERTEZA NUNCA OLVIDAREMOS, SON AQUELLAS QUE NUNCA PODREMOS POSEER, PERO QUE SERÁN NUESTRAS PARA SIEMPRE”
martes, 20 de enero de 2009
OTRO EXTRACTO DE BRIDA
-¿Qué has venido a hacer hoy aquí? -preguntó el Mago a Brida.
-Me prometí a mí misma que volvería el día en que ya supiese algo.
-¿Y ya sabes?
-Un poco. Sé que el camino es simple, y por eso más difícil de lo que había pensado. Pero simplificaré mi alma. Ésta es la primera pregunta: ¿Por qué pierdes el tiempo conmigo?
"Porque tú eres mi Otra Parte", pensó el Mago. -Porque también necesito a alguien con quien conversar -respondió él.
-¿Qué piensas del camino que elegí, el de la Tradición de la Luna?
El Mago tenía que decir la verdad. Aun prefiriendo que la verdad fuese otra.
-Era tu camino. Wicca tiene toda la razón. Tú eres una hechicera. Vas a aprender en la memoria del Tiempo las lecciones que Dios enseñó.
Y se quedó pensando por qué la vida era así, por qué había encontrado una Otra Parte cuya única manera posible de aprender era a través de la Tradición de la Luna.
-Tengo sólo una pregunta más -dijo Brida. Se estaba haciendo tarde, dentro de poco ya no habría autobús-. Necesito saber la respuesta, y sé que Wicca no me la enseñará. Lo sé porque ella es una mujer igual que yo, será siempre mi Maestra pero, en lo relativo a este asunto, será siempre una mujer: quiero saber cómo encontrar a mi Otra Parte.
"Está frente a ti", pensó el Mago.
Pero no respondió. Fue hasta un rincón de la sala y apagó las luces. Dejó encendida apenas una escultura de acrílico, en la que Brida no había reparado cuando entró; dentro contenía agua y burbujas que subían y bajaban, llenando el ambiente con rayos rojos y azules.
-Ya nos hemos encontrado dos veces -dijo el Mago, con los ojos fijos en la escultura-. Sólo tengo permiso de enseñar a través de la Tradición del Sol. La Tradición del Sol despierta en las criaturas la sabiduría ancestral que poseen.
-¿Cómo puedo descubrir a mi Otra Parte por la Tradición del Sol?
-Ésta es la gran búsqueda de las personas sobre la faz de la Tierra -el Mago repitió, sin querer, las mismas palabras que Wicca. Quizás hubiesen aprendido con el mismo Maestro, pensó Brida-. Y la Tradición del Sol colocó en el mundo, para que todas las personas la viesen, la señal de su Otra Parte: el brillo en los ojos.
-Ya he visto muchos ojos brillar-dijo Brida-. Hoy mismo, en el bar, vi tus ojos brillar. Esta es la forma en que todas las personas buscan.
"Ya olvidó su oración -pensó el Mago. Estaba otra vez creyendo que era diferente de los otros--. Es incapaz de reconocer lo que Dios le muestra tan generosamente."
-No entiendo los ojos -insistió ella-. Quiero saber cómo las personas descubren su Otra Parte por la Tradición de la Luna.
El Mago se giró hacia Brida. Sus ojos estaban fríos y sin expresión.
-Estás triste por mí, lo sé -continuó ella-. Triste porque aún no consigo aprender a través de las cosas simples. Lo que tú no entiendes es que las personas sufren, se buscan y se matan por amor, sin saber que están cumpliendo la misión divina de encontrar su Otra Parte. Olvidaste, porque eres un sabio y no te acuerdas de las personas comunes, que traigo milenios de desilusión conmigo, y ya no consigo aprender ciertas cosas a través de la simplicidad de la vida.
El Mago permaneció impasible.
-Un punto -dijo él-. Un punto brillante encima del hombro izquierdo de la Otra Parte. Es así en la Tradición de la Luna.
-Es hora de irme -dijo ella. Y deseó que le pidiera que se quedara. Le gustaba estar allí. El había respondido a su pregunta.
El Mago, no obstante, se levantó y la acompañó hasta la puerta.
Voy a aprender todo lo que tú sabes -dijo ella-. Voy a descubrir cómo se ve ese punto.
El Mago esperó a que Brida desapareciese de la carretera. Había un autobús de regreso a Dublín en la próxima media hora, y no tenía por qué preocuparse. Después, fue hasta el jardín y ejecutó el ritual de todas las noches; estaba acostumbrado a hacer aquello, pero a veces necesitaba mucho esfuerzo para alcanzar la concentración necesaria. Hoy estaba particularmente dispersivo.
Cuando acabó el ritual, se sentó en el umbral de la puerta y se quedó mirando al cielo. Pensó en Brida. Podía verla en el autobús, con el punto luminoso en el hombro izquierdo, que sólo él era capaz de reconocer, porque ella era su Otra Parte. Pensó cuán ansiosa debía estar por concluir una búsqueda que había empezado el día de su nacimiento. Pensó en cómo estaba fría y distante desde que llegaron a su casa, y cómo aquello era una buena señal. Significaba que estaba confusa con sus propios sentimientos; se estaba defendiendo de lo que no podía comprender.
Pensó también, con cierto temor, que estaba enamorada.
-No existen personas que no consigan encontrar su Otra Parte, Brida -dijo el Mago, en voz alta, a las plantas de su jardín. Pero en el fondo se dio cuenta de que también él, a pesar de conocer desde hacía tantos años la Tradición, necesitaba aún reforzar su fe, y estaba hablando para sí mismo.
"Todos nosotros, en algún momento de nuestras vidas, nos cruzamos con ella y la reconocemos -continuó-. Si yo no fuese un Mago, y no viese el punto en tu hombro izquierdo, tardaría un poco más en aceptarte. Pero tú lucharías por mí, y un día yo percibiría el brillo en tus ojos.
"Soy un Mago, no obstante, y ahora soy yo quien necesita luchar por ti. Para que todo mi conocimiento se transforme en sabiduría."
Permaneció mucho tiempo mirando la noche y pensando en Brida en el autobús. Hacía más frío que de costumbre, el verano iba a acabar en breve.
-Tampoco existe riesgo en el Amor, y tú aprenderás esto por ti misma. Hace millares de años que las personas se buscan y se encuentran.
Pero, de repente, se dio cuenta de que podía estar equivocado. Había siempre un riesgo, un único riesgo. Que una misma persona se cruzase con más de una Otra Parte en la misma encarnación.
Esto también sucedía desde hacía milenios.
-Me prometí a mí misma que volvería el día en que ya supiese algo.
-¿Y ya sabes?
-Un poco. Sé que el camino es simple, y por eso más difícil de lo que había pensado. Pero simplificaré mi alma. Ésta es la primera pregunta: ¿Por qué pierdes el tiempo conmigo?
"Porque tú eres mi Otra Parte", pensó el Mago. -Porque también necesito a alguien con quien conversar -respondió él.
-¿Qué piensas del camino que elegí, el de la Tradición de la Luna?
El Mago tenía que decir la verdad. Aun prefiriendo que la verdad fuese otra.
-Era tu camino. Wicca tiene toda la razón. Tú eres una hechicera. Vas a aprender en la memoria del Tiempo las lecciones que Dios enseñó.
Y se quedó pensando por qué la vida era así, por qué había encontrado una Otra Parte cuya única manera posible de aprender era a través de la Tradición de la Luna.
-Tengo sólo una pregunta más -dijo Brida. Se estaba haciendo tarde, dentro de poco ya no habría autobús-. Necesito saber la respuesta, y sé que Wicca no me la enseñará. Lo sé porque ella es una mujer igual que yo, será siempre mi Maestra pero, en lo relativo a este asunto, será siempre una mujer: quiero saber cómo encontrar a mi Otra Parte.
"Está frente a ti", pensó el Mago.
Pero no respondió. Fue hasta un rincón de la sala y apagó las luces. Dejó encendida apenas una escultura de acrílico, en la que Brida no había reparado cuando entró; dentro contenía agua y burbujas que subían y bajaban, llenando el ambiente con rayos rojos y azules.
-Ya nos hemos encontrado dos veces -dijo el Mago, con los ojos fijos en la escultura-. Sólo tengo permiso de enseñar a través de la Tradición del Sol. La Tradición del Sol despierta en las criaturas la sabiduría ancestral que poseen.
-¿Cómo puedo descubrir a mi Otra Parte por la Tradición del Sol?
-Ésta es la gran búsqueda de las personas sobre la faz de la Tierra -el Mago repitió, sin querer, las mismas palabras que Wicca. Quizás hubiesen aprendido con el mismo Maestro, pensó Brida-. Y la Tradición del Sol colocó en el mundo, para que todas las personas la viesen, la señal de su Otra Parte: el brillo en los ojos.
-Ya he visto muchos ojos brillar-dijo Brida-. Hoy mismo, en el bar, vi tus ojos brillar. Esta es la forma en que todas las personas buscan.
"Ya olvidó su oración -pensó el Mago. Estaba otra vez creyendo que era diferente de los otros--. Es incapaz de reconocer lo que Dios le muestra tan generosamente."
-No entiendo los ojos -insistió ella-. Quiero saber cómo las personas descubren su Otra Parte por la Tradición de la Luna.
El Mago se giró hacia Brida. Sus ojos estaban fríos y sin expresión.
-Estás triste por mí, lo sé -continuó ella-. Triste porque aún no consigo aprender a través de las cosas simples. Lo que tú no entiendes es que las personas sufren, se buscan y se matan por amor, sin saber que están cumpliendo la misión divina de encontrar su Otra Parte. Olvidaste, porque eres un sabio y no te acuerdas de las personas comunes, que traigo milenios de desilusión conmigo, y ya no consigo aprender ciertas cosas a través de la simplicidad de la vida.
El Mago permaneció impasible.
-Un punto -dijo él-. Un punto brillante encima del hombro izquierdo de la Otra Parte. Es así en la Tradición de la Luna.
-Es hora de irme -dijo ella. Y deseó que le pidiera que se quedara. Le gustaba estar allí. El había respondido a su pregunta.
El Mago, no obstante, se levantó y la acompañó hasta la puerta.
Voy a aprender todo lo que tú sabes -dijo ella-. Voy a descubrir cómo se ve ese punto.
El Mago esperó a que Brida desapareciese de la carretera. Había un autobús de regreso a Dublín en la próxima media hora, y no tenía por qué preocuparse. Después, fue hasta el jardín y ejecutó el ritual de todas las noches; estaba acostumbrado a hacer aquello, pero a veces necesitaba mucho esfuerzo para alcanzar la concentración necesaria. Hoy estaba particularmente dispersivo.
Cuando acabó el ritual, se sentó en el umbral de la puerta y se quedó mirando al cielo. Pensó en Brida. Podía verla en el autobús, con el punto luminoso en el hombro izquierdo, que sólo él era capaz de reconocer, porque ella era su Otra Parte. Pensó cuán ansiosa debía estar por concluir una búsqueda que había empezado el día de su nacimiento. Pensó en cómo estaba fría y distante desde que llegaron a su casa, y cómo aquello era una buena señal. Significaba que estaba confusa con sus propios sentimientos; se estaba defendiendo de lo que no podía comprender.
Pensó también, con cierto temor, que estaba enamorada.
-No existen personas que no consigan encontrar su Otra Parte, Brida -dijo el Mago, en voz alta, a las plantas de su jardín. Pero en el fondo se dio cuenta de que también él, a pesar de conocer desde hacía tantos años la Tradición, necesitaba aún reforzar su fe, y estaba hablando para sí mismo.
"Todos nosotros, en algún momento de nuestras vidas, nos cruzamos con ella y la reconocemos -continuó-. Si yo no fuese un Mago, y no viese el punto en tu hombro izquierdo, tardaría un poco más en aceptarte. Pero tú lucharías por mí, y un día yo percibiría el brillo en tus ojos.
"Soy un Mago, no obstante, y ahora soy yo quien necesita luchar por ti. Para que todo mi conocimiento se transforme en sabiduría."
Permaneció mucho tiempo mirando la noche y pensando en Brida en el autobús. Hacía más frío que de costumbre, el verano iba a acabar en breve.
-Tampoco existe riesgo en el Amor, y tú aprenderás esto por ti misma. Hace millares de años que las personas se buscan y se encuentran.
Pero, de repente, se dio cuenta de que podía estar equivocado. Había siempre un riesgo, un único riesgo. Que una misma persona se cruzase con más de una Otra Parte en la misma encarnación.
Esto también sucedía desde hacía milenios.
jueves, 15 de enero de 2009
De los sueños
Quiero pedirte algo. NUNCA, NUNCA, NUNCA, NUNCA abandones tus sueños. Jamás se te ocurra dejar botada esa pasión que desde el inicio fue plantada en tu alma, en tu corazón, en tus venas.
Sueña, pero recuerda que lo más importante de un buen sueño es lo que haces al despertar. Así que nunca pierdas de vista el deseo más profundo de tu alma.
No sueñes ser médico, sueña ayudar gente.
No sueñes ser abogado, sueña solucionar los problemas de las personas.
Una bandera sólo se luce cuando está contra el viento. Que el viento contrario no te detenga, sino que haga lucir tus cualidades.
Corre riesgos, enloquece. Has TODO para lograrlo. Lucha, sueña, lucha, lucha, insiste, sé necio o necia, nunca desmayes.
Nuestros sueños le dan sentido a la vida.
Para qué vives todos los días???, qué piensas al despertar?, qué inquieta tu alma?, sino tienes respuesta es un buen momento para revisar tu vida y hacerle ajustes. Pon un propósito y una dirección a tus días, cambia. Ten destino, sueña, anhela, ambiciona y lucha.
Nunca desistas. Nuestra existencia no tiene sentido sin sueños.
Recuerda que hay tres cosas que mueven a los seres humanos: el amor, el miedo y la fe.
Hazlo con fe en tus capacidades y en el sueño que alguien superior plantó en tí desde la eternidad; hazlo con miedo al pasado, sino te mueves por temor a lo nuevo, hazlo por miedo a lo viejo y hazlo por amor a quienes saldrán bendecidos con el cumplimiento de tu sueño. Siempre que ese sueño sea noble, involucre el beneficio de la gente, siempre, tiene un sello divino y HA DE CUMPLIRSE.
Sueña, pero recuerda que lo más importante de un buen sueño es lo que haces al despertar. Así que nunca pierdas de vista el deseo más profundo de tu alma.
No sueñes ser médico, sueña ayudar gente.
No sueñes ser abogado, sueña solucionar los problemas de las personas.
Una bandera sólo se luce cuando está contra el viento. Que el viento contrario no te detenga, sino que haga lucir tus cualidades.
Corre riesgos, enloquece. Has TODO para lograrlo. Lucha, sueña, lucha, lucha, insiste, sé necio o necia, nunca desmayes.
Nuestros sueños le dan sentido a la vida.
Para qué vives todos los días???, qué piensas al despertar?, qué inquieta tu alma?, sino tienes respuesta es un buen momento para revisar tu vida y hacerle ajustes. Pon un propósito y una dirección a tus días, cambia. Ten destino, sueña, anhela, ambiciona y lucha.
Nunca desistas. Nuestra existencia no tiene sentido sin sueños.
Recuerda que hay tres cosas que mueven a los seres humanos: el amor, el miedo y la fe.
Hazlo con fe en tus capacidades y en el sueño que alguien superior plantó en tí desde la eternidad; hazlo con miedo al pasado, sino te mueves por temor a lo nuevo, hazlo por miedo a lo viejo y hazlo por amor a quienes saldrán bendecidos con el cumplimiento de tu sueño. Siempre que ese sueño sea noble, involucre el beneficio de la gente, siempre, tiene un sello divino y HA DE CUMPLIRSE.
DISTANCIAS Y ENCUENTROS
A veces la distancia entre un par de corazones es amplia. Hablo de distancia física y hago un símil entre corazones y cuerpos.
Recuerdo que hace algunos años escribía todos los días para alguien y alguien estaba acostumbrada a leerme. Yo disfrutaba escribir, más aún que decirle a ella que la amaba sin saber con precisión de qué se trataba eso - sigo sin descubrirlo con total certeza y creo que nunca lo haré - o por qué pasaban esas cosas.
Tan cerca, aunque tan lejos.
Ja. Acompañado de un "mucho gusto", un beso en la mejilla es un buen inicio para entablar conversación con una persona que recién conoces. Es emocionante, es interesante, es una aventura distinta, es a la verdad divertido.
A los días de conocerle, empiezas a extrañar, a necesitar a esa persona. Cómo pasa eso????, acabas de decir "hola, mucho gusto" y ya parece que le extrañas. Te has vuelto loco o loca?, ja!, seguramente sí, y eso a penas empieza, es el inicio de semanas, meses de angustia, de un no sé qué de qué sé yo.
Son esos encuentros, son esas distancias.
En realidad conocer a alguien es una nueva oportunidad. Un reinvento a tu personalidad. Eso no es ser falso, es ser tú mismo de otra manera; de una forma creativa.
Ahhhh...el amor.
Quisiera prometer que no hablaré más del mismo asunto de siempre. Quisiera hablar de otras cosas (como la guerra en el medio oriente, el nuevo presidente negro en los EUA) y puedo hacerlo. Pero prefiero relajarme, relajarte y disfutar.
Va. Al tiempo.
Recuerdo que hace algunos años escribía todos los días para alguien y alguien estaba acostumbrada a leerme. Yo disfrutaba escribir, más aún que decirle a ella que la amaba sin saber con precisión de qué se trataba eso - sigo sin descubrirlo con total certeza y creo que nunca lo haré - o por qué pasaban esas cosas.
Tan cerca, aunque tan lejos.
Ja. Acompañado de un "mucho gusto", un beso en la mejilla es un buen inicio para entablar conversación con una persona que recién conoces. Es emocionante, es interesante, es una aventura distinta, es a la verdad divertido.
A los días de conocerle, empiezas a extrañar, a necesitar a esa persona. Cómo pasa eso????, acabas de decir "hola, mucho gusto" y ya parece que le extrañas. Te has vuelto loco o loca?, ja!, seguramente sí, y eso a penas empieza, es el inicio de semanas, meses de angustia, de un no sé qué de qué sé yo.
Son esos encuentros, son esas distancias.
En realidad conocer a alguien es una nueva oportunidad. Un reinvento a tu personalidad. Eso no es ser falso, es ser tú mismo de otra manera; de una forma creativa.
Ahhhh...el amor.
Quisiera prometer que no hablaré más del mismo asunto de siempre. Quisiera hablar de otras cosas (como la guerra en el medio oriente, el nuevo presidente negro en los EUA) y puedo hacerlo. Pero prefiero relajarme, relajarte y disfutar.
Va. Al tiempo.
SOBRE CÓMO ENCONTRAR EL DON
“…cuando las personas piensan en la reencarnación, siempre se enfrentan con una pregunta muy difícil: si en el comienzo existían tan pocos seres humanos sobre la faz de la Tierra, y hoy existen tantos, ¿de dónde vienen esas nuevas almas?
Brida estaba con la respiración suspendida. Ya se había hecho esta pregunta a sí misma muchas veces.
-La respuesta es simple -dijo Wicca, después de saborear por algún tiempo la ansiedad de la joven-. En ciertas reencarnaciones, nos dividimos. Así como los cristales y las estrellas, así como las células y las plantas, también nuestras almas se dividen.
Nuestra alma se transforma en dos, estas nuevas almas se transforman en otras dos, y así en algunas generaciones, estamos esparcidos por buena parte de la Tierra.
— ¿Y sólo una de estas partes tiene la conciencia de quién es? -preguntó Brida. Guardaba muchas preguntas, pero quería hacerlas una por una; ésta le parecía la más importante.
-Hacemos parte de lo que los alquimistas llaman el Anima Mundi, el Alma del Mundo -dijo Wicca, sin responder a Brida-. En verdad, si el Anima Mundi se limitara a dividirse, estaría creciendo pero también quedándose cada vez más débil. Por eso, así como nos dividimos, también nos reencontramos. Y este reencuentro se llama Amor. Porque cuando un alma se divide, siempre se divide en una parte masculina y una femenina.
Así está explicado en el libro del Génesis: "El alma de Adán se dividió, y Eva nació de dentro de él".
Wicca se detuvo, de repente, y se quedó mirando la baraja esparcida sobre la mesa.
-Son muchas cartas -continuó- pero forman parte de la misma baraja. Para entender su mensaje las necesitamos a todas, todas son igualmente importantes. Así también son las almas. Los seres humanos están todos interligados, como las cartas de esta baraja. En cada vida tenemos una misteriosa obligación de reencontrar, por lo menos, una de esas Otras Partes. El Amor Mayor, que las separó, se pone contento con el Amor que las vuelve a unir.
-¿Y cómo puedo saber que es mi Otra Parte? -ella consideraba esta pregunta como una de las más importantes que había hecho en toda su vida.
Wicca se rió. Ella también se había preguntado sobre eso, con la misma ansiedad que aquella joven que tenía enfrente. Era posible conocer a la Otra Parte por el brillo en los ojos: así, desde el inicio de los tiempos, las personas reconocían a su verdadero amor. La Tradición de la Luna tenía otro procedimiento: un tipo de visión que mostraba un punto luminoso situado encima del hombro izquierdo de la Otra Parte. Pero todavía no se lo contaría; tal vez ella aprendiese a ver ese punto, tal vez no. En breve tendría la respuesta.
-Corriendo riesgos -le dijo a Brida-. Corriendo el riesgo del fracaso, de las decepciones, de las desilusiones, pero nunca dejando de buscar el Amor. Quien no desista de la búsqueda, vencerá.
Brida recordó que el Mago había dicho algo semejante, al referirse al camino de la magia. "Quizá sea una cosa sola", pensó.
Wicca comenzó a recoger la baraja de la mesa y Brida presintió que el tiempo se estaba agotando. Sin embargo, quedaba otra pregunta por hacer.
-¿Podemos encontrar más de una Otra Parte en cada vida?
"Sí -pensó Wicca con cierta amargura-. Y cuando esto sucede, el corazón queda dividido y el resultado es dolor y sufrimiento. Sí, podemos encontrar tres o cuatro Otras Partes, porque somos muchos y estamos muy
dispersos." La chica estaba haciendo las preguntas certeras, y ella necesitaba evadirlas.
-La esencia de la Creación es una sola --dijo-. Y esta esencia se llama Amor. El Amor es la fuerza que nos reúne otra vez, para condensar la experiencia esparcida en muchas vidas, en muchos lugares del mundo. Somos responsables por la Tierra entera, porque no sabemos dónde están las Otras Partes que fuimos desde el comienzo de los tiempos; si ellas estuvieran bien, también seremos felices. Si estuvieran mal, sufriremos, aunque inconscientemente, una parcela de ese dolor. Pero, sobre todo, somos responsables por reunir nuevamente, por lo menos una vez en cada encarnación, a la Otra Parte que con seguridad se cruzará en nuestro camino. Aunque sea por unos instantes siquiera, porque esos instantes traen un Amor tan intenso que justifica el resto de nuestros días.
El perro ladró en la cocina. Wicca acabó de recoger la baraja de la mesa y miró una vez más a Brida. -También podemos dejar que nuestra Otra Parte siga adelante, sin aceptarla o siquiera percibirla. Entonces necesitaremos más de una encarnación para encontrarnos con ella. Y, por causa de nuestro egoísmo, seremos condenados al peor suplicio que inventamos para nosotros mismos: la soledad.
Wicca se levantó y acompañó a Brida hasta la puerta. -No has venido aquí para saber sobre la Otra Parte -dijo, antes de despedirse-. Tú tienes un Don, y después de que sepas de qué Don se trata, quizá pueda enseñarte la Tradición de la Luna.
Brida se sintió una persona especial. Necesitaba sentirse así; aquella mujer inspiraba un respeto que poca gente le había infundido.
-Haré lo posible. Quiero aprender la Tradición de la Luna”.
Extracto de Brida de Paulo Coelho, conversación entre Brida y Wicca.
Brida estaba con la respiración suspendida. Ya se había hecho esta pregunta a sí misma muchas veces.
-La respuesta es simple -dijo Wicca, después de saborear por algún tiempo la ansiedad de la joven-. En ciertas reencarnaciones, nos dividimos. Así como los cristales y las estrellas, así como las células y las plantas, también nuestras almas se dividen.
Nuestra alma se transforma en dos, estas nuevas almas se transforman en otras dos, y así en algunas generaciones, estamos esparcidos por buena parte de la Tierra.
— ¿Y sólo una de estas partes tiene la conciencia de quién es? -preguntó Brida. Guardaba muchas preguntas, pero quería hacerlas una por una; ésta le parecía la más importante.
-Hacemos parte de lo que los alquimistas llaman el Anima Mundi, el Alma del Mundo -dijo Wicca, sin responder a Brida-. En verdad, si el Anima Mundi se limitara a dividirse, estaría creciendo pero también quedándose cada vez más débil. Por eso, así como nos dividimos, también nos reencontramos. Y este reencuentro se llama Amor. Porque cuando un alma se divide, siempre se divide en una parte masculina y una femenina.
Así está explicado en el libro del Génesis: "El alma de Adán se dividió, y Eva nació de dentro de él".
Wicca se detuvo, de repente, y se quedó mirando la baraja esparcida sobre la mesa.
-Son muchas cartas -continuó- pero forman parte de la misma baraja. Para entender su mensaje las necesitamos a todas, todas son igualmente importantes. Así también son las almas. Los seres humanos están todos interligados, como las cartas de esta baraja. En cada vida tenemos una misteriosa obligación de reencontrar, por lo menos, una de esas Otras Partes. El Amor Mayor, que las separó, se pone contento con el Amor que las vuelve a unir.
-¿Y cómo puedo saber que es mi Otra Parte? -ella consideraba esta pregunta como una de las más importantes que había hecho en toda su vida.
Wicca se rió. Ella también se había preguntado sobre eso, con la misma ansiedad que aquella joven que tenía enfrente. Era posible conocer a la Otra Parte por el brillo en los ojos: así, desde el inicio de los tiempos, las personas reconocían a su verdadero amor. La Tradición de la Luna tenía otro procedimiento: un tipo de visión que mostraba un punto luminoso situado encima del hombro izquierdo de la Otra Parte. Pero todavía no se lo contaría; tal vez ella aprendiese a ver ese punto, tal vez no. En breve tendría la respuesta.
-Corriendo riesgos -le dijo a Brida-. Corriendo el riesgo del fracaso, de las decepciones, de las desilusiones, pero nunca dejando de buscar el Amor. Quien no desista de la búsqueda, vencerá.
Brida recordó que el Mago había dicho algo semejante, al referirse al camino de la magia. "Quizá sea una cosa sola", pensó.
Wicca comenzó a recoger la baraja de la mesa y Brida presintió que el tiempo se estaba agotando. Sin embargo, quedaba otra pregunta por hacer.
-¿Podemos encontrar más de una Otra Parte en cada vida?
"Sí -pensó Wicca con cierta amargura-. Y cuando esto sucede, el corazón queda dividido y el resultado es dolor y sufrimiento. Sí, podemos encontrar tres o cuatro Otras Partes, porque somos muchos y estamos muy
dispersos." La chica estaba haciendo las preguntas certeras, y ella necesitaba evadirlas.
-La esencia de la Creación es una sola --dijo-. Y esta esencia se llama Amor. El Amor es la fuerza que nos reúne otra vez, para condensar la experiencia esparcida en muchas vidas, en muchos lugares del mundo. Somos responsables por la Tierra entera, porque no sabemos dónde están las Otras Partes que fuimos desde el comienzo de los tiempos; si ellas estuvieran bien, también seremos felices. Si estuvieran mal, sufriremos, aunque inconscientemente, una parcela de ese dolor. Pero, sobre todo, somos responsables por reunir nuevamente, por lo menos una vez en cada encarnación, a la Otra Parte que con seguridad se cruzará en nuestro camino. Aunque sea por unos instantes siquiera, porque esos instantes traen un Amor tan intenso que justifica el resto de nuestros días.
El perro ladró en la cocina. Wicca acabó de recoger la baraja de la mesa y miró una vez más a Brida. -También podemos dejar que nuestra Otra Parte siga adelante, sin aceptarla o siquiera percibirla. Entonces necesitaremos más de una encarnación para encontrarnos con ella. Y, por causa de nuestro egoísmo, seremos condenados al peor suplicio que inventamos para nosotros mismos: la soledad.
Wicca se levantó y acompañó a Brida hasta la puerta. -No has venido aquí para saber sobre la Otra Parte -dijo, antes de despedirse-. Tú tienes un Don, y después de que sepas de qué Don se trata, quizá pueda enseñarte la Tradición de la Luna.
Brida se sintió una persona especial. Necesitaba sentirse así; aquella mujer inspiraba un respeto que poca gente le había infundido.
-Haré lo posible. Quiero aprender la Tradición de la Luna”.
Extracto de Brida de Paulo Coelho, conversación entre Brida y Wicca.
martes, 6 de enero de 2009
Una bonita historia
Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un enorme árbol, cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales; a veces, los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición...
La carretera era muy larga, colina arriba, el sol era muy fuerte, estaban sudados y sedientos.
En una curva del camino vieron un portal magnífico, todo de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde manaba un agua cristalina. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada.
»-Buenos días.
»-Buenos días -respondió el guardián.
»-¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
»-Esto es el Cielo.
»-Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos.
»-Usted puede entrar y beber tanta agua como
quiera. -Y el guardián señaló la fuente.
»-Pero mi caballo y mi perro también tienen
sed...
»-Lo siento mucho -dijo el guardián-. Pero aquí no se permite la entrada a los animales.
»El hombre se llevó un gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo; dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, exhaustos, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puertecita vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles.
A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero; posiblemente dormía.
»-Buenos días -dijo el caminante.
»El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
»-Tenemos mucha sed, yo, mi caballo y mi perro.
»-Hay una fuente entre aquellas rocas -dijo el hombre, indicando el lugar-. Pueden beber tanta agua como quieran.
»El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
»El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
»-Pueden volver siempre que quieran – le respondió.
»-A propósito, ¿cómo se llama este lugar?
»-Cielo.
»-¿El Cielo? ¡Pero si el guardián del portal de
mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!
»-Aquello no era el Cielo, era el Infierno.
»El caminante quedó perplejo.
»-¡Deberían prohibir que utilicen su nombre! ¡Esta información falsa debe de provocar grandes confusiones!
»-¡De ninguna manera! En realidad, nos hacen un gran favor. Porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos..."
La carretera era muy larga, colina arriba, el sol era muy fuerte, estaban sudados y sedientos.
En una curva del camino vieron un portal magnífico, todo de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde manaba un agua cristalina. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada.
»-Buenos días.
»-Buenos días -respondió el guardián.
»-¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
»-Esto es el Cielo.
»-Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos.
»-Usted puede entrar y beber tanta agua como
quiera. -Y el guardián señaló la fuente.
»-Pero mi caballo y mi perro también tienen
sed...
»-Lo siento mucho -dijo el guardián-. Pero aquí no se permite la entrada a los animales.
»El hombre se llevó un gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo; dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, exhaustos, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puertecita vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles.
A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero; posiblemente dormía.
»-Buenos días -dijo el caminante.
»El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
»-Tenemos mucha sed, yo, mi caballo y mi perro.
»-Hay una fuente entre aquellas rocas -dijo el hombre, indicando el lugar-. Pueden beber tanta agua como quieran.
»El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
»El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
»-Pueden volver siempre que quieran – le respondió.
»-A propósito, ¿cómo se llama este lugar?
»-Cielo.
»-¿El Cielo? ¡Pero si el guardián del portal de
mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!
»-Aquello no era el Cielo, era el Infierno.
»El caminante quedó perplejo.
»-¡Deberían prohibir que utilicen su nombre! ¡Esta información falsa debe de provocar grandes confusiones!
»-¡De ninguna manera! En realidad, nos hacen un gran favor. Porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos..."
viernes, 2 de enero de 2009
Historia
Talvez ella no quiere aceptar que se enamoró.
Talvez él pronto cederá ante su “enojo” y dejará caer el orgullo, con mucho orgullo.
Ninguno de los dos sabe que pasará. Él cree que ella no piensa en él ni por casualidad o error del destino; ella asegura que a pesar que el chico estaba enamorado de ella, pasó algo y ahora la odia. Ambos están equivocados.
Ella sueña todas las noches con que repentinamente suene el celular y que al otro lado esté la voz de su amado; y él, aunque no le habla hace meses, ha reconocido los últimos días que la sigue amando con intensidad.
Ella siempre fue difícil, indudablemente por los golpes duros de la vida. Tenía mucha inseguridad y uno de sus temores más amplios era enamorarse sin ser correspondida. A él le gustaba la chica, además de amarla profundamente. Él se lanzó como lo hacen los hombres enamorados, pero obtuvo la respuesta que reciben los hombres rechazados. Le dolió, la siguió amando, intentando conquistarla. Un día, como excusa, utilizó que ella nunca hacía lo posible por “mantener la amistad”. Y era cierto. Siempre era él quien llamaba, era él quien iniciaba una platica; nunca ella. Pero nunca era ella porque ese era su carácter, con cualquiera. Así el chico utilizó como salvoconducto la razón antes mencionada para alejarse de su vida; no era la primera vez que le cortaba la comunicación a la bella chica, pero esta vez parecía definitiva, fue larga, insoportable, se hablaban únicamente con la mirada. Él dejó de hablarle y ella, como siempre, no intentó iniciar conversación, razón por la cual permaneció la brecha entre ambos. El chico planeó que si, algún día, por azares del destino, se reconciliaban, diría que estaba esperando que ella dijese algo; ella por su parte, pensó que le haría saber su enojo y harta molestia por la situación incómoda que llamamos silencio.
Ambos habían preparado su discurso para una hipotética reconciliación. Ambos deseaban estrecharse un abrazo.
Esa hipótesis, siempre fue sólo eso: una hipótesis.
Talvez él pronto cederá ante su “enojo” y dejará caer el orgullo, con mucho orgullo.
Ninguno de los dos sabe que pasará. Él cree que ella no piensa en él ni por casualidad o error del destino; ella asegura que a pesar que el chico estaba enamorado de ella, pasó algo y ahora la odia. Ambos están equivocados.
Ella sueña todas las noches con que repentinamente suene el celular y que al otro lado esté la voz de su amado; y él, aunque no le habla hace meses, ha reconocido los últimos días que la sigue amando con intensidad.
Ella siempre fue difícil, indudablemente por los golpes duros de la vida. Tenía mucha inseguridad y uno de sus temores más amplios era enamorarse sin ser correspondida. A él le gustaba la chica, además de amarla profundamente. Él se lanzó como lo hacen los hombres enamorados, pero obtuvo la respuesta que reciben los hombres rechazados. Le dolió, la siguió amando, intentando conquistarla. Un día, como excusa, utilizó que ella nunca hacía lo posible por “mantener la amistad”. Y era cierto. Siempre era él quien llamaba, era él quien iniciaba una platica; nunca ella. Pero nunca era ella porque ese era su carácter, con cualquiera. Así el chico utilizó como salvoconducto la razón antes mencionada para alejarse de su vida; no era la primera vez que le cortaba la comunicación a la bella chica, pero esta vez parecía definitiva, fue larga, insoportable, se hablaban únicamente con la mirada. Él dejó de hablarle y ella, como siempre, no intentó iniciar conversación, razón por la cual permaneció la brecha entre ambos. El chico planeó que si, algún día, por azares del destino, se reconciliaban, diría que estaba esperando que ella dijese algo; ella por su parte, pensó que le haría saber su enojo y harta molestia por la situación incómoda que llamamos silencio.
Ambos habían preparado su discurso para una hipotética reconciliación. Ambos deseaban estrecharse un abrazo.
Esa hipótesis, siempre fue sólo eso: una hipótesis.
El amor
Desde que la ví por primera vez la deseé. Me gustó para mí. Estaba haciendo un plato conocido en México con un pésimo humor talvez porque pensaba que no era un trabajo digno para ella.
Me gustó en serio.
Desde aquel entonces la he amado en silencio. Sólo hemos tenido dos encuentros cercanos. La única vez que estuve cerca de hablarle fue una ocasión que le cedí mi lugar para abordar el autobus, ella sonrió.
Tiene una mirada dura, grotesca.
Es exageradamente bonita.
Una vez me senté a su lado en el bus y quedé petrificado, no pude decir una sola palabra.
Hoy, iba cómodamente sentado en el bus, cuando ví que se apresuraba a subir, imaginé que quizás compartiríamos sillón. Siempre sueño que nos sentaremos, me atreveré a hablarle y quizás nos caigamos bien.
Pero hoy sucedió algo catastrófico. Ella se despidió con un suculento beso de su hipotético novio. Sentí una cuchillada en alguna parte de mí. El tipo, que pienso que no la ama tanto como yo, (ja), se quedó y ella subió al bus. Me sentí triste, sin saber qué hacer.
Al bajar de ese bus, teníamos que abordar otro, el que nos llevaría al lugar donde vivimos. Bajé, traté de irme rápido para subir antes que ella; pensé esto: "si se sienta a mi lado, hay esperanza". Pero no lo pude hacer, cuando la ví, tuve que cederle el lugar otra vez, así que ella subió primero.
Se sentó en el lado de la orilla del sillón y gran parte del autobus estaba vacío, por lo que sería inapropiado sentarme allí. Es decir, parecía que ella no quería irse con nadie. Así que me senté en el sillón de atrás.
La ví y ella lo notó, supongo. Volteó a verme de reojo con una cara terriblemente seria. Ella es así, con un carácter muy fuerte.
A los dos minutos se subió alguien que parecía conocer. Supongo que un buen amigo o familiar. Hablaron cosas vanales, yo me dormí el resto del camino.
Escuché sus risas y su voz, demasiada femenina.
Después, casi a punto de llegar al final del camino se subió otra persona que le habló. Este hombre le contó que se había casado y ella, según logré escuchar, dijo que ella estaba por hacer lo mismo este año, que era un plan, aunque aún no estaba definido.
Ja. Sonreí. Me sentí triste, retado, comprometido a hablarle la próxima vez que se vaya a mi lado.
Ya sé qué le diré, tengo meses pensándolo. Diré algo así como "perdón, necesito preguntarte algo". Ella responderá algo. Y seguiré "sé que sonará raro, no es muy común, pero puedo preguntar tu nombre?". A partir de allí, espero haber abierto un diálogo para el resto del camino. Quizás la haga sonreír con gracia natural y seré extremadamente feliz.
Y ahora que sé que tiene novio, quién sabe y a lo mejor, logre quitarle la pareja a un desdichado hombre.
Ja.
Me gustó en serio.
Desde aquel entonces la he amado en silencio. Sólo hemos tenido dos encuentros cercanos. La única vez que estuve cerca de hablarle fue una ocasión que le cedí mi lugar para abordar el autobus, ella sonrió.
Tiene una mirada dura, grotesca.
Es exageradamente bonita.
Una vez me senté a su lado en el bus y quedé petrificado, no pude decir una sola palabra.
Hoy, iba cómodamente sentado en el bus, cuando ví que se apresuraba a subir, imaginé que quizás compartiríamos sillón. Siempre sueño que nos sentaremos, me atreveré a hablarle y quizás nos caigamos bien.
Pero hoy sucedió algo catastrófico. Ella se despidió con un suculento beso de su hipotético novio. Sentí una cuchillada en alguna parte de mí. El tipo, que pienso que no la ama tanto como yo, (ja), se quedó y ella subió al bus. Me sentí triste, sin saber qué hacer.
Al bajar de ese bus, teníamos que abordar otro, el que nos llevaría al lugar donde vivimos. Bajé, traté de irme rápido para subir antes que ella; pensé esto: "si se sienta a mi lado, hay esperanza". Pero no lo pude hacer, cuando la ví, tuve que cederle el lugar otra vez, así que ella subió primero.
Se sentó en el lado de la orilla del sillón y gran parte del autobus estaba vacío, por lo que sería inapropiado sentarme allí. Es decir, parecía que ella no quería irse con nadie. Así que me senté en el sillón de atrás.
La ví y ella lo notó, supongo. Volteó a verme de reojo con una cara terriblemente seria. Ella es así, con un carácter muy fuerte.
A los dos minutos se subió alguien que parecía conocer. Supongo que un buen amigo o familiar. Hablaron cosas vanales, yo me dormí el resto del camino.
Escuché sus risas y su voz, demasiada femenina.
Después, casi a punto de llegar al final del camino se subió otra persona que le habló. Este hombre le contó que se había casado y ella, según logré escuchar, dijo que ella estaba por hacer lo mismo este año, que era un plan, aunque aún no estaba definido.
Ja. Sonreí. Me sentí triste, retado, comprometido a hablarle la próxima vez que se vaya a mi lado.
Ya sé qué le diré, tengo meses pensándolo. Diré algo así como "perdón, necesito preguntarte algo". Ella responderá algo. Y seguiré "sé que sonará raro, no es muy común, pero puedo preguntar tu nombre?". A partir de allí, espero haber abierto un diálogo para el resto del camino. Quizás la haga sonreír con gracia natural y seré extremadamente feliz.
Y ahora que sé que tiene novio, quién sabe y a lo mejor, logre quitarle la pareja a un desdichado hombre.
Ja.
martes, 30 de diciembre de 2008
Me gustaría gustarte
Lo he pensado varias veces. Definitivamente me gustaría ser “esa persona especial” para ti. Disfrutaría mucho ver cómo le preguntas a nuestros amigos en común sobre qué pienso de tal o cual actitud tuya.
A la verdad, me haría feliz saber que al despertar tu primer pensamiento fui yo. Estaría contento de enterarme que has escrito una carta o un e – mail para mí y que tardas horas discutiendo con tus pensamientos si me lo enviarás o no.
Sería agradable que yo te atrajera, ver una sonrisita nerviosa disfrazada de cualquier otra cosa, notar cómo te las ingenias para que coincidamos la mayor parte del tiempo; en fin, hacer esas cosas que uno hace cuando gusta de alguien.
Sí, debo reconocerlo. Me gustaría gustarte. Me fascinaría que me vieras con ojos enamorados y con un corazón latiendo más fuerte cada vez que me acerco. Apreciaría mucho que tu sonrisa fuera con dedicatoria hacia mi persona, tratando de conquistarme.
Sería emocionante que todas las cosas que he visto que haces para gustarle a otros, las hicieras para mí, sería divertido, fascinante.
Ahh… (suspiro), cómo me gustaría, en serio. Sería interesante saber que por las mañanas mientras acomodas tu belleza frente al espejo, estás pensando si me gustará o no la forma en que te arreglaste ese día, sería encantador recibir llamadas tuyas para decir cualquier tontería con tal de escuchar mi voz. Yo desearía que te tomaras la molestia de enviarme un mensaje de texto el lunes al amanecer para desearme una buena semana o encontrarte “sorpresivamente” a la salida del trabajo o la universidad.
Eres mi amiga pero sería curioso que te gustara pues conozco todo de ti, sé al pie de la letra tu pasado romántico, al igual que tu presente; sé además todos tus detalles e imperfecciones; también conozco cómo actúas cuando estás enamorada y sería emocionante que toda esa pasión y desenfreno fuera por mí, pero no es así.
Quizás suene egocéntrico que desee gustarte, pero en realidad me gustaría que fuera de esa manera porque así, todo lo que siento por ti, sería correspondido.
¡Sorpresa!: estoy enamorado de ti.
A la verdad, me haría feliz saber que al despertar tu primer pensamiento fui yo. Estaría contento de enterarme que has escrito una carta o un e – mail para mí y que tardas horas discutiendo con tus pensamientos si me lo enviarás o no.
Sería agradable que yo te atrajera, ver una sonrisita nerviosa disfrazada de cualquier otra cosa, notar cómo te las ingenias para que coincidamos la mayor parte del tiempo; en fin, hacer esas cosas que uno hace cuando gusta de alguien.
Sí, debo reconocerlo. Me gustaría gustarte. Me fascinaría que me vieras con ojos enamorados y con un corazón latiendo más fuerte cada vez que me acerco. Apreciaría mucho que tu sonrisa fuera con dedicatoria hacia mi persona, tratando de conquistarme.
Sería emocionante que todas las cosas que he visto que haces para gustarle a otros, las hicieras para mí, sería divertido, fascinante.
Ahh… (suspiro), cómo me gustaría, en serio. Sería interesante saber que por las mañanas mientras acomodas tu belleza frente al espejo, estás pensando si me gustará o no la forma en que te arreglaste ese día, sería encantador recibir llamadas tuyas para decir cualquier tontería con tal de escuchar mi voz. Yo desearía que te tomaras la molestia de enviarme un mensaje de texto el lunes al amanecer para desearme una buena semana o encontrarte “sorpresivamente” a la salida del trabajo o la universidad.
Eres mi amiga pero sería curioso que te gustara pues conozco todo de ti, sé al pie de la letra tu pasado romántico, al igual que tu presente; sé además todos tus detalles e imperfecciones; también conozco cómo actúas cuando estás enamorada y sería emocionante que toda esa pasión y desenfreno fuera por mí, pero no es así.
Quizás suene egocéntrico que desee gustarte, pero en realidad me gustaría que fuera de esa manera porque así, todo lo que siento por ti, sería correspondido.
¡Sorpresa!: estoy enamorado de ti.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
PARA TÍ, ESPECIALMENTE
Hoy quería escribir pensando en quienes leerán, con gracia y suerte, este post. Aquellos que el 24 de diciembre o a más tardar el 25 por la tarde - noche, estarán buscando cómo divagar su mente. Para quienes recordarán con suma nostalgia a una persona especial, que ya no está en esta tierra o que retiró sus sentimientos románticos. En el peor de los casos, para quienes recuerdan a alguien que les hizo daño con mentiras.
En fin, a las personas que se quejan de soledad.
Quiero pedirte que pongas tu mano derecha en tu hombro izquierdo y tu mano izquierda en tu hombro derecho: siente un abrazo. Uno de los más importantes, el tuyo.
Quería dedicar estas letras a quienes desean con ansias que pasen estos días festivos y en el trabajo todo sea regular. Es que hay personas que desean regresar al trabajo, allí extravían recuerdos y ocupan su mente.
Al tiempo. Cuéntame. ¿Qué hiciste esta noche?, ¿qué extrañaste hacer?, ¿por qué estás leyendo esto?
Si has leído esto después del 25 de diciembre, debo decirte que te agradezco por buscar algo para distraerte en este espacio cibernético.
Personas como yo salen sobrando para mucha gente en estos días. Digo, hay cosas mucho más importantes qué hacer.
La tristeza es aguda, los colores son múltiples. La soledad suele ser un buen aliado, una excelente compañía. Te niegas a salir por la calle, eso provocará su recuerdo y tu malestar.
Disfruta. Pronto acabarán los malos tiempos, sólo créele. Cierra tus ojos, relájate y mira los trazos del Maestro.
En fin, a las personas que se quejan de soledad.
Quiero pedirte que pongas tu mano derecha en tu hombro izquierdo y tu mano izquierda en tu hombro derecho: siente un abrazo. Uno de los más importantes, el tuyo.
Quería dedicar estas letras a quienes desean con ansias que pasen estos días festivos y en el trabajo todo sea regular. Es que hay personas que desean regresar al trabajo, allí extravían recuerdos y ocupan su mente.
Al tiempo. Cuéntame. ¿Qué hiciste esta noche?, ¿qué extrañaste hacer?, ¿por qué estás leyendo esto?
Si has leído esto después del 25 de diciembre, debo decirte que te agradezco por buscar algo para distraerte en este espacio cibernético.
Personas como yo salen sobrando para mucha gente en estos días. Digo, hay cosas mucho más importantes qué hacer.
La tristeza es aguda, los colores son múltiples. La soledad suele ser un buen aliado, una excelente compañía. Te niegas a salir por la calle, eso provocará su recuerdo y tu malestar.
Disfruta. Pronto acabarán los malos tiempos, sólo créele. Cierra tus ojos, relájate y mira los trazos del Maestro.
sábado, 20 de diciembre de 2008
Feliz cumpleaños
Como a las cuatro de la mañana empezó a tener dolores de parto. A las siete, el pequeño había nacido.
"Un parto rápido", decían las mujeres experimentadas.
El niño nació sin complicaciones, totalmente sano y con una sonrisa que iluminaba el lugar. No era un niño rico, de hecho, nació entre animales y gente de condición pobre. En un establo, para ser específico.
Su mamá sonrío y recordó que unos meses atrás alguien de ropa blanca le había hablado respecto del acontecimiento presente. El papá respiró profundo y aún con dudas decidió acoger al menor.
Ese día el cielo oscureció distinto. El sol aclareció feliz. Los cielos contaban historias entre sí a las nubes. La privilegiada madre sonreía al ver los ojos de su hijo y la viveza de ellos; estaba admirada de la forma en que comía, lo hacía perfectamente bien, aunque parecía que tenía un medidor y sabía hasta dónde llegar.
Ella era una novata en eso de los niños. Era hasta un poco torpe para cuidar en detalles al menor, quien lloraba ocasioalmente y ella no sabía si darle el biberón o pedir auxilio. Su suegra le decía que no se quejara pues no era un bebé llorón, más bien era "una personita encantadora".
A María, como se llamaba la madre, le gustaba bañar al nene y peinar su abundante cabellera para que desde temprano estuviera muy bien arreglado, tal cual se tuviera que presentar frente a un Rey o a alguien muy importante. A la verdad, lo más emocionante que hacía era salir a ver los rayos del sol.
Ese nacimiento no fue el primero de esta tierra, pero sí el más importante. El niño, Jesús, tenía una sonrisa que contagiaba felicidad.
Hoy, varios años después, celebramos el acotencimiento de su venida a este mundo.
Feliz cumpleaños, gracias por la cruz.
"Un parto rápido", decían las mujeres experimentadas.
El niño nació sin complicaciones, totalmente sano y con una sonrisa que iluminaba el lugar. No era un niño rico, de hecho, nació entre animales y gente de condición pobre. En un establo, para ser específico.
Su mamá sonrío y recordó que unos meses atrás alguien de ropa blanca le había hablado respecto del acontecimiento presente. El papá respiró profundo y aún con dudas decidió acoger al menor.
Ese día el cielo oscureció distinto. El sol aclareció feliz. Los cielos contaban historias entre sí a las nubes. La privilegiada madre sonreía al ver los ojos de su hijo y la viveza de ellos; estaba admirada de la forma en que comía, lo hacía perfectamente bien, aunque parecía que tenía un medidor y sabía hasta dónde llegar.
Ella era una novata en eso de los niños. Era hasta un poco torpe para cuidar en detalles al menor, quien lloraba ocasioalmente y ella no sabía si darle el biberón o pedir auxilio. Su suegra le decía que no se quejara pues no era un bebé llorón, más bien era "una personita encantadora".
A María, como se llamaba la madre, le gustaba bañar al nene y peinar su abundante cabellera para que desde temprano estuviera muy bien arreglado, tal cual se tuviera que presentar frente a un Rey o a alguien muy importante. A la verdad, lo más emocionante que hacía era salir a ver los rayos del sol.
Ese nacimiento no fue el primero de esta tierra, pero sí el más importante. El niño, Jesús, tenía una sonrisa que contagiaba felicidad.
Hoy, varios años después, celebramos el acotencimiento de su venida a este mundo.
Feliz cumpleaños, gracias por la cruz.
viernes, 19 de diciembre de 2008
Un encuentro de sentimientos
A veces prendo de un hilo. A veces estoy bien seguro, totalmente convencido. Que sea difícil.
A veces se complica este asunto de vivir o intentar hacerlo. A veces soy de nadie, me siento impropio. Por qué será tan difícil ocasionalmente.
En fin. Hay que aprender a reír, a divertirse de uno mismo. Utilizar ese salvoconducto para estallar en carcajadas.
Yo puedo hacer muchas cosas. Qué pasará. Febrero tiene 29 ó 28 según el año. No le importa no tener 30 ó 31 como el resto de meses tienen TODOS LOS AÑOS. Es un mes incompleto, es un mes que le falta algo, pero él no es acomplejado. En ese mes nacieron muchos locos.
Ja. Dicen que ese es un mes de locos, al menos en Guatemala, y se dice así por el clima. Un día calor, otro día frío, de pronto lluvia. Pasa de todo. Es un torbellino el clima.
Hay una revolución.
Un encuentro de todos los sentimientos.
Yo nací un mes de febrero.
De hoy en adelante quiero que sea febrero cada mes.
Sonríe.
A bastante distancia, puede en todo caso suceder algo.
No importan los kilómetros. Ni siquiera hace falta un teléfono. La locura se apoderó de su mente. Ella decidió declarar sus sentimientos, talvez enloqueció, quizás hizo lo que no hacen las damas o de pronto se atrevió a hacer algo inusitado, fue valiente, inteligente.
Que Dios bendiga Guatemala.
A veces se complica este asunto de vivir o intentar hacerlo. A veces soy de nadie, me siento impropio. Por qué será tan difícil ocasionalmente.
En fin. Hay que aprender a reír, a divertirse de uno mismo. Utilizar ese salvoconducto para estallar en carcajadas.
Yo puedo hacer muchas cosas. Qué pasará. Febrero tiene 29 ó 28 según el año. No le importa no tener 30 ó 31 como el resto de meses tienen TODOS LOS AÑOS. Es un mes incompleto, es un mes que le falta algo, pero él no es acomplejado. En ese mes nacieron muchos locos.
Ja. Dicen que ese es un mes de locos, al menos en Guatemala, y se dice así por el clima. Un día calor, otro día frío, de pronto lluvia. Pasa de todo. Es un torbellino el clima.
Hay una revolución.
Un encuentro de todos los sentimientos.
Yo nací un mes de febrero.
De hoy en adelante quiero que sea febrero cada mes.
Sonríe.
A bastante distancia, puede en todo caso suceder algo.
No importan los kilómetros. Ni siquiera hace falta un teléfono. La locura se apoderó de su mente. Ella decidió declarar sus sentimientos, talvez enloqueció, quizás hizo lo que no hacen las damas o de pronto se atrevió a hacer algo inusitado, fue valiente, inteligente.
Que Dios bendiga Guatemala.
martes, 9 de diciembre de 2008
De los momentos para terminar
Hay veces que tomas la decisión de terminar una relación y aunque es doloroso, se trata de algo así como una vacuna: siempre duele, pero previene una enfermedad.
Es importante saber que lo más importante es no herir el corazón de la otra persona. No sabemos con precisión qué siente o qué piensan las otras personas, pero sí tenemos que ser concientes de nuestros sentimientos y honestos al expresarlos.
Debes amar a la otra persona, tratar de cuidar su corazón, proteger sus sentimientos.
Hay momentos para terminar. Hay decisiones qué tomar.
Repito. Aunque en el momento duela, es mejor, porque eso evitará un dolor más profundo y una enfermedad.
Sonríe. Nunca te olvides de hacerlo. Esa sonrisa ya fue pagada.
Es importante saber que lo más importante es no herir el corazón de la otra persona. No sabemos con precisión qué siente o qué piensan las otras personas, pero sí tenemos que ser concientes de nuestros sentimientos y honestos al expresarlos.
Debes amar a la otra persona, tratar de cuidar su corazón, proteger sus sentimientos.
Hay momentos para terminar. Hay decisiones qué tomar.
Repito. Aunque en el momento duela, es mejor, porque eso evitará un dolor más profundo y una enfermedad.
Sonríe. Nunca te olvides de hacerlo. Esa sonrisa ya fue pagada.
viernes, 28 de noviembre de 2008
Algo bueno viene
Ja!, qué será.
ALL I WANT FOR CHRISTMAS IS YOU. Así se llama una canción, pero no hablo precisamente de eso.
Estoy pensando que el próximo año tiene que establecer un cambio diametral, opuesto. Estamos a punto de iniciar el último mes del año. El 2008 pronto terminará y le pido con todo mi corazón a Dios que el 2009 sea especial, distinto, de múltiples alegrías, que sea próspero en todo sentido.
Algo bueno viene. Algo bueno está allí. Sé que se trata de algo bien hecho. Espero con toda mi alma que las cosas sean mejores, sean distintas, sean especiales.
Gracias por leerme. Gracias por tratar de entender cada letra.
Aunque intenten, aunque quieran, no pueden imitar mis excusas.
Encontré un web site que copiaba lo que escribo acá. Me dio vergüenza y pena. Pero dejé de prestarle atención a esas cosas.
Bueno.
Ánimo.
El amor es...un no sé qué de qué sé yo.
ALL I WANT FOR CHRISTMAS IS YOU. Así se llama una canción, pero no hablo precisamente de eso.
Estoy pensando que el próximo año tiene que establecer un cambio diametral, opuesto. Estamos a punto de iniciar el último mes del año. El 2008 pronto terminará y le pido con todo mi corazón a Dios que el 2009 sea especial, distinto, de múltiples alegrías, que sea próspero en todo sentido.
Algo bueno viene. Algo bueno está allí. Sé que se trata de algo bien hecho. Espero con toda mi alma que las cosas sean mejores, sean distintas, sean especiales.
Gracias por leerme. Gracias por tratar de entender cada letra.
Aunque intenten, aunque quieran, no pueden imitar mis excusas.
Encontré un web site que copiaba lo que escribo acá. Me dio vergüenza y pena. Pero dejé de prestarle atención a esas cosas.
Bueno.
Ánimo.
El amor es...un no sé qué de qué sé yo.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Algo (cosa)
Siento algo, una cosa dentro de mí. No sé qué es. Dicen que uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde. Siento que no he perdido, pero estoy valorando. Aunque no descifro con precisión lo que siento o pienso.
Siento una tristeza interna, un no sé qué de qué sé yo. Jajaja. No sé de qué estoy hablando. Se me atraviesan muchos sentimientos.
Qué raro.
No pienses en mañana.
Quiero hablar del amor. Él es un ser extraño, que todos quieren experimentar. Le gusta jugar, le gusta herir.
Ya no quiero hablar!
Siento una tristeza interna, un no sé qué de qué sé yo. Jajaja. No sé de qué estoy hablando. Se me atraviesan muchos sentimientos.
Qué raro.
No pienses en mañana.
Quiero hablar del amor. Él es un ser extraño, que todos quieren experimentar. Le gusta jugar, le gusta herir.
Ya no quiero hablar!
viernes, 7 de noviembre de 2008
PASSION
¿Cuál será el secreto de la pasión?
Es divertida, si cabe el término.
Es emocionante.
¿Te has apasionado?, jajaja. ¿No te da cosquillas?
Particularmente me desespero, siento que la adrelina se sube.
Estoy raro esta noche. Jajaja, casi todas.
Este es el asunto: me siento apasionado, quisiera expresar a la velocidad de mi mente las letras, que al leer entendieras la agilidad con que estoy tratando de transmitir este mensaje. Jaja.
Diviértete.
Nunca dejes de soñar y no olvides sonreír.
Es divertida, si cabe el término.
Es emocionante.
¿Te has apasionado?, jajaja. ¿No te da cosquillas?
Particularmente me desespero, siento que la adrelina se sube.
Estoy raro esta noche. Jajaja, casi todas.
Este es el asunto: me siento apasionado, quisiera expresar a la velocidad de mi mente las letras, que al leer entendieras la agilidad con que estoy tratando de transmitir este mensaje. Jaja.
Diviértete.
Nunca dejes de soñar y no olvides sonreír.
SLEEPWALK
Ah...
Hay días de verano. Hay días de invierno.
Hay temporadas buenas, hay temporadas malas.
Hay de todo un poco.
No la necesito. No respiro por ella. No necesito sus besos, no necesito sus manos; no requiero su presencia, no pretendo su fidelidad si quiera. Tampoco le pido que me dedique tiempo.
Pero quiero estar con ella, quiero sus besos y quiero sus manos. Quiero su fidelidad y su tiempo.
Soledad.
Somnoliento.
Earth angel.
Nada.
La locura es un estado mental sabroso.
Hay días de verano. Hay días de invierno.
Hay temporadas buenas, hay temporadas malas.
Hay de todo un poco.
No la necesito. No respiro por ella. No necesito sus besos, no necesito sus manos; no requiero su presencia, no pretendo su fidelidad si quiera. Tampoco le pido que me dedique tiempo.
Pero quiero estar con ella, quiero sus besos y quiero sus manos. Quiero su fidelidad y su tiempo.
Soledad.
Somnoliento.
Earth angel.
Nada.
La locura es un estado mental sabroso.
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