sábado, 14 de abril de 2012

Te extraño. Lo decidí

Te extraño por decisión.  La lluvia arrecia y las gotitas que escurren por la ventana caen incesantemente pero esa no es la razón de mi sentimiento de querer saber de ti.

Elegí extrañarte porque me gusta la sensación de que me perteneces y de que deberías estar conmigo justamente ahora.  Lo decidí porque imagino que quizás tú estás pensando en mí en donde sea que estés, aunque sé que no sea cierto.

Te extraño, tal vez por excusa, quizás por el recuerdo.  Desconozco la motivación precisa, sólo sé que decidí extrañarte para comulgar contigo aunque sea un momento en mi mente.

Mi mente te conoce, pero sólo ella.  Nunca comprenderé las motivaciones que tuviste para alejarme de tu vida y sacarme apuradamente.  Dicen que cuando pasa así es porque hay alguien más, yo sigo iluso creyendo que fui y seré el único en tu vida y que simplemente me extrañas, tanto como yo a ti.

Te extraño. Lo decidí.  Decidí pensarte mezquinamente deseando al menos verte.

Me gustaba conquistarte, aunque sé que no lo conseguí.  Me gustaba intentarlo, aunque sé que de poco sirvió.  La vida sin ti es como la vida contigo sólo que un poco más aburrida, menos inquietante y en general más tranquila.  Pero no estás tú.

Lo decidí: te extraño y tengo una huelga de sentimientos que protestan airadamente porqué no conseguí tenerte, porqué no lo logré; ellos preguntan desesperados la razón por la cual todo valió nada y por la cual esa nada es lo que hoy tengo y todo lo que extraño.

Te extraño, quisiera saber de ti, aunque sea para...no sé...te amo. Y te extraño por decisión.

martes, 27 de marzo de 2012

De los sueños (y algo más)

¿Dónde metemos nuestros sueños cuando éstos son imposibles?  Pon atención, no hablo de cosas difíciles, hablo de IMPOSIBLES.

Alguien dirá que nada es imposible.  Otro quizá intente explicarme que uno atrae aquellas cosas desea, toda vez agradezca anticipadamente por ellas (uno como comunicador social conoce las técnicas de comunicación y psicología de éste tipo.  Por cierto, sí funciona, no crítico: describo).

Pero hay cosas que no pasarán.  Si tú deseo es ser más alto, acostúmbrate a tu altura, supéralo, no pasará.

Tus sueños NUNCA se deben enfocar en agentes externos.  No puedes desear que alguien se enamore de ti, porque eso: NO DEPENDE DE TI.  Puedes cortejar, intentar, llamar, correr, hacer y deshacer, el resultado puede ser exactamente el mismo.

Enfoca tus fuerzas en aprovechar lo que sí tienes, en echar mano de las cosas que sí posees y a partir de ella, soñar y crecer.

Stop!!!!!!

No hay soñador empedernido más grande que yo.  Todo lo que puedas soñar, lo puedes lograr.  Pero no te equivoques en tus sueños.  Todos podemos cambiar nuestro destino, traemos hojas en blanco por escribir en nuestro futuro que depende de nosotros (en alguna medida de nuestra familia y nuestro entorno social).

¿No crees que todo hubiera sido más fácil si hubieras nacido en un hogar rico o si tuvieras amigos poderosos económicamente? absolutamente sí.  Las cosas hubieran sido más fácil, serían más fáciles, aunque no necesariamente más bonitas o felices.

No te conformes con lo que tienes: echa mano de los recursos que sí tienes y NO te lamentes de lo que tienes, aprovéchalo, disfrútalo.

Cree que lo puedes lograr, porque puedes si trabajas.

Has todo lo que esté a tu alcance, la parte sobrenatural que no puedes hacer, obviamente es sólo voluntad superior, confía sin dudar y Él hará.

Sueña, sé feliz.


P. D. Hoy es el Día Mundial del Teatro.  Felicidades a ellos, les admiro, les aprecio y les agradezco.



domingo, 25 de marzo de 2012

Hola

Hace unos años soñaba con irme a la cama y acostado teclear algunas palabras en mi propia laptop.  Claro: el sueño era tener dicha laptop.

Gracias a Dios tengo una hace poco más de un año pero ya no me acomodo a escribir en la cama, no sé, simplemente no me gusta.  Las cosas van cambiando.

Yo me pregunto: por qué nos gusta alguien que luego ya no? por qué la gente dice amar a alguien que luego hasta odia?

Dicen que es por la interrelación, por cómo se fueron dando las cosas y aunque se quiso, no se pudo y todo se estropeó.  Yo no lo sé.
Lo que sí sé es que debería haber esfuerzo mutuo, sería bonito.

La vida no es un jardín de rosas o un paraíso celestial donde todos son buenos y todos cooperan unos por otros.  NO espero menos.

Sé que, de hecho, tenemos muy enraizada la idea que "aquel que se ha esforzado por tener algo, lo merece", sin importar qué tengan que hacer y aún sin tenderle la manos a los demás necesitados.  La gente dice "ellos son haraganes, no les gusta trabajar, en consecuencia es justo que no tengan.  Sólo se viven quejando y pidiéndole al gobierno y a otros que hagan por ellos lo que no hacen ellos mismos".

Claro que esa idea tiene su base en una sociedad mediática que vía los medios de comunicación se va forjando (conste que soy periodista).

Esa idea consumista, arrasadora y lo más curioso: aquellos quienes repiten eso usualmente son personas de una clase social media baja, que alquilan una casa, que no tienen vehículo (algunos sí), que tienen un trabajo que les permite únicamente pagar facturas y no simplemente vivir dignamente, y en general, gente que es parte de ese mismo sistema.

Digo ese montón de cosas que no necesariamente tienen que ver con la temática del blog, porque me pregunto: quién nos cambia la mentalidad en el amor?

Quién nos hace ilusionarnos, decirle palabras bonitas a alguien un día y luego desear que se vaya por su camino sin más reparo?

Es que en la sociedad mediática nos dictan las conductas los medios oligarcas al servicio de los poderosos (claro, todos los periodistas lo sabemos, pero ninguno hace nada porque necesitan el empleo; aún si lo dicen, no habrá eco, sonará a raro, a extraño).

Pero en estas cosas del amor, quién nos ha dicho que la cosa es así? por qué la gente se atreve a decir "todos son iguales", si no los conocen a todos?

No sé.  Te ha pasado? te gusta, le aprecias, le admiras, te ilusiones y de pronto: ya nada.  Por qué ese vaivén de sentimientos y emociones? Quién sabe, pero no es sano, y lo sabemos, es que siempre la soledad llega y son momentos (momentos de locura acusamos generalmente) en que la soledad llega y nos abraza y deseamos tener alguien con quien compartir, luego, pasa lo que llamamos "recapacitar" y nuestra independencia mezquina nos hace pensar "no necesito a nadie para ser feliz, es más, soy feliz sol@".

Usted, tú, vos.  Decide. Sólo decide.  Arriesga.  Que duela.  Que cueste.  A propósito, ¿esperabas que el amor fuera fácil? jamás, es sólo para valientes.

domingo, 18 de marzo de 2012

Amor-es

Yo no sé qué sea el amor con precisión.  Y tampoco creo que se conozca mejor teniendo muchas parejas.

El amor es muchas cosas, pero esencialmente se me hace (sólo mera suposición) que no es lo que la mayoría piensa: no es recibir, es dar; no es sentirse bien, es hacer sentir bien a alguien.

He escuchado gente que dice que está bien dar, pero hay que recibir primero para dar luego.  Si les ha funcionado, genial.  Pero sean introspectiv@s: ¿les ha funcionado esa actitud?, ¿son "felizmente solter@s" y siguen esperando al indicado, además de creer que "no necesitan de un hombre"?

No se trata de necesitar, mis querid@s.  En este mundo todos nos necesitamos, es un mundo colectivo, social.  Se trata simplemente de amar y desear compartir con otra persona.

En fin, me quiero divertir con una historia cortísima:
Había una vez, extraña vez, en que Juan se encontraba con el deseo de conocer a una chica; ella se llamaba Paula.  Paula decía que quería que el hombre que la quisiera luchara por ella.  Él estaba dispuesto a conquistar a alguien.

Al final de los años, ella se dio cuenta de que nada pasa porque sí y él comprendió que la vida no era enamorarse del amor, sino simplemente enamorarse.  Nunca se conocieron, pero debieron hacerlo.



viernes, 9 de marzo de 2012

Del placer (sexual)

No sé con qué expectativas estás leyendo este post.  Yo con las mismas de siempre.

Mis queridos, me he preguntado la relación entre el placer y el amor.  Me han dicho que van de la mano pero las prostitutas rompen esa versión. Alguien dirá "bueno, pero es que ELLAS son prostitutas, son una excepción".  Yo creo que son personas, punto.

Y me pregunto aún más:cuando se ama, se requiere el placer sexual? O de qué se trata ese encuentro donde dicen "consumar el amor"?

Es un evento extremadamente físico; los románticos nos gusta pensar que es la máxima expresión del amor, quizás porque suena mejor que meras "ganas", atracción, impulso animal, humano, sexual.

Al final. Creo esto: el placer sexual es algo demasiado fuerte, que es provocado por un encuentro eminentemente físico, pero para ello se necesita confianza en la otra persona y uno decide confiar ese momento especial a alguien especial.  Jamás dejaríamos ver nuestro cuerpo por alguien que no estamos seguros si compartiremos el resto de nuestras vidas.  O lo harías sólo por placer?

Así que efectivamente es la suma de muchas partes que hacen un todo.

Vida, vida, vida

Qué vida tan hermosa nos ha tocado, no me cabe duda.

A veces pienso que quisiera vivir en la época donde el romance estaba a flor de piel, pensar en cosas más elementales y no sentir la angustia cotidiana por descubrir las nuevas actualizaciones del Facebook.

Prefiero las cartas, las letras, las palabras, que cualquier modernidad.  Aunque no me opongo a lo moderno, sé que lo mejor, siempre, siempre, está por venir.

Ayer el mundo celebró, por decisión propia, el Día Internacional de la Mujer.  Y claro que es un gran evento; las mujeres mantienen la especie, en todo sentido.  NO sólo nos traen al mundo, nos crían y nos divierten, nos hacen pasar la mejor de las vidas.

No sé desde cuándo la convivencia hombre-mujer se volvió tan complicada.  Quizás desde que unos malos le pusieron énfasis al placer sexual (entiéndase "sólo jugar con ella por el hecho de ser mujer") y dejaron de lado el romance.  Tal vez desde que las mujeres consideran que amar a un hombre es darse, entregarse sin restricciones.  No sé.

En este tiempo ausente he tratado de comprender un poco más al respecto, y prometo, con lujo de detalles de escribir las conclusiones.

Salud!

martes, 14 de febrero de 2012

Día de San Valentin

Como era de suponerse, no creo en ésta celebración. Pero uno igual podría utilizarlo como excusa para demostrar amor: mentira, no necesitamos excusas.

Quería escuchar su voz porque estoy acostumbrado a ella, la necesito. Hablábamos, mientras interrumpí mientras compraba unos cds.
A tiempo, escuché su risa al otro lado provocada por otro hombre. Vino a mi mente las marcas ajenas en su cuerpo y su frialdad de las últimas semanas.
Recordé que cupido también se equivoca y que por eso siempre anda en pañales.
Dolió, pero no tanto. Que ría, sola.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Enamorado

Recordé que estoy enamorado esta noche.

Recordé que te amo.

Recordé que la vida es más simpática, entretenida, divertida, dolorosa, si estás.  Recordé que la vida es vida al fin sólo cuando vives en mi mente y juegas con mi corazón.  No soy masoquista (qué va!), sólo me gusta amarte y ya.

Recordé las buenas conversaciones, las largas discusiones y mis escritos a tu celular, a este blog y a mi corazón, dictándome de parte de la mente que te olvide.

Me gusta pensar que eres tú y no soy yo.  Que eres tú la que decide aparecerse en la mente y no yo el que no se olvida de ti.  De tu sonrisa, del abrazo (que no me diste); del beso (que prometimos darnos) y de los viajes que no hicimos.

Cuando uno se enamora, jamás se desenamora.  Sólo se desilusiona, busca enamorarse en otro lado, de otra persona, alguna otra vez.  Y punto.

Alguna de mis incógnitas más poderosas gira alrededor del amor, porqué no traer un chip que reconozca a nuestra otra parte.  Porqué no sólo amamos de forma automática.

Quizás porque eso dejaría de ser emocionante; San Valentín no tendría adeptos, este blog no existiría.  No sé.

Gracias por sonreírme.

viernes, 27 de enero de 2012

Chic

Ella cambió su vida de un día para otro.  Decidió quitarse los complejos de la primaria, vestir a la moda (por presión y no por elección), ser cruel ("al parecer eso les gusta a los hombres", pensaba) y arriesgarse un poco más en todo.

Recordó las múltiples veces en que se burlaron de ella por su apariencia, por sus limitados recursos económicos y por ser siempre "la niña buena".  Quiso cambiar de súbito, dejar en el pasado lo que la había convertido en su presente y alterar su futuro modificando sus conductas actuales.

Ella además, empezó a buscar un nuevo empleo.  Debía encontrar algo que la lanzara a la escena pública.  Encontró un empleo, gracias a un viejo amigo de su madre, en el periódico de mayor circulación de la ciudad.  Escribía la nota social; conoció a muchas personas gracias a ello.  Gente de "la alta sociedad" y se sentía feliz pues aunque ella no tenía un apellido reconocido, compartía con ellos.  Se sentía parte de algo que no era parte.

Ella quería enamorarse, lo reconocía después de unas copas, pero no quería dar.  La regla de arriesgarse no aplicaba para el amor.  Había visto experiencias ajenas que le motivaban a no dejarse llevar por los impulsos del corazón, del cerebro o de quién sabe dónde.

Un buen día conoció a un chico; feo, pero de la alta sociedad, que al final era lo que importaba.  Salieron un par de ocasiones, él le explicó sus pretensiones académicas, que no quería dejar de estudiar nunca, ella lo escuchaba (mentira! ella siempre hablaba y cuando él decía algo esperaba que terminara de decir la cosa para seguir su discurso egocéntrico) y trataba de hablar con elegancia al respecto.

Ella quería sentirse mimada, sin saber que psicológicamente eso obedece a una desazón amorosa frecuentemente asociada a ausencia de imagen paternal.  Quería que le cumplieran sus caprichos y que le rogaran.  Que cuando ella dijera "no", él se esforzara por conseguir el "si".  En vez de decir simplemente si cuando eso deseaba responder.
El chico en realidad la pretendía con buenos deseos e intenciones generosas.  Pero lo espantó.

Lo espantó y, aunque nunca lo reconoció, lamentó hacerlo.

Hoy ella vive retirada, veinte y tantos años después.  Dedica su vida a viajar (consiguió dinero, mas no éxito pues nunca fue feliz y siempre estuvo ocupada) y a sacarse fotografías en famosos monumentos que luego muestra a sus amigos en señal de felicidad (falsa).

Ella está sola, desde que nació.

Comentario

Quiero decir algo: no sé porqué algunas personas cambian por una licencia para ejercer una profesión. Ellos creen que graduarse de una universidad los hace superiores, mejores, diferentes.  

Pienso, no sé la realidad de otros países, que en Guatemala, donde sólo el 3% tiene acceso a educación superior, ser parte de ese reducido número nos acompleja (me incluyo por cortesía); usualmente la gente quiere ser parte de un "acto de graduación" (que no es sinónimo de calidad profesional) para sacarse fotos, para dizque quedar bien con la familia. Y se sienten bien porque en SU familia, son los primeros, los únicos, en graduarse de una universidad.

En serio creen que eso es tan importante?
La razón por la que decidí estudiar en la universidad, que es un medio y no un fin, fue porque habían conocimientos que contribuían a emprender aquello en lo que siento un peso pasional en mi corazón por realizar y desde donde puedo servir a mi generación.
En la calle van muchos conductores con una licencia, pero que no lo hacen bien y estropean el tráfico.  En la calle van muchos con licencias profesionales para ejercer alguna profesión, pero que no lo hacen bien y estropean al mundo.

La realidad es que la solidaridad, compartir con los demás el conocimiento, dejar de jactarse por algo que que no es motivo de tal cosa, eso es lo que suma. 
Mi país necesita gente que decida tenderle la mano al que está abajo y ayudarle a subir.  La estupidez consigue que haya quienes piensan que a ellos les costó y eso debe costarle a los demás.  La estupidez hace creer que el que tiene el capital debe, puede, y está bien que lo haga, cuando gana más que el que le genera la ganancia.  La estupidez nos hace ver vitrinas con la moda de Milán y Paris, cuando nuestra economía apenas alcanza para la sobrevivencia y nos hace sentir bien con nosotros mismos cuando tomamos vacaciones o recibimos algún bono extra que nos satisface un "gustito".

Es una tontería pensar que vivir así es vivir.
Algunos dicen que está bien vivir y dejar vivir; que pueden vivir su vida como quieran, SIEMPRE Y CUANDO, no afecten a los demás.

Es que no se dan cuenta de que los afectados son ellos.
Mujeres que odian a toda la raza humana masculina.  Hombres que se aprovechan de ellas.  Mujeres que piensan que ser independientes económicamente (además de no tener novio) es sinónimo de feminismo; hombres que creen que las mujeres son objetos para satisfacción sexual y que ellas están obligadas a complacerlos a toda costa, porque ellas: son mujeres.
La cosa cambia cuando cambio yo.  Yo hago cambiar la situación.
La única manera de recibir (en cualesquiera de los órdenes de la vida, mis queridos) es dando primero.  Suena ilógico, irracional, a error matemático, pero así funciona.
Quiero amor, debo darlo.  Quiero compasión, debo darla.  No creo en esperar a ver si me dan para dar; y no lo creo porque el hombre más grande que ha pisado este planeta, DIO.  Y es un buen ejemplo a seguir, a mí me ha funcionado.

Ya. Descansen.  

Aquí estamos

La vida es como es.  Cada uno la conoce de diferentes formas y dimensiona el mundo de acuerdo a las experiencias vividas.

Y después de cualquier cantidad de tiempo que tengas de vida, quiero decirte con la sonrisa que corresponde: aquí estamos.

Hay gente que seguro ya no está, algunos se fueron por decisión propia, otros los arrebató el destino (la muerte) y quizás la menor parte nosotros decidimos excluirlos de nuestra vida.  Cada uno se aferra a las cosas que quiere aferrarse, particularmente me gusta pensar que el futuro será siempre mejor, tengo fe en eso.

NO soy de los que cree que las cosas suceden por un golpe mágico o cósmico (aunque pueden suceder, claro), sino que confío en el trabajo, en la pasión, en la revolución de ideas, de sentimientos, de pensamientos para provocar que las cosas sucedan.  No creo en las casualidades y sí confío en la mano prodigiosa de un ser superior que orquesta la realidad de mejor manera.
Me asusta la religión, pero amo a Dios.
Generalmente la gente me señala de "mal amigo", "serio", "enojado", "aburrido", pero no sé porqué esas mismas personas recurren a mí cuando de pensar y llevar la vida real se trata.  Dejan de lado las cosas que "divierten" pero que en nada suman.  La diversión, PARA MÍ, suele ser diferente.  A mí me fascina una noche con música lenta escribiendo en el blog en la habitación; a otros les resulta más interesante pasar copa tras copa; y respeto, por supuesto, las formas en que cada uno somos.

No sé de modas, no sé de centros comerciales.  Es que no me interesa saber.  No me gusta el cine tradicional de Hollywood, son las mismas historias recicladas cada vez y con el mismo vacío del final; prefiero lo no tradicional, no por querer ser diferente, si no por simple elección.

Prefiero la comida orgánica, no sé porqué nunca me gustó McDonald's (a excepción de las Mcpatatas y los McFlurrys, ja).  Yo no soy nada especial; no he hecho otra cosa en mi vida que hacer lo que me corresponde y esperar a que Dios, ése ser del que muchos dudan, haga su parte.  Yo no me meto en sus asuntos (entiéndase: la parte sobrenatural que no puedo hacer) y él promete seguirme.

Aquí estamos.  Esta noche es 27 de enero, me encuentro feliz y vivo.  No quiero morir nunca.

martes, 24 de enero de 2012

De mi hoy

Fui, hice trámites, debía recibir alguna papelería para entregar como constancia de mi rendimiento académico (en función de la beca que poseo), quería de una vez tramitar el título de la carrera técnica que me acredita como periodista profesional.

Vi mucha gente afanada, unos corriendo, otros quejándose de las largas filas, el sol o el mal servicio.  Observé parejas clandestinas comiéndose a besos, vi en el bus algunos colegiales: ellas entregando su inocencia beso a beso y ellos experimentando y acumulando nombres para cuando pregunten con quién se han besado en sus reuniones adolescentes.

Noté que en la universidad la gran mayoría va porque anhelan un modelo terminado (el médico, el abogado, el químico, el ingeniero) se enamoran del glamour de las cosas y olvidan lo que cuesta, dejan por un lado la ciencia, el análisis y la investigación que son los pilares de un profesional en cualquier rama.  Me sorprendí pues concluí en que desde que inicié a estudiar llevo pensamientos muy distintos al resto.  No creo ser perfecto, si no todo lo contrario.  No creo siquiera ser muy agradable, a la gran mayoría de las personas que me conocen no les agrado.

Nunca me ha preocupado agradarle a alguien o a algunos sólo porque sí.  Desearía profundamente que quienes dicen ser mis amigos utilizaran mejor su inteligencia para tomar decisiones que sumen en vez de restar.  Quisiera que quienes me leen comprendan que es una SOBERANA ESTUPIDEZ PRETENDER QUE EL AMOR SEA TAN MEZQUINO COMO LO PLANTEA LA MODERNIDAD; pero esas no son cosas que yo decidí o determiné.  Son sólo conclusiones a las que otros pensantes han llegado y que es la única forma de continuar avanzando.

Aún no le hallo la gracia a emborracharse como idiota.  Me parece fantástico por ejemplo las artes escénicas o visuales; admiro a los pintores, los bailarines y en general aquel que hace algo porque dice algo; piensa, razona.

Y sé que todos tenemos diferentes formas de divertirnos pero definitivamente JAMÁS será divertido perder la consciencia por la cantidad de alcohol que uno consume.

Por cierto: no vengo de una familia alcohólica que me halla traumado con esa enfermedad.

Pero mi hoy fue más que eso, recordé el blog y decidí volver a escribir.

Quienes me conocen saben que soy la persona más feliz del mundo que casi todo el día pasa broma tras broma sin parar de reír.  Un par de personas creen que soy un amargado por pensar.  Jajajaja.  No me preocupa parecer amargado para unos o feliz para otros.  Yo soy, punto.

Relatando

Toda la noche había pasado viéndome desde el otro lado del lugar en el que coincidimos.

No sé porqué decidió acercarse. Me vio con exagerada seriedad y preguntó si estaba allí por placer o por negocios.  Le respondí que estaba trabajando (si decía que por placer sonaría quizás acelerado pero si decía que de negocios tal vez daría una imagen de casanova y no me quería permitir ese epíteto).

Yo debía continuar la plática, no podía perder semejante oportunidad.  Aclaremos algo: yo no estaba buscando una aventura y ni siquiera traté de seducirla; tampoco soy de los que se aprovecha de las mujeres.  Yo estaba allí, pensé que podríamos platicar.

Desconozco cuál es la razón por la que la gente en el amor (que por definición - revisen sus diccionarios - implica DAR) piensa PRIMERO en recibir para luego dar.  Por qué no comprendemos que si damos, recibiremos?  Y que si todos damos, por ende, todos recibiremos?


Sigo con la historia.  Cuando hablo de "no perder semejante oportunidad" me refiero a abandonar la soledad acostumbrada en mis viajes de trabajo.  Dicho sea de paso, a veces me veo al espejo mientras cepillo mis dientes y coincido conmigo mismo que ciertamente las cosas las hago con esa inocencia experimental propia de la juventud en éxtasis (como diría Cuauhtémoc).

Le pregunté lo de siempre: su nombre, de dónde venía, qué hacía, qué había estudiado y qué pensaba de la vida.  Muy a mí, la plática se convirtió más en filosófica que de rutina aburrida o de trance.  Usualmente a las personas suele aburrirles pensar, pese a la gratuidad de tal acción.

Yo prefiero pensar (no porque sea gratis, si no porque abona más) y en consecuencia procuro practicar ese ejercicio cuando socializo.

Dejé de pensar que socializar es acumular número de "amigos" en Facebook o de seguidores en Twitter.  La gente se siente social por eso, cuando en realidad cada vez más se alejan de la sociedad (la real, la tangible, la que está porque quiere y no porque es parte de una gran serie de conexiones de personas que quieren leer lo que a otros les pasa).

Conversamos.  De pronto susurró a mi oído que si quería vivir una aventura; aseguró (tres veces) que era una persona sana y que estaba allí tratando de olvidar a un amor, que no quería usarme, sólo vivir la vida que siempre quiso tener.  Me detuve a pensar porqué a veces las personas creen que "vivir la vida como quieren" es hacer JUSTAMENTE aquello que sus padres les dijeron que no hicieran (lo dicen porque ellos lo vivieron y las consecuencias con malas, obvio).  No sé porqué algunos consideran que "vivir la vida" es trasnochar, hacer cosas "divertidas" y ser parte de un sistema superficial que premia la mediocridad y aplaude lo estúpido.

Qué importa todo eso.  Lo pensé en segundos.  Le dije que sí, que quería vivir la aventura con ella.  Dijo que volvía, sólo iría un segundo al baño.

Salí corriendo, pedí un taxi amarillo y le indiqué la ubicación de mi casa.




martes, 3 de enero de 2012

¿Sabes algo de ti?

Hola.  ¿Cómo estás? ¿Sabes algo de ti? ¿Te has visto por ahí?

Sólo quería pedirte que si alguna vez vuelves a encontrarte, te avises, te digas que yo te sigo amando.  Sigo queriendo saber qué piensas, dónde estás o si yo te agrado.

¿Dónde estás?

No sé, no te encuentro ni te veo.  ¿Tú sabes dónde estás?, me dijeron que decías que no, que no te encontrabas, que a ratos te sonreías pero que no terminabas de verte o saludarte.  Tú no te encuentras y, a decir verdad, no sabes ni cómo encontrarte.

Te perdiste, se te voló la imaginación.  Te desconoces y te asustas cuando ves tu reflejo.  No sabes quién eres.

¿Dónde estás? ¿sabes algo de ti? cómo te estará yendo, qué estarás pensando.  No lo sabemos ni tú ni yo.

Tú no sabes dónde estás.  Yo no sé qué te hiciste.

Como no estás aprovecharé a decirte que desde que decidiste marcharte desconozco el día que el calendario marca y la hora que el reloj decide.  No sé bien qué cosas pensar o hacia dónde mirar.  Me haces falta, no te encuentro.  ¿Sabes algo de ti? no nos hemos visto hace mucho tiempo.

Te extraño porque cuando uno ama, necesita, desea.  Te extraño porque aunque nunca tuve una dependencia de ti, siempre quise tenerte la mayor parte del tiempo a mi lado, cada segundo posible quise respirar el mismo aire, ver las mismas cosas.

Me gusta contarte qué hago, platicar sobre las cosas que pasaron ese día.  Extraño cuando estabas, pero no es cierto porque nunca estuviste.

No sé qué hacer sin ti.  Tú tampoco sabes dónde estás.  Te estamos buscando.

¿Sabes algo de ti? ¿te recuerdas de mí?

viernes, 30 de diciembre de 2011

Felicidades. Brindis.


Uno piensa en qué escribir cuando noto que poco más de cien mil personas han visitado un sitio en internet para ver qué escribo; particularmente pienso en qué decir porque he estado un tanto "seco".

Quiero que el 2012 sea un tiempo de inicios, nada más.  Que no sea momento de terminar, sino de empezar.  Que no sea momento de continuar o concluir, sino de EMPEZAR.  NUEVOS INICIOS.

Quiero que la paz, la conciencia social, humana, la justicia imperen en nuestras mentes.  Que nos importe poco que los políticos tradicionales no colaboren con nosotros, seamos responsables individuales y exijamos concretamente.

Deseo que el 2012 sea especial.  Que si ustedes deciden amar, amen bien.  Que si deciden no amar, no lo hagan y se enfoquen en lo otro que decidieron.

El 2012 quiero escribir más historias, ponerme más sensible, tener más excusas.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Mi blog

Éste es mi blog.  Soy guatemalteco, amo mi país.  He amado un par de veces a alguna que otra mujer en mi vida, en términos generales ellas me han pagado mal pero he sido recompensado con otras almas.

Amé, desde que tendría unos seis o siete años de edad a una niña que vivía cerca de casa (creo, nunca lo supe con precisión; en realidad: no recuerdo quién era claramente sólo las cosas que le dije).  Amé luego a otra niña que se asustaba con mis ideas "de adulto" de ser el uno para el otro el resto de nuestras largas vidas para ese entonces.

Amé, seguí amando, fracasando, fracasando.  Con todo y no me siento fracasado, creo que he encontrado el éxito: he amado.  Y he amado como he querido hacerlo; con deseo, con pasión, con placer, con romanticismo.

Me he encontrado con un par de mujeres que me han lastimado, espero que sin desearlo, sin darse cuenta.  No sé por qué me han lastimado, no comprendo si me he portado mal o si amar es dañino, pero así se ha dado la cosa.

Éste es mi blog.  Escribo lo que pienso, lo que siento.  Nunca aclaro tanto mi mente como cuando plasmo mis palabras por acá.

Éste es mi blog y ciertamente lo empecé a escribir como una excusa que se convirtió en vicio.  Hay una mujer dueña de la mayoría de las palabras que he escrito acá.  No sé dónde esté, si lee esto, si me piensa, lo que sé es que debido a mis errores (ella es adorablemente imperfecta) ella decidió ELIMINARME de su vida. Cero comunicación, cero todo.

Y yo amo.  Me siento orgulloso.  Amé.  En recompensa he sido amado encomiablemente.  Ojalá que no, pero quizás entonces ella ame y no sea correspondida.  Quizás se decida por fin a amar y le romperán su corazón.  Por Dios que no quiero eso.

Se nos fue el año.  SIN EXCUSAS.  366 días para ser mejores.  366 para aprender, crecer.  Eso traerá el 2012.

Gracias por leerme.  Prometo estar más cerca del blog! ahora he apartado mentalmente tiempo para esto que me gusta tanto.

Amé, amo y amaré. Gracias a quienes me han edificado para conjugar ese verbo en mi corazón.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Se fue

La muerte está de luto.  La pasión desapasionada.  Ella se marchó para no volver, él se odia por ser incapaz de retenerla.

Y es que cuando se nos escapa el amor de alguien no hay vuelta atrás.  Si la ilusión se fue, está decidida a no volver, así es la historia de esto.

La gente oye, él escucha.  Los demás ven, él observa.  Todos piensan, él razona.

Verdaderamente la felicidad no le acompaña.  La melancolía se hace presente.

El motivo? Ella se fue, pero es en serio.  Quizás nunca más la vuelva a ver.  No degustará más de su presencia, jamás tendrá el privilegio de ver su sonrisa, de escucharla hablar.

Él no sabe qué le hizo.  Ella tampoco, a decir verdad.  Ella decidió en su corazón marcharse para no volver, él se acomodó a la nueva condición de vida: sin ella.

Historia de todos

Él se obligaba a sí mismo a ser feliz; públicamente manifestaba su conformidad y hasta júbilo por la vida que llevaba, sus redes sociales 

se llenaban de amigos (muchos de ellos eran gente que él quería que fueran sus amigos por el estatus social, pero que no lo eran), 

aseguraba que sus errores no eran tal pues le habían dado experiencia y "todo" lo que hoy tenía. La verdad? Tenía amargo el corazón, 

era solitario, se sentía feo por no ser correspondido en el amor (en el fondo sabía que era feo, al menos que tenía sobrepeso, del cual 

también se obligaba a pensar que estaba bien porque quien lo quisiera, lo querría así) y triste.


Entre otras cosas, agregaba emoción a su vida, narrando con vehemencia sus actividades cotidianas vía Facebook, creyendo que así 

aparentaba algo que no era. La realidad era distante.

Mentía sobre todo. Viéndolo bien, todo era mentira y ése era el problema.
Publicaba y contaba aquello que le hacía quedar bien, y cuando un problema le agobiaba sólo escribía las cosas parcialmente porque bien sabía que de entre su lista de "amigos" habían muy pocos realmente interesados. O quién sabe, quizás sólo levantaba expectativas y sospechas para medir su popularidad pues le eNcantaba encontrar notificaciones.

Nunca escribió las partes feas que hacÍa. No decía "me equivoqué", sino esperaba la solución para agradecer "públicamente" a Dios por enmendar.
Él se odiaba. Hasta que supo amar.

En realidad, todos somos un poco así.  Quizás menos, quizás más.  Da igual, lo que no da igual es comprender por qué pasan esas cosas.

Él sólo quería ahuyentarse de él mismo, alejarse de su realidad que no soportaba, pensó que cualquier cosa a su alrededor que la dijera como se le daba la gana, funcionaría bien, al menos creerían su apariencia. 

Así nos pasa.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Aluciones

El 28 de cada mes es importante para mí, porque fue el día que la conocí.  Con exactitud, un mes de enero.

La verdad fue todo casual y sin pensar que la conocería.  Presentí, no sé por qué, que era especial, que era alguien importante y la cosa fue pasando natural, sin forzarla.

Con el tiempo noté que sus ojos eran admirables, que su sonrisa era poco forzada y que tenía muchas razones para ser quien es.  Con el tiempo también noté que aunque sí es importante y especial, es sobre todo por aquellas cosas que guarda su corazón y no por todas las cosas que puede hacer.

Almorcé algunas veces frente a ella y pensaba muchas cosas mientras le hablaba.  Disfruté sobre todo ser yo y apreciarla sin esas cosas que contaminan a los seres humanos y que tanto daño le han hecho a los hombres y las mujeres.  No habían máscaras ni tácticas (al menos no de mi parte) y tampoco mentiras o engaños y exageraciones por conseguir algo.  No tenía el objetivo de "convencer" a nadie, sólo quería estar ahí, porque en ese instante me sentía bien, cuando ella estaba allí.


Y quería tomarme un momento para hacerla sentir aludida, recordarle que lo más bonito de ella no es lo que he visto, sino lo que no he visto pero que sé está allí.  Que es imposible que alguna vez haya sido fea, como dijo alguna vez.  Pero sobre todo que las tertulias, las frabullosidades que se le ocurren y el agradecimiento por "además" ser bonita, siguen siendo importantes para mí.


Cada Lunes Santo, será inolvidable para mí.

Sobre la temporada

Ya otras veces he hablado sobre el consumismo enfermizo que provoca diciembre.  Pero ahora he observado un fenómenos especial: las personas se sienten muy solas en ésta época del año.

Acaso por el frío, tal vez por la sensación extraña de "compartir" y no tener con quién hacerlo (porque no se llevan tan bien con sus familias; o porque creen que compartir implica ese tipo de intimidad); otros más por el "aburrimiento" que representa no tener pareja.

Pero el punto es que en muchas personas aumenta el deseo, la necesidad, el sentimiento de acompañarse de algún modo.  Por algo dicen que es la época con más suicidios del año.  Se agudiza por la presión o autopresión, aquellas situaciones que están presentes a lo largo del año.

No sé, pero yo culpo a los bonos y dinero extra.  Es que ellos nos hacen sentir que debemos regalar algo (sin contar al señor obeso de la barba blanca y las múltiples "ofertas de fin de año") porque sino, no somos buenas personas.  Los convivios abundantes que son sólo excusa para ingerir alcohol, coquetear con la compañera prohibida del trabajo o para espantar la acostumbrada seriedad de oficina y timidez.

Casi son el grinch, aguafiestas o como quieran, pero no hay qué perder el control por cosas sin fundamento.